Mauro Dalessio, ex participante de Gran Hermano, abrió su corazón y compartió un testimonio crudo y honesto sobre el momento personal que atraviesa, marcado por la exposición pública, las críticas y una profunda revisión interna. Lejos de mostrarse desde un lugar de comodidad, el ex hermanito explicó cómo ciertos comentarios lo afectan más de lo que muchos imaginan.
“A los comentarios negativos, a mí me duele un montón cuando vas por la calle y te dicen ‘ché, sos un penón’, no tenés ni idea por lo que estoy pasando”, expresó, diferenciando ese tipo de situaciones del hate virtual.
“A mí que me puteen tipo si soy un video, me chupa un huevo. A mí me molesta más que se piensen que vivo re bien, que estoy súper contento, que no tengo ningún problema sobre todo, y no”, agregó.
En ese marco, Mauro reflexionó sobre la imagen que proyecta y lo distante que está de su realidad emocional actual. Ante la pregunta sobre si hoy se siente más cerca o más lejos de ese ideal que otros suponen, fue contundente: “¿Sabés qué pasa? Yo ya me escondí tanto en toda mi vida con mi físico y yo, que no… me importa nada. Me gusta la joda, esto, lo otro, ya me cansé”.
El ex GH también aclaró que su experiencia no es individual ni excepcional. “Yo digo esto no porque me pasa a mí el pincel, le pasa a un montón de gente”, sostuvo, antes de revelar que el último año fue especialmente duro: “El año pasado fue muy malo para mí, te pegan esos bombazos que realmente tocás fondo”.
Sin embargo, aclaró que ese “fondo” no tuvo que ver con lo material ni con rupturas afectivas. “No tocás fondo económicamente o porque me peleé con mi novia, con mis amigos. Vos solo, desde tu cabeza, te replanteás un montón de cosas”, explicó.
Dalessio reconoció que cuenta con un entorno sólido que lo acompaña, lo que vuelve aún más compleja la culpa por sentirse mal. “Tengo la suerte de que tengo una novia que me re banca, tengo mis amigos de toda la vida, mi familia bien. Tengo hasta esa suerte, que no digo nada a nadie, puedo dormir súper tranquilo, pero justamente por eso lo sufro más”, confesó.
En un pasaje especialmente sincero, resumió esa contradicción interna: “Yo digo ‘ché, boludo, tenés todo bien, tenés hasta capacidad y no lo podés ver, y la pasás mal’”.
Finalmente, Mauro contó que decidió volver a pedir ayuda profesional para atravesar este proceso. “Por eso, bueno, volví al psicólogo. Me cayó un montón y más”, concluyó, dejando un mensaje que visibiliza una problemática frecuente pero muchas veces silenciada, incluso entre quienes parecen tenerlo todo.
minutouno.com