La Finalissima entre España y Argentina se encuentra en la incertidumbre a menos de dos semanas de la fecha prevista. La sede original quedó descartada por el conflicto en Medio Oriente, pero aún no se designó un reemplazo ya que la suspensión de Qatar como anfitrión todavía no se oficializó.
Según medios españoles, la Uefa insiste en mantener el partido, que reedita la antigua Copa Artemio Franchi. Entre las opciones figuran Italia, Inglaterra y Portugal. Desde la AFA enviaron una última contraoferta: disputar el encuentro en el Estadio Olímpico de Roma, el 31 de marzo. Si no se acepta, el partido se postergará.
En principio, la Uefa y la Real Federación Española de Fútbol buscaban otras opciones. La primera propuesta fue el Santiago Bernabéu, pero la AFA la rechazó y evaluó incluso la posibilidad de jugar a ida y vuelta, opción que hoy parece inverosímil.
El torneo tiene rango oficial y representa la última oportunidad para que ambas selecciones enfrenten a un rival de peso antes del Mundial. Sin embargo, a 13 días del partido y de la ventana Fifa, cada vez resulta más difícil imaginar una solución definitiva.
Con información de TyC Sports.