El Movimiento Argentino de Protección Animal de Corrientes (Mapac) tuvo una difícil tarea la semana pasada: ayudar a dos de los gallos que en noviembre del año pasado fueron rescatados de las malas condiciones de vida. Estos, junto con otros 40 gallos, eran utilizados para la riña.
Ambos gallos son ciegos: sus ojos fueron perforados por picotazos en los combates a los que fueron obligados a sostener. A principios de este año en Mapac comenzaron a darlos en adopción a diferentes familias, pero mantienen la vigilancia sobre estos gallos rescatados porque se les dificulta dejar atrás la agresividad.
“En estos últimos días han recrudecido los ataques y estos dos pequeños fueron brutalmente picoteados por otro que se autoproclamó jefe del gallinero.
El de color más claro estuvo al borde de la muerte y al oscuro lo sacamos del medio de la terrible pelea que estaba teniendo con otro más poderoso del que solo se defendía”, detallaron las proteccionistas.
En la emergencia de la semana pasada recibieron la ayuda de la veterinaria Sapito. “Es bueno que sepan las personas que estos animales poseen una sublime mansedumbre con los humanos; solo exhiben agresividad sobre sus congéneres”, agregaron.
(IB)