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Alcoholismo femenino

Por José Ceschi

¡Buen día! Estamos alarmados por la cantidad de alcohol que ingieren los jóvenes, adolescentes y hasta los niños. Pero, en proporción, se habla poco del alcoholismo femenino. Quisiera transcribir al respecto algunos párrafos del testamento de una mujer, tal como apareció en la revista “Vivir”:
“Yo empecé como bebedora social. Tomaba en reuniones, en compañía, y podía dejar de hacerlo cuando quería. De pequeña, en casa se hacía vino casero; tomaba por gracia. Nunca tuve problemas. Hasta que llegó un momento, que coincidió con un cambio de trabajo de mi esposo, en que comencé a beber a deshora. Delante de mi esposo, en fiestas, tomaba normalmente; pero cuando estaba sola, tomaba en cualquier momento del día, con evidente dependencia hacia el alcohol. Los alcohólicos siempre tenemos excusas para tomar. Yo sentía miedos, soledad, estaba muy cerrada en mí misma. Tenemos dos hijos, que entonces eran pequeños, y sufrieron mucho, porque cuando la enfermedad llegó a su punto máximo no podía ni atenderlos a ellos. En los últimos tiempos tuve comas alcohólicos. Me tiraba en la cama y no podía levantarme. A mi esposo se lo oculté casi seis años. Decía que eran descomposturas de hígado. Me untaba el cuerpo con alguna tisana, para que no sintiera el olor a alcohol y me quedaba en cama...
Fui empeorando día a día. Me temblaba el pulso. Cada vez estaba más nerviosa. Hasta que no pude más y le conté a mi esposo la verdad. De allí en más, juntos tratamos de luchar contra la enfermedad y lo logramos. Descubrimos Alcohólicos Anónimos y nos dieron a ambos una gran ayuda. Ahora me siento una mujer nueva. Hace 6 años que no bebo y para mí y mi familia la vida volvió a ser feliz. Es fundamental la compañía de los compañeros de AA...”.
María Angélica, que entonces era una mujer de cuatro décadas, pudo enfrentar y manejar su enfermedad gracias, en primer lugar, a la comprensión y el apoyo de su esposo; lo que habla por sí mismo de la importancia que tiene la pareja. 

        ¡Hasta mañana!

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Alcoholismo femenino

Por José Ceschi

¡Buen día! Estamos alarmados por la cantidad de alcohol que ingieren los jóvenes, adolescentes y hasta los niños. Pero, en proporción, se habla poco del alcoholismo femenino. Quisiera transcribir al respecto algunos párrafos del testamento de una mujer, tal como apareció en la revista “Vivir”:
“Yo empecé como bebedora social. Tomaba en reuniones, en compañía, y podía dejar de hacerlo cuando quería. De pequeña, en casa se hacía vino casero; tomaba por gracia. Nunca tuve problemas. Hasta que llegó un momento, que coincidió con un cambio de trabajo de mi esposo, en que comencé a beber a deshora. Delante de mi esposo, en fiestas, tomaba normalmente; pero cuando estaba sola, tomaba en cualquier momento del día, con evidente dependencia hacia el alcohol. Los alcohólicos siempre tenemos excusas para tomar. Yo sentía miedos, soledad, estaba muy cerrada en mí misma. Tenemos dos hijos, que entonces eran pequeños, y sufrieron mucho, porque cuando la enfermedad llegó a su punto máximo no podía ni atenderlos a ellos. En los últimos tiempos tuve comas alcohólicos. Me tiraba en la cama y no podía levantarme. A mi esposo se lo oculté casi seis años. Decía que eran descomposturas de hígado. Me untaba el cuerpo con alguna tisana, para que no sintiera el olor a alcohol y me quedaba en cama...
Fui empeorando día a día. Me temblaba el pulso. Cada vez estaba más nerviosa. Hasta que no pude más y le conté a mi esposo la verdad. De allí en más, juntos tratamos de luchar contra la enfermedad y lo logramos. Descubrimos Alcohólicos Anónimos y nos dieron a ambos una gran ayuda. Ahora me siento una mujer nueva. Hace 6 años que no bebo y para mí y mi familia la vida volvió a ser feliz. Es fundamental la compañía de los compañeros de AA...”.
María Angélica, que entonces era una mujer de cuatro décadas, pudo enfrentar y manejar su enfermedad gracias, en primer lugar, a la comprensión y el apoyo de su esposo; lo que habla por sí mismo de la importancia que tiene la pareja. 

        ¡Hasta mañana!