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Luego de ocho noches, el rey Momo despidió a su carnaval de emergencia

Ahora empieza la carrera rumbo a la edición 2023, y uno de los primeros temas a resolver es quién se hará cargo de la organización, dado que finalizó el contrato con Ake Music. Ayer, al cierre de esta edición, se realizaba la última noche del corso barrial. 
 

Por El Litoral

Lunes, 07 de marzo de 2022 a las 00:20

Verónica Echezarraga
@veroechezarraga.com.ar

Durante la madrugada del domingo, la capital nacional del carnaval cerró una nueva edición de su fiesta y fue una de las más extrañas de su historia. Es que se anunciaron protocolos sanitarios por covid-19 (que no se cumplieron) y hubo ataques por una parte de la sociedad que pedía la suspensión de los corsos debido a la crisis ambiental que afecta desde enero a grandes sectores de la provincia. En otro orden de cosas hay que decir que en el palco oficial a veces había jurados, pero a veces no. Por lo tanto, a veces había competencia, pero otras no, y todo se iba resolviendo sobre la marcha. También hubo cuestionamiento con respecto al reglamento y a los contratos firmados por cada comparsa. No obstante, más allá de todo eso, el público dijo presente, especialmente durante el fin de semana largo. Ahora empieza la carrera rumbo a la edición 2023, y uno de los primeros temas a resolver es “quién se hará cargo de la organización”, dado que finalizó el contrato con Ake Music. 
Los carnavales, al igual que el chamamé son fiestas que lograron instalarse en el calendario turístico nacional y, por lo tanto, son dos momentos importantes para la provincia en materia económica, tanto por el ingreso de personas de otras provincias y países, como por el hecho de que son muchos los que trabajan en estas celebraciones. 
Los protocolos internacionales por pandemia impidieron que en el 2021 las dos fiestas se realizaran, y eso significó un impacto negativo para muchos sectores de la economía. Eso demuestra que era importante que este año se hicieran. 
El chamamé hizo lo que pudo (y de eso ya se habló en su momento), y el carnaval también hizo lo que pudo. Es que el objetivo de este año fue montar un carnaval de emergencia y para eso se trató de evitar grandes gastos, sobre todo para los comparseros y para las comparsas. Entonces, con la confirmación de la fiesta quedó claro que no habría competencia entre comparsas y que estas repetirían las temáticas presentadas en la edición del 2020 (con trajes viejos). Más adelante hubo quienes pidieron competencia, entonces se resolvió otorgar premios individuales y también se hizo la tradicional elección de embajadores culturales de la fiesta.  
Así las cosas, y para puntuar la reclamada competencia individual, hubo un jurado integrado por varios profesionales del arte. Este grupo se presentó en el Nolo Alías la primera noche del fin de semana largo. El problema fue que las comparsas supieron minutos antes de entrar a la calzada que esa noche se competía, lo cual generó enojos y presentaciones de notas. Los enojos y las presentaciones de notas e impugnaciones son un clásico de los carnavales correntinos, y este año aparecieron la única jornada posible. Es decir, en la única noche de competencia. 

El final  
Más allá de los contratiempos, enojos y conflictos de las veladas anteriores, hay que decir que el cierre de la edición 2020 fue una verdadera fiesta en el Nolo Alías. 
Los palcos estuvieron sobrecargados de público y las tribunas bien pobladas. La noche fue potente desde temprano con comparseros relajados, pero también enérgicos y llenos de alegría. El clima se potenció con el ingreso de Sapucay, una de las grandes del carnaval, y el termómetro siguió subiendo más tarde con el desfile de Ara Berá, que ingresó tras el paso de Samba Show. En el final de la última velada carnavalera estuvieron Samba Total, Copacabana y la encargada del cierre fue la agrupación campeona del último carnaval, Imperio Bahiano.  
Ahora, las comparsas seguramente se tomarán unos días para empezar a diagramar la edición 2023, mientras que las autoridades municipales tendrán que empezar a analizar propuestas de organizadores para el año próximo ya que finalizó el contrato de la actual empresa organizadora, Ake Music.  
Anoche, al cierre de esta edición, se realizaba en el Nolo Alías la última noche del carnaval barrial. De este modo, Momo correntino se despide definitivamente hasta la próxima edición. 

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