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Detuvieron a la esposa del empresario rural asesinado

Su pareja, que hasta dijo que fue obligada por los supuestos asesinos a ayudarlos a huir, fue detenida en la fiscalía que investiga el caso.
 

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 Gabriela Moreyra, la esposa del empresario rural Rolando Josué Nusbaum, asesinado el lunes de un tiro en la cara en su casa de un barrio cerrado de la localidad bonaerense de Open Door, fue detenida ayer sospechada de estar involucrada en el crimen tras supuestamente inventar una historia -según fuentes policiales- de que un grupo de delincuentes había ingresado a robar a la vivienda y luego ejecutado a su marido en su cama.
El hombre de 68 años murió tras un disparo letal en el rostro, según la autopsia realizada por los médicos forenses de la Policía Científica de Chivilcoy. En detalle, el informe aseguró que el empresario presentaba un solo balazo que quedó alojado en uno de sus pómulos.
“Las pericias y las contradicciones en su relato determinaron que Moreyra sería la autora del crimen”, especificó una fuente cercana a la investigación de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Nº 10 de Luján a cargo del fiscal Pablo Vieyro, quien lleva a cabo la investigación bajo la calificación de homicidio agravado por alevosía.
La principal evidencia en su contra, según esta fuente, fue un resultado positivo en el análisis de dermotest: a la mujer uruguaya le encontraron restos de pólvora en las manos. Desde la oficina del fiscal agregaron: “El resultado de una de las pericias fue clave para que el doctor Vieiro tomara la determinación, en la urgencia por la gravedad del hecho y ante la posibilidad de la existencia de peligros procesales”.
La captura estuvo a cargo de efectivos de la Jefatura Distrital Luján de la Policía Bonaerense, con la colaboración de la DDI Mercedes, quienes la apresaron en la fiscalía misma del caso donde se había presentado con un abogado.
“El fiscal habló con ella y encontró una serie de contradicciones que constató con las pericias del vehículo y del dormitorio en donde se encontró el cuerpo de Nusbaum”, agregó una fuente judicial.
La causa tiene a la mujer como única protagonista tras el relato que le brindó a la Policía, en donde su marido era masacrado por ladrones que ella misma tuvo que ayudar a huir con un viaje en auto. 
En la escena del crimen, los peritos recolectaron una vaina servida 9 milímetros, con lo que se cree que una pistola de ese calibre fue el arma homicida. Inmediatamente, el fiscal Vieyro pidió informes al Anmac para saber cuántas y qué tipo de armas tenía registradas la víctima. Moreyra detalló que eran cuatro los delincuentes que ingresaron a la madrugada a su casa de country “La Ranita” mientras todos los habitantes de la vivienda dormían. También narró que, tras despertarlos, los sacaron de la cama y los obligaron a recorrer distintos ambientes en búsqueda de dinero y elementos de valor. 
Finalmente, Moreyra sostuvo que la obligaron a cargar lo robado en un Ford Focus y luego a sacar a dos de los ladrones en el baúl, mientras los otros dos asaltantes quedaron en la casa con el marido y los hijos. Lo que la mujer no pudo explicar es cómo hicieron los otros delincuentes para salir de la casa.

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Detuvieron a la esposa del empresario rural asesinado

Su pareja, que hasta dijo que fue obligada por los supuestos asesinos a ayudarlos a huir, fue detenida en la fiscalía que investiga el caso.
 

 Gabriela Moreyra, la esposa del empresario rural Rolando Josué Nusbaum, asesinado el lunes de un tiro en la cara en su casa de un barrio cerrado de la localidad bonaerense de Open Door, fue detenida ayer sospechada de estar involucrada en el crimen tras supuestamente inventar una historia -según fuentes policiales- de que un grupo de delincuentes había ingresado a robar a la vivienda y luego ejecutado a su marido en su cama.
El hombre de 68 años murió tras un disparo letal en el rostro, según la autopsia realizada por los médicos forenses de la Policía Científica de Chivilcoy. En detalle, el informe aseguró que el empresario presentaba un solo balazo que quedó alojado en uno de sus pómulos.
“Las pericias y las contradicciones en su relato determinaron que Moreyra sería la autora del crimen”, especificó una fuente cercana a la investigación de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Nº 10 de Luján a cargo del fiscal Pablo Vieyro, quien lleva a cabo la investigación bajo la calificación de homicidio agravado por alevosía.
La principal evidencia en su contra, según esta fuente, fue un resultado positivo en el análisis de dermotest: a la mujer uruguaya le encontraron restos de pólvora en las manos. Desde la oficina del fiscal agregaron: “El resultado de una de las pericias fue clave para que el doctor Vieiro tomara la determinación, en la urgencia por la gravedad del hecho y ante la posibilidad de la existencia de peligros procesales”.
La captura estuvo a cargo de efectivos de la Jefatura Distrital Luján de la Policía Bonaerense, con la colaboración de la DDI Mercedes, quienes la apresaron en la fiscalía misma del caso donde se había presentado con un abogado.
“El fiscal habló con ella y encontró una serie de contradicciones que constató con las pericias del vehículo y del dormitorio en donde se encontró el cuerpo de Nusbaum”, agregó una fuente judicial.
La causa tiene a la mujer como única protagonista tras el relato que le brindó a la Policía, en donde su marido era masacrado por ladrones que ella misma tuvo que ayudar a huir con un viaje en auto. 
En la escena del crimen, los peritos recolectaron una vaina servida 9 milímetros, con lo que se cree que una pistola de ese calibre fue el arma homicida. Inmediatamente, el fiscal Vieyro pidió informes al Anmac para saber cuántas y qué tipo de armas tenía registradas la víctima. Moreyra detalló que eran cuatro los delincuentes que ingresaron a la madrugada a su casa de country “La Ranita” mientras todos los habitantes de la vivienda dormían. También narró que, tras despertarlos, los sacaron de la cama y los obligaron a recorrer distintos ambientes en búsqueda de dinero y elementos de valor. 
Finalmente, Moreyra sostuvo que la obligaron a cargar lo robado en un Ford Focus y luego a sacar a dos de los ladrones en el baúl, mientras los otros dos asaltantes quedaron en la casa con el marido y los hijos. Lo que la mujer no pudo explicar es cómo hicieron los otros delincuentes para salir de la casa.