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“La literatura me permite generar espacios líricos y poéticos para mostrar mejor los datos duros de la realidad que escribo”

En el Pampa Doc Fest tuve la oportunidad de entrevistar a Gio Jaramillo, sociólogo, periodista, docente y un prolífico escritor colombiano. Hablamos de Revista Late, proyecto del que es fundador y editor y cómo Argentina se convirtió en uno de sus lugares favoritos.

Por El Litoral

Domingo, 24 de noviembre de 2024 a las 09:49

Nuestro invitado en el episodio de esta semana de Eduardo Ledesma Pregunta es sociólogo, periodista, docente y escritor colombiano. Fundador y editor de la Revista Late. Es autor de obras como Sur, Sal, Cubanías y Privilegio: diario cautivo. 

Por la literatura hizo de todo, sacó muchas frustraciones y -como él dice- “vomitó en palabras” todos esos pensamientos surgidos en su deambular. Sur, su último libro, recoge varios relatos escritos desde 2012. Es la fusión de una inquietud por recorrer y transitar, de a poco, calles aún desconocidas.

Giovanny es un cronista con una mirada moldeada por la sociología, que le permite capturar historias en lo cotidiano, y por la literatura, que canaliza sus emociones y pensamientos en relatos vibrantes. 

Su vida como corresponsal lo ha llevado por el mundo para narrar migraciones y conflictos desde una perspectiva humana. Para Giovanny, el periodismo es, sobre todo, escuchar y conectar con las historias que revelan lo sensitivo de la experiencia humana. 

En este episodio, grabado en el Pampa Doc Fest realizado del 7 al 9 de marzo de 2024, hablamos sobre sus viajes, su escritura y cómo logra que lo invisible se convierta en palabras. 

¿Tu formación profesional cuál es?

Yo soy de formación sociólogo, estudié sociología en la Universidad de Bogotá y después me vine a la Argentina a estudiar una maestría en sociología de la cultura y ahí comencé a coquetear más con el periodismo en el formato pues narrativo, de largo aliento: la crónica. 

¿Y la literatura? 

La literatura fue algo que siempre me estuvo acompañando. Siempre hubo como una imposibilidad también desde la sociología en un país como Colombia en donde el conflicto armado ha permeado la realidad poder hacer algo que tuviera que ver con la sociología. 

Entonces, la literatura de alguna manera también es ese testimonio que dejan autores y autoras alrededor de lo que pasa.

¿Por qué Argentina? 

En el año 2008 conocí Argentina. Llegamos hasta Salta y siempre muy permeados por la cultura argentina, la música, sobre todo el rock and roll argentino, el fútbol y todo lo que hacen. Argentina cuenta con una diversidad además de festivales audiovisuales y eso es algo que no vemos en otros puntos de Latinoamérica, es importante valorarlo. 

¿Por qué estamos acá en La Pampa? 

Estamos en La Pampa porque nos han invitado al Pampa Doc Fest, en su tercera versión. Hemos tenido la posibilidad también desde Revista Late, una revista de periodismo narrativo latinoamericano que hemos forjado entre seis periodistas de diferentes latitudes -Argentina, México, Chile, Cuba, Colombia y Ecuador- y hemos consolidado esta plataforma www.revistalate.net. En Argentina hemos estado en diferentes festivales, en Rosario, Bariloche y más, y así surgió la posibilidad de hacer un taller de narrativa documental, que es algo también que desde la revista nos convoca.

Hablas de la sociología, la literatura y otras ramas ¿cuánto de todo eso pones en la licuadora para generar tu propia visión del mundo?

A mí sí me interesa mucho el cruce de diferentes formas de la literatura. La poesía me hace un acercamiento muy directo y sensible a lo que veo, a lo que escucho, a lo que percibo. Por medio de la poesía creo que uno puede también generar acercamientos sensibles y más directos. Es una forma de estar en el mundo, de percibirlo y yo intento también como poder generar espacios líricos y poéticos en lo que escribo. Más allá del tema, de la denuncia, de la cosa dura. Por ejemplo, en el caso del 45% de pobreza, busco contártelo a través de una historia, qué significa vivir ese 45%. 

Cuando hablás pienso en esas herramientas que te otorga el periodismo, la crónica de largo aliento, la literaria para hacer estas cosas. Son formas de contar historias. ¿Cómo te llevas con esos límites?

Digamos que la proyección está al establecer ese pacto de verosimilitud con el lector; ahí está pero estirarlo al máximo y llevarlo a territorios impensables. Hay muchos maestros y maestras que lo llevan haciendo mucho tiempo. Es una opción muy viable no para lucirte con tu prosa sino como para convertirse en una herramienta haciendo que la realidad sea moldeable y que incluso muchas veces la misma realidad supera la ficción. 

