A un año de tu fallecimiento, tu familia te recuerda con inmenso amor, como el ser humano que fuiste: alegre, sencillo, cariñoso, solidario. Un amoroso esposo, padre, hijo, hermano, amigo, que vivirá por siempre en nuestros corazones. Que tu música siga sonando en el cielo y sus acordes nos lleguen como caricias, para aliviar el dolor de tu ausencia. c/678