Se cumplieron ayer tres años del crimen de Fernando Báez Sosa y los padres del joven asesinado participaron de un homenaje en Dolores, donde se desarrolla el juicio. “Justicia es perpetua” y “Fernando presente” fueron las consignas que unieron a todos los presentes en un acto conmovedor.
Además, el obispo de Mar del Plata ofició una misa en Villa Gesell, frente a Le Brique, el boliche en el que mataron al joven.
Después de la jornada 13 del juicio contra los ocho rugbiers, Silvino y Graciela fueron recibidos con un suave y respetuoso aplauso en el Anfiteatro Municipal del Parque Libres del Sur, de la ciudad de Dolores. Allí se realizó una oración interreligiosa que fue declarada de “interés municipal” por las autoridades del partido.
También los acompañó un grito unificado: “Justicia”. Lo entonaron 2500 personas desde las tribunas del anfiteatro.
Delante de una pantalla con el retrato de Fernando, Silvino y Graciela encendieron una vela en memoria de su hijo, llama principal de la que se prendieron a lo largo del atardecer miles de luminarias, ya que era una de las consignas de la convocatoria, por lo cual los organizadores repartieron velas blancas entre el público, según reportaron ayer diversos medios desde el lugar.