Vos empezaste este taller que diste acá en La Pampa con una cita de Borges justamente de la realidad, ¿cómo es?

Eso siempre lo digo, quisiera tatuarme en el pecho. Fue una consigna periodística, una clase magistral con la que me encontré en un texto de Eduardo Sims. El dijo que un día le preguntaron a Jorge Luis Borges que iba caminando por la avenida Santa Fe, “¿qué es la realidad?” y Borges le dice “¿cuál realidad, la tuya o la mía?” 

Me parece que es una consigna periodística que incluso rompe muchas veces con ese paradigma de la objetividad que se convierte en una cárcel y te permite también a ti entender que somos historias andantes. Tenemos una historia de vida y que cada quien tiene la posibilidad y el deber consigo mismo de ver la realidad.

Vamos a suponer que ahora estamos entrando a la página de Late. ¿Cómo es eso y hasta dónde se extiende?

Es una plataforma que sirve para capacitar. Va más allá de lo que se conoce. Queremos moldear historias, eso es lo que nos interesa. Tenemos una usina de trabajo que tiene como varios talleres, un taller de podcast, uno de política internacional, hemos tenido de fotoperiodismo y yo particularmente dirijo el taller de no ficción digamos que este año ya hemos consolidado como un vínculo con Le Monde Edición Cono Sur para hacer como esa medianía entre lo etnográfico, lo documental y lo periodístico. 

A mi me encanta que muchas veces estás en clase y es un crisol. Entonces te opina alguien de Ecuador, de México, de Argentina y se convierten en unas tonalidades de lo que somos bien de alguna forma. 

El sueño de Revista Late era justamente poder convocar todas estas cosas alrededor del largo aliento, de esas historias que como latinoamericanos podemos contar focalizándonos en latinoamérica. Uno de los parámetros iniciales era como un poco quizás cansados de que hayan cables internacionales. Sucede mucho que un inglés aterriza en Corrientes y viene a explicarte problemas correntinos. Así es que tenemos franceses en Colombia explicándonos el conflicto armado colombiano. Entonces, nos interesa eso, y nos encontramos con un montón de personas que aprecian este tipo de visión y se animan a juntar su experiencia local para contar lo que sucede. 

¿Vos en qué andas ahora? ¿Qué andas haciendo? 

Ahora estoy con un par de proyectos periodísticos de largo aliento. Hemos tenido la oportunidad de acceder a algún tipo de financiamientos para cubrir periodismo ambiental, entonces estamos en un proyecto sobre el carbón y la huella ambiental que es el carbón entre Colombia y Alemania. Estamos entrando a trabajar el proyecto de la celulosa y de las papeleras que parten del Uruguay y se van a Finlandia entonces también eso nos genera la posibilidad de irnos, no quiero decir físicamente, sino de poder comenzar a entender ese vínculo que hay entre Latinoamérica y Europa.

Este año a fin de año se viene un librito de poemas también, que se llama Rotaciones. Estamos trabajando ya con la editorial. Lo que se intenta evidenciar ahí en esos relatos es eso de que están a medio camino entre la realidad y la ficción. 

¿Qué es lo que te interpela para poner a funcionar toda la maquinaria creativa y qué te pasa cuando hay historias que no te interpelan necesariamente a vos? ¿Cómo encontrarle el placer a eso?

Fíjate que conversando con gente con la que trabajo, uno encuentra en la fauna un montón de gente que trabaja de maneras distintas. A mí hay algo que me funciona un montón y es la primera impresión. Entonces por supuesto que hay un trabajo previo, no. Si voy a ir a La Pampa a escribir sobre La Pampa, pues tengo que hablar con gente y tener un contacto previo. Pero a mí me gusta ese factor sorpresa, me gusta sorprenderme. Vamos creciendo y vamos volviéndonos adultos y nos encontramos cada vez con menos sorpresas porque perdemos esa capacidad de asombro infantil y al asombrarme creo que yo también intento poder transmitir ese asombro de lo que lo que conozco y sé que eso puede ser bastante polémico o irresponsable. Por ejemplo, cuando tú tengas la oportunidad de ir a Bogotá seguramente tú me vas a decir muchas cosas que yo no conozco de mi ciudad. Tiene que ver con eso, con las antenitas completamente paradas vas captando cosas que para mí ya son paisaje. Entonces esa capacidad de sorpresa es importante y en el texto se vuelve algo visible.

 

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