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Vencer al león

Muchas personas tienen miedo de asumir responsabilidades porque, en el fondo, no quieren ser rechazados. Para vencer este temor, debemos convertir cada responsabilidad que se nos presenta en una oportunidad. Es decir, en un motivo que nos motive a crecer y seguir avanzando. 

Por Bernardo Stamateas
Colaboración Especial 
Hay oportunidades disponibles para todos los seres humanos. Algunos piensan que necesitan crearse las oportunidades pero, en realidad, no tenemos que crearlas sino “verlas” (están en todas partes) para luego poder capturarlas. Pero las oportunidades suelen aparecer disfrazadas de algo que, al principio, percibimos como negativo. Una responsabilidad que nos causa temor podría compararse con un león que ruge.
Las personas que triunfan en los negocios, y casi siempre comienzan con una pequeña inversión que luego se va expandiendo hasta convertirlos en millonarios, ven la oportunidad que al principio parece un gran riesgo pero con el tiempo llega a ser un gran éxito. Seguramente ellos sienten miedo ante el león que ruge pero, aun así, se arriesgan y van hacia adelante. 
Las oportunidades que todos tenemos siempre vienen envueltas en leones, no en gatitos… ¡y rugen fuerte! Por eso, es fundamental ser conscientes de que cuando decidamos ver una responsabilidad que nos atemoriza como una oportunidad grande, nunca nos sentiremos totalmente preparados para asumirla. Es decir, que siempre sentiremos que nos falta algo y nunca estaremos completamente seguros.
Las circunstancias en nuestra vida no siempre son perfectas, todos enfrentamos algún tipo de dificultad. Pero cuando nos determinamos a enfrentar y vencer al león, terminamos encontrándonos con nuestra “oportunidad de oro” que hace que, hagamos lo que hagamos, nos vaya bien. Ese negocio que no estás seguro de emprender… esa carrera que no te decidís a comenzar… es tu león y tenés que salir a cazarlo.

¿Qué es una oportunidad de oro?
Nada más y nada menos que “estar en el lugar correcto, en el momento correcto y con la persona correcta”. Pero para llegar a la oportunidad de oro, primero debemos pasar por el lugar incorrecto, en el momento incorrecto y con la persona incorrecta. Ese es nuestro león y a la mayoría de nosotros no nos gusta enfrentarlo. Cuando nos atrevemos, el león más feroz que nos impulsa a salir corriendo se transforma en la mejor oportunidad.
Estos son tres de los muchos beneficios que recibimos, cuando enfrentamos y vencemos a nuestro león:
1.    Disfrutar de relaciones interpersonales sanas.
2.    Tener constante motivación.
3.    Crecer sin parar. 

Tal vez existe en tu vida alguna responsabilidad que tenés que dejar de eludir. Te animo a comenzar por verla como un gran desafío que puede llevarte a la cima. Cuando nos animamos (a pesar del miedo) a correr riesgos inteligentes, somos ascendidos en todas las áreas. Para ello, es necesario convertirnos en los líderes de nuestra propia vida que permiten que los leones los encuentren y les rujan. ¡Es hora de vencer al león!

DESTACADO 
Las circunstancias en la vida no siempre son perfectas pero cuando nos determinamos a enfrentar al león, terminamos encontrándonos con una “oportunidad de oro”.


 

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Vencer al león

Muchas personas tienen miedo de asumir responsabilidades porque, en el fondo, no quieren ser rechazados. Para vencer este temor, debemos convertir cada responsabilidad que se nos presenta en una oportunidad. Es decir, en un motivo que nos motive a crecer y seguir avanzando. 

Por Bernardo Stamateas
Colaboración Especial 
Hay oportunidades disponibles para todos los seres humanos. Algunos piensan que necesitan crearse las oportunidades pero, en realidad, no tenemos que crearlas sino “verlas” (están en todas partes) para luego poder capturarlas. Pero las oportunidades suelen aparecer disfrazadas de algo que, al principio, percibimos como negativo. Una responsabilidad que nos causa temor podría compararse con un león que ruge.
Las personas que triunfan en los negocios, y casi siempre comienzan con una pequeña inversión que luego se va expandiendo hasta convertirlos en millonarios, ven la oportunidad que al principio parece un gran riesgo pero con el tiempo llega a ser un gran éxito. Seguramente ellos sienten miedo ante el león que ruge pero, aun así, se arriesgan y van hacia adelante. 
Las oportunidades que todos tenemos siempre vienen envueltas en leones, no en gatitos… ¡y rugen fuerte! Por eso, es fundamental ser conscientes de que cuando decidamos ver una responsabilidad que nos atemoriza como una oportunidad grande, nunca nos sentiremos totalmente preparados para asumirla. Es decir, que siempre sentiremos que nos falta algo y nunca estaremos completamente seguros.
Las circunstancias en nuestra vida no siempre son perfectas, todos enfrentamos algún tipo de dificultad. Pero cuando nos determinamos a enfrentar y vencer al león, terminamos encontrándonos con nuestra “oportunidad de oro” que hace que, hagamos lo que hagamos, nos vaya bien. Ese negocio que no estás seguro de emprender… esa carrera que no te decidís a comenzar… es tu león y tenés que salir a cazarlo.

¿Qué es una oportunidad de oro?
Nada más y nada menos que “estar en el lugar correcto, en el momento correcto y con la persona correcta”. Pero para llegar a la oportunidad de oro, primero debemos pasar por el lugar incorrecto, en el momento incorrecto y con la persona incorrecta. Ese es nuestro león y a la mayoría de nosotros no nos gusta enfrentarlo. Cuando nos atrevemos, el león más feroz que nos impulsa a salir corriendo se transforma en la mejor oportunidad.
Estos son tres de los muchos beneficios que recibimos, cuando enfrentamos y vencemos a nuestro león:
1.    Disfrutar de relaciones interpersonales sanas.
2.    Tener constante motivación.
3.    Crecer sin parar. 

Tal vez existe en tu vida alguna responsabilidad que tenés que dejar de eludir. Te animo a comenzar por verla como un gran desafío que puede llevarte a la cima. Cuando nos animamos (a pesar del miedo) a correr riesgos inteligentes, somos ascendidos en todas las áreas. Para ello, es necesario convertirnos en los líderes de nuestra propia vida que permiten que los leones los encuentren y les rujan. ¡Es hora de vencer al león!

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Las circunstancias en la vida no siempre son perfectas pero cuando nos determinamos a enfrentar al león, terminamos encontrándonos con una “oportunidad de oro”.