Lucio “Metralleta” López fue el único púgil correntino, oriundo de Mercedes, que combatió dos veces por el título mundial de los gallos. Fue con suerte adversa,ya que perdió las dos peleas, pero en ambas dejó la imagen de un peleador fuerte, con corazón, empuje y actitud, cosa que se evidenció especialmente en la primer pelea con el campeón Happy Lora, donde estuvo a punto de conseguir la victoria. No pudo ser, pero dejó sentado que era un peleador de cuidado, fuerte y mucha potencia, digno representante del boxeo correntino.
La fecha: sábado 30 de bril de 1988, en la Plaza de toros de Cartagena de Indias, Colombia, en que Lucio “Metralleta” López, mercedeño, enfrentó por el título mundial de los gallos versión CMB, al entonces campeón Miguel “Happy” Lora, colombiano y muy buen campeón.
López no pudo lograr la conquista, pero estuvo cerca, ya que tuvo a mal traer en los primeros rounds al monarca colombiano, quien finalmente se recuperó y pudo dar vuelta la historia.
La pelea con “Happy” Lora despertó una inusual expectativa en toda la afición boxística de la provincia, todos estaban pendientes de la transmisión de la pelea, a tal punto que muchos negocios pusieron televisores en las vidrieras para que el público pudiera seguir las alternativas de la pelea.
El combate
El correntino salió con toda su potencia como era su costumbre, y en la primera vuelta se dio cuenta que Lora tenía la izquierda demasiado baja,una invitación para la derecha larga en swing. De a poco se fue soltando el retador. En el segundo round el correntino comenzó a imponer su potencia, colocando buenas manos arriba y abajo, aunque ninguna con llegada plena y cuando promediaba este asalto, conectó una derecha larga potente, que llegó plena al rostro del colombiano, que se fue a la lona sorprendido y temeroso.
Allí estalló la afición, parecía que la hazaña se haría, pero los segundos que faltaban para finalizar el asalto, no le alcanzaron a “Metralleta” apara meter una mano definitoria que le diera el triunfo. El colombiano trabó como pudo y así, conmovido y confundido, apenas llegó al fin del round y a su rincón, encontrando en la campana su salvación. Lora se dio cuenta que estaba ante un temible pegador al que no se le podía dar ventajas y decidió no ir al cambio de golpes en la lucha corta, lo boxeó en la media y larga distancia, mostrando respeto por la potencia de su pegada.
A partir del cuarto round el campeón comenzó a tomar el control de las acciones y ya al final del 7° asalto las cosas estaban parejas para ambos. Desde ese momento Lora fue dominando a su rival en todas las distancias, creciendo en su accionar round tras round. El argentino dejó todo sobre el ring, su coraje, su guapeza y potencia, pero no le alcanzaron ante un rival que mostró su experiencia y oficio de gran campeón. En los tres últimos asaltos, el colombiano estableció claras ventajas en la puntuación, pero debió esforzarse para ganar un muy difícil combate y no descuidarse.
Supo sobreponerse y ganar, pero el correntino demostró su bravura, peleando hasta el final, dejando todo sobre el cuadrilátero y una imagen que le posibilitó una nueva pelea mundialista el año siguiente.
En marzo de 1989, López intentó nuevamente conseguir la corona mundial de los gallos, esta vez ante el mexicano-nortemericano, Raúl “Jíbaro” Pérez, de físico más largo que el retador. Fue en Los Angeles pero volvió a perder por puntos, en un sangriento combate que lo perdió claramente ante un rival superior, terminó todo cortado y maltrecho. Derrochó coraje y guapeza las dos veces, pero no pudo concretar su sueño: ser campeón.
Hoy “Metralleta” es un hito en el boxeo correntino y especialmente en Mercedes, su lugar de nacimiento. Después de perder su segundo intento mundialista, comenzó a caer en cada presentación, hasta que finalmente decidió dejar el boxeo, una actividad que lo llevó a lo más alto de su carrera. Tenía condiciones que lamentablemente no supo o no pudo aprovechar. Mercedes es tierra de gallos, ya que posteriormente apareció alguien que parecía iba a ocupar el lugar que dejó Lucio López. Fue el “Chanchi” Medina, pegador explosivo, pero que lamentablemente se frustró y no pudo ser, habiendo llegado a ser campeón argentino y sudamericano de la categoría gallo. Fue un gran valor, pero esto ya es materia de otra nota..