En Corrientes y dirigida por Alejandro Barboza y Víctor Cardozo, “La Nona” se dio con un considerado elenco en la función prevista para las 22, con gran concurrencia de gente por Pasaje Villanueva, la cortada céntrica donde funciona la sala bien acondicionada. Más de 120 personas disfrutaron de una hora de actuación, sobre el libro de corte trágico abierto hacia la ventana de la comedia con marcadas introducciones en la trama adaptada al estilo de los directores locales.
Siete actores para interpretar a la Nona (Dalila Serebrinsky), su nieto Chicho (Milton Rosés), su nieta política María (Nancy García), su nieto Carmelo (Gastón Alexis), su hija Anyula (Silvina Bordón), el vendedor del kiosko Francisco (César Taján) y la bisnieta Marta (Blanca Sobol). Excelente montaje de escenografía y de maquillaje, más musicalización.
Fue oportuno el aporte de los directores al ubicar a los personajes al mismo tiempo en el escenario, incluso cuando su presencia estaba en “off” para el libreto, se los podía ver en un suerte de bambalinas difusa, las siluetas jugaban detrás de cortinas en tul labrado, como antiguos visillos que insinuaban sin ser. Con el parlamento al pie de las tomas de voces principales, la escena se conjugaba de manera perfecta con lo que sucedía en un segundo y un tercer plano, tridimensionando el elemento base de un texto que gira en torno a “La Nona” y su actitud.
Para esta historia conocida, todo se volvió fresco por la calidad interpretativa de un elenco local fuerte, como es “Chico Pleito”. El libro se había estudiado en conjunto, rotando personajes en el aprendizaje de los talleres hasta que el “bolillero” marcó los protagónicos para cada uno. En su afán de hacer desaparecer a la inofensiva abuela, la familia se va adentrando en problemas pasajeros que luego permanentes los destinan al fracaso, llámese a ese fracaso ruina comercial, afectiva, incluso muerte.
En la sala a oscuras se escucharon risas y positivos comentarios. Se vieron caras conocidas y entendidas del ámbito teatral como Mauro Santamaría (delegado del Instituto Nacional del Teatro), María Esther Aguirre (de Del Guarán), Karen De Micheli, Francisco Villar, Hernán Sfiligoy (director de Psicosis), Carlos Lezcano (ex subsecretario de Cultura), entre otros. Como anfitrionas de la sala, Tony Monzón y Vicky Mecca, más la cordial recepción de Ana Contreras.
Cuando “La Nona” deja de ser una abuela para convertirse en un problema, la obra comienza a caminar sobre una cuerda de imprevistos a gran altura. El vacío existencial no es de la mujer sino de quienes la rodean y van cayendo en su propio convencimiento cuando traman deshacerse de ella y se despiden de sus vidas.
De la función (que se repetía anoche), se sale satisfecho por el buen producto en su conjunto. Por el libro seleccionado. Porque el grupo que es correntino y que enaltece con su responsabilidad al teatro en su más amplia distinción.
Moni Munilla