Poldy Bird, la escritora que sabe llegar al corazón por el camino del amor
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Poldy Bird, la escritora que sabe llegar al corazón por el camino del amor

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Su nombre verdadero es ese, Poldy Bird, que suena a seudónimo pe-ro viene heredado de su madre. Parece una niña en su concepción fresca y natural al hablar de sentimientos como el amor y la amistad, pero es abuela. Uno puede sentarse en su regazo y esperar, porque seguramente el cuento no se hará esperar. Es lo que sabe hacer y de lo que se ha valido hasta acá, escribiendo los 26 títulos de sus libros que se editaron desde 1971 a la fecha.
En la Feria del Libro que se está llevando a cabo en Buenos Aires, la avalancha de público es incesante. Cu-riosamente, en el stand de la editorial Nuevo Extremo, la mayoría de los que se acercan a indagar sobre las novedades, son mujeres, de todas las edades, con un entusiasmo contagioso por ver a Poldy, que sentada en un rinconcito, anticipa con su sonrisa, el emotivo llanto que tendrá que contener luego junto con las confesiones de sus admiradoras.
“Hace 38 años que vengo a la Feria, cuando esto era un piojito, se hacía en la calle, una enorme librería algo desordenada. Ya es parte de mi vida, rezongo al venir porque me encuentro con cosas que no me gustan, pero superan las que me gustan mucho”, dice a El Litoral esta señora, que nació en Paraná, Entre Ríos, pero que vivió en Monte Caseros (Corrientes), durante cuatro años. “Allí me recibí, fui abanderada, como había po-co para hacer, estudiaba. Pa-pá era militar, lo que queda grabado a esa edad no se borra jamás”, agrega.
Poldy Bird, autora de “Cuentos para leer sin rimmel”, “Cuentos para Veróni-ca”, “Cuentos con niebla”, entre otros, recibe ese día de sábado, cuando los pabellones de la Feria se llevan el murmullo y los pasos hacia los sectores más taquilleros, cerca de Poldy se mueve la sensibilidad de personas co-mo Gabriela, que llora emocionada y pregunta “¿Cómo hacés para espiar lo que siento?”, mientras abre el libro y señala ese cuento que fue escrito para ella, porque así lo creyó siempre.
“Todas las personas somos exactamente iguales en un punto que se llama emoción y espíritu. Por eso no soy de poner nombres ni lugares, describo los sentimientos, abro la puertita de mi corazón, recupero las angustias y las alegrías del dolor y del amor”, responde.
A su lado, una señora que visita la Feria y es del sur del país, mira a su esposo y él asiente con la cabeza. Poldy se integra a la escena.
“Morir entre tus brazos” es el último libro de la autora cuya hija Verónica, fuente de inspiración para sus más bellas composiciones, falleció en el 2008.
“Lo único que quiero de la vida/ lo único que me hace estar despierta/ es la seguridad de abrir la puerta/ y que me esperes con la luz prendida”. Con este mensaje, se despide.
En la mesa central del stand se exhiben sus libros. En ese rinconcito del pabellón, la mujer con rostro de niña sonríe. Hace tiempo le llegó esta consagración, de la que hoy disfruta. (MM)
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Poldy Bird, la escritora que sabe llegar al corazón por el camino del amor

CUENTOS. La escritora habló de ellos con El Litoral. Va a la Feria del Libro desde que el encuentro se hacía en la calle.
CUENTOS. La escritora habló de ellos con El Litoral. Va a la Feria del Libro desde que el encuentro se hacía en la calle.
Su nombre verdadero es ese, Poldy Bird, que suena a seudónimo pe-ro viene heredado de su madre. Parece una niña en su concepción fresca y natural al hablar de sentimientos como el amor y la amistad, pero es abuela. Uno puede sentarse en su regazo y esperar, porque seguramente el cuento no se hará esperar. Es lo que sabe hacer y de lo que se ha valido hasta acá, escribiendo los 26 títulos de sus libros que se editaron desde 1971 a la fecha.
En la Feria del Libro que se está llevando a cabo en Buenos Aires, la avalancha de público es incesante. Cu-riosamente, en el stand de la editorial Nuevo Extremo, la mayoría de los que se acercan a indagar sobre las novedades, son mujeres, de todas las edades, con un entusiasmo contagioso por ver a Poldy, que sentada en un rinconcito, anticipa con su sonrisa, el emotivo llanto que tendrá que contener luego junto con las confesiones de sus admiradoras.
“Hace 38 años que vengo a la Feria, cuando esto era un piojito, se hacía en la calle, una enorme librería algo desordenada. Ya es parte de mi vida, rezongo al venir porque me encuentro con cosas que no me gustan, pero superan las que me gustan mucho”, dice a El Litoral esta señora, que nació en Paraná, Entre Ríos, pero que vivió en Monte Caseros (Corrientes), durante cuatro años. “Allí me recibí, fui abanderada, como había po-co para hacer, estudiaba. Pa-pá era militar, lo que queda grabado a esa edad no se borra jamás”, agrega.
Poldy Bird, autora de “Cuentos para leer sin rimmel”, “Cuentos para Veróni-ca”, “Cuentos con niebla”, entre otros, recibe ese día de sábado, cuando los pabellones de la Feria se llevan el murmullo y los pasos hacia los sectores más taquilleros, cerca de Poldy se mueve la sensibilidad de personas co-mo Gabriela, que llora emocionada y pregunta “¿Cómo hacés para espiar lo que siento?”, mientras abre el libro y señala ese cuento que fue escrito para ella, porque así lo creyó siempre.
“Todas las personas somos exactamente iguales en un punto que se llama emoción y espíritu. Por eso no soy de poner nombres ni lugares, describo los sentimientos, abro la puertita de mi corazón, recupero las angustias y las alegrías del dolor y del amor”, responde.
A su lado, una señora que visita la Feria y es del sur del país, mira a su esposo y él asiente con la cabeza. Poldy se integra a la escena.
“Morir entre tus brazos” es el último libro de la autora cuya hija Verónica, fuente de inspiración para sus más bellas composiciones, falleció en el 2008.
“Lo único que quiero de la vida/ lo único que me hace estar despierta/ es la seguridad de abrir la puerta/ y que me esperes con la luz prendida”. Con este mensaje, se despide.
En la mesa central del stand se exhiben sus libros. En ese rinconcito del pabellón, la mujer con rostro de niña sonríe. Hace tiempo le llegó esta consagración, de la que hoy disfruta. (MM)