Este sábado se conmemora el Día del Puma, uno de los grandes felinos de América que vuelve a ganar terreno en Corrientes después de décadas en las que se lo creía prácticamente extinto en la provincia. Estudios científicos recientes y testimonios de especialistas confirman que la especie no solo habita en los Esteros del Iberá, sino también en otras áreas del territorio correntino, desde el norte hasta el sur.
Emiliano Donadío, Director Científico de la Fundación Rewilding Argentina, explicó a El Litoral: “Respecto a registros recientes, en Corrientes la Fundación Rewilding Argentina tiene varios registros recientes, uno en San Alonso y varios en la zona de Rincón del Socorro. Son de menos de 12 meses y de hecho la fundación ha colocado collares en dos pumas”.
Sin embargo, Donadío aclaró que aún falta un monitoreo sistemático que permita dimensionar con precisión la recuperación del puma en Corrientes: “No hay programas de monitoreo en Corrientes que puedan dar una idea de si el puma se está recuperando o no. Lo que sí hay es bastante evidencia anecdótica, por observaciones en un lugar y en otro, de que el puma está volviendo a recolonizar Corrientes de donde había sido erradicado. Y por supuesto, mucho menos sabemos cuántos hay”.
El especialista remarcó que la principal amenaza para el felino está vinculada al conflicto con la ganadería: “El puma en algunos lugares caza ganado de tamaño mediano, como chivos, ovejas o terneros, y como respuesta a eso el ganadero mata a los pumas. Ese es el conflicto más grave que sufre el puma hoy. Se podría solucionar con distintos métodos alternativos que no impliquen el control letal, como el uso de perros protectores de ganado, luces o dispositivos de sonido en los corrales, o bien permitir que las presas naturales del puma sean abundantes para que se concentre en ellas y no en el ganado doméstico”.
Un retorno que sorprende a los especialistas
Por su parte, Sebastián Cirignoli, biólogo del Parque Nacional Iberá, recordó que hasta hace menos de dos décadas se lo daba casi por extinguido en la provincia.
“El puma hasta 2008 se creía que sus poblaciones se habían extinguido prácticamente de toda la provincia, con un núcleo en el noreste, cerca de Corrientes Capital, en la zona de Itá Ibaté. Ese mismo año, tras un hallazgo en los Esteros del Iberá, nos dimos cuenta que el puma estaba bastante presente en la región norte y que estaba empezando a recuperar terreno”, señaló.
Actualmente, la expansión es más evidente: “Hoy día hay población de puma en Iberá, en Mburucuyá, en casi toda la provincia, incluso en el sur, en zonas como Perugorría y Monte Caseros. En Santo Tomé, en el norte de Corrientes y sur de Misiones, hay una población muy abundante, reproductiva, con hallazgos de hembras con crías y eventos de apareamiento”, detalló Cirignoli.
Los estudios científicos también confirman esta recuperación. En julio del año pasado, investigadores de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) y el CONICET actualizaron los registros de presencia del puma concolor en Corrientes, ampliando su rango de distribución a 12 departamentos. Según el informe, la región de Lomadas Arenosas podría ser considerada una zona de reproducción y corredor biológico clave para la especie.
El trabajo publicado en la revista FACENA destacó que el puma, el segundo felino más grande de la provincia después del yaguareté, tiene ahora registros en 12 de los 25 departamentos de Corrientes, incluyendo nuevos avistamientos en Ituzaingó, Sauce, Esquina, San Roque, General Paz y San Luis del Palmar.
El retorno del puma no solo implica la recuperación de un gran depredador, sino también un indicador de equilibrio ecológico. Como depredador tope, su presencia garantiza la biodiversidad y la resiliencia de los ecosistemas correntinos.