Un grupo de vecinos mató a golpes y prendió fuego la casa de un hombre de 35 años, a quien acusaban de haber asesinado a otro con la complicidad de su hijo de 17 años, en Sáenz Peña, Chaco, informaron fuentes judiciales y policiales.
Los investigadores aseguraron que el joven de 17 años fue detenido por la policía, mientras que tres vecinos que aparentemente participaron del linchamiento también fueron apresados y quedaron a disposición de la Justicia.
Fuentes policiales informaron que el hecho inicial tuvo lugar a las 7 de la mañana del domingo cuando una ambulancia se encontraba circulando por la intersección de las calles 33 y 22 del barrio Santa Mónica, de Sáenz Peña, donde los médicos encontraron a un hombre inconsciente tendido en el suelo y lo trasladaron a un hospital cercano, adonde arribó sin signos vitales.
El fallecido fue identificado por los investigadores como Luis Pereyra (35), quien pertenecía a una comunidad indígena, según especificaron fuentes policiales.
A su vez, las fuentes confirmaron que la muerte de Pereyra fue causada por un “fuerte traumatismo en el cráneo”.
En tanto, la pareja de Pereyra denunció que su marido había tenido una discusión con dos hombres durante la madrugada, que vivían tan solo a una cuadra de su domicilio, y que lo habían asesinado.
Uno de los presuntos autores fue identificado como Gustavo Ruffino (35) y también se acusó de participar del crimen a su hijo de 17 años.
Ante esa situación, alrededor de 300 vecinos del barrio Santa Mónica se dirigieron al domicilio de los acusados, ubicado en la calle 33 entre 20 y 22.
En ese lugar, solo encontraron a Ruffino, a quien mataron a golpes y, tras consumar el asesinato, prendieron fuego su casa.
Hay videos en los que se ve cómo arrastran el cuerpo del hombre, que formaba un reguero de sangre.
Las imágenes también muestran el momento en que una persona lo sigue apuñalando cuando aparentemente estaba sin vida.
Por otro lado, como resultado de la investigación, el personal policial encontró al joven de 17 años, hijo de Ruffino, oculto en la casa de su abuelo, ubicada en el barrio Tiro Federal, donde fue detenido.
Posteriormente, el adolescente fue imputado por el fiscal a cargo de la causa, Marcelo Soto, por “homicidio simple” en perjuicio de Luis Pereyra.
Un investigador ligado a la causa dijo que “es poco probable” que la muerte de Pereyra haya sido en contexto de un robo y comentó que la hipótesis principal se basa en que el hecho fue un conflicto entre vecinos.
Por su parte, fuentes judiciales confirmaron que tres hombres que participaron del linchamiento de Ruffino fueron identificados por filmaciones y ya los detuvieron.