Una investigación de la Facultad de Ingeniería de la UNNE apuesta a la implementación de "techos verdes" para zonas urbanas del NEA como estrategia para retener parte del agua de lluvia y retrasar su escurrimiento, mitigando así el riesgo de anegamientos durante precipitaciones intensas. "Los techos verdes suman a nivel de lote o vivienda para no trasladar el problema de las lluvias hacia las calles", señalan.
El proyecto se desarrolla en el Departamento de Hidráulica de la FI-UNNE y surge como respuesta a un problema creciente en las ciudades del nordeste argentino, debido al crecimiento desordenado, que es el incremento de las superficies impermeables, lo cual genera mayores volúmenes de escorrentía superficial y aumento de los caudales pico en eventos de lluvia intensa.
Esta situación, agravada por las características de la región de relieve predominantemente llano y precipitaciones intensas distribuidas a lo largo del año, provoca frecuentes acumulaciones de agua y anegamientos temporales en áreas urbanas.
Ante tal contexto, entre las diversas estrategias de solución posible, en los últimos tiempos surgió la implementación de los «techos verdes» o “cubiertas vegetales”, que son dispositivos que ayudan a la retención de agua de lluvia y retrasar la llegada del caudal al sistema de drenaje.
En el país existen ciudades con normativas que propician este tipo de coberturas para reducir «picos» de la escorrentía urbana, pero en la región NEA no se han adoptado regulaciones específicas.
En ese sentido, el objetivo del Grupo de Investigación del Departamento de Hidráulica de la FI-UNNE es diseñar un prototipo de techo verde apto para urbanizaciones en el nordeste y generar datos experimentales que respalden su adopción en la región, adaptando los diseños y las especies vegetales a las condiciones climáticas y constructivas locales.
El proyecto está a cargo de la estudiante Sofia Beatriz Wolin y los docentes-investigadores Ing. Alejandro Ruberto, Dr. Ing. Jorge Pilar e Ing. Marcelo Gómez, quienes de manera reciente presentaron los avances de la investigación, destacando que los techos verdes no solucionan de manera integral el problema de drenaje de la ciudad, sino que aporta a nivel de lote, difiriendo el tiempo la descarga del agua hacia las calles y los drenajes.
Qué son los "techos verdes"
En hidrología urbana, los techos verdes son dispositivos compuestos por varios compartimentos que actúan de forma articulada, con capacidad para contener, drenar y retardar el volumen de agua tras una lluvia intensa.
En el proyecto de la UNNE se están haciendo ensayos a escala, con prototipos, para identificar el mejor diseño y disposición de las capas o compartimentos, sumado a la identificación de la vegetación más adecuada para utilizarse.
Al respecto, la estudiante Wolin explicó que el prototipo en marcha consiste en un recipiente de madera aglomerada impermeabilizado, que cuenta con una primera capa de vegetación sobre la cual la lluvia impacta y que retiene y evapotranspira parte del agua, y luego se dispone el sustrato o suelo, que soporta las plantas y también retiene el agua.
En tercer orden se coloca una capa filtrante, de malla de media sombra, con abertura de 10% que evita el arrastre de sedimentos finos del suelo cuando el agua pasa.
Posteriormente, para evacuar los excesos de agua, se dispone una capa de drenaje de mayor granulometría, con materiales porosos que también tienen la capacidad de retener agua, para la cual se manejan dos alternativas, por un lado, utilizar la piedra pómez como filtrante, que es muy liviana y tiene alta porosidad, de 75% a 80% de retención de agua en sus cavidades, pero con la desventaja de un costo elevado en esta región, en tanto la otra opción es ladrillo partido, que es de fácil disponibilidad, pero con densidad aparente un poco mayor y tiene la mitad de porosidad respecto a la piedra pómez.
Por último, se encuentra una membrana impermeable de 200 micrones de espesor que separa el sistema de agua de la estructura o recipiente, así como de la losa o estructura de apoyo.