Con una economía en baja, la imagen presidencial está en lento deterioro. Para colmo, no imaginó Milei que el cisne negro de su gestión viajaba a su lado en el avión, acompañado de su rubia esposa. La corrupción vuelve a hacer mella en el gobierno libertario. ¿Será suficiente como para poner en duda el 2027? Por el momento, no hay oposición que capitalice el fuerte tropezón.