ellitoral.com.ar

Sabado 24de Agosto de 2019CORRIENTES24°Pronóstico Extendidoclima_sol_noche

Dolar Compra:$53,00

Dolar Venta:$57,00

“Somos felices por lo que damos, no por lo que recibimos”

Un club de abuelos tejió abrigos y juntó alimentos para llevarlos a otro ubicado en un barrio de la periferia de la ciudad.
 

imagen_0
imagen_1

Un club de abuelos del barrio Santa Teresita tejió abrigos, juntó alimentos no perecederos, que fueron trasladados ayer a la mañana al club La Tosquera del barrio Río Paraná. Esto se realiza en el marco de un programa que busca que los adultos mayores participen de diversas actividades e interactúen entre sí. 
“Fuimos al barrio Río Paraná donde conocimos personas que nos recibieron con un gran aprecio. Más allá del mal tiempo, tuvimos un muy lindo encuentro. En la ocasión, llevamos alimentos y algunos abrigos que confeccionaron las abuelas. Lo mismo se hace para maternidades. Más allá de las cosas que pudimos acercarles lo más importante es lo que sentimos, ayudar a nuestros pares nos pone muy contentos y también compartimos unos mates”, dijo a El Litoral Nino Cabaña del club “Che Taita”.
A la vez, agregó que la visita sirvió para “conocer que muchas veces nos quejamos de nuestra situación y algunas personas que no tienen las mismas comodidades caminan, por ejemplo, muchas cuadras para subir a un colectivo”. “Tenemos que valorar lo que tenemos y no quejarnos tanto, al igual que nuestro club, el del barrio Río Paraná tiene muchas ganas de crecer, de hacer cosas nuevas, además de ansias de juntarse con otros abuelos”, contó Nino.
“Somos felices, no con las cosas que recibimos, si no con las que somos capaces de dar”, agregó. “Se hizo un lazo de amistad porque nos dijeron que ellos después nos iban a venir a visitar, fue un lindo encuentro”, comentó a este diario. 
En el barrio Santa Teresita, la mayoría de las familias son de clase media y otras muy humildes. “Nos dijeron que necesitaban mucho y las abuelas empezaron a tejer. Sí, a todos nos cuesta, porque la mayoría cobra la jubilación mínima, pero todos trajeron algún alimento el día siguiente que propusimos esta visita. Tenemos muchas ganas de ayudar y de integrarnos a otros clubes”, contó Nino y agradeció al área de Salud Pública, a cargo de Sandra Godoy, quien organizó esta actividad en el marco de un programa para adultos mayores. 

¿Te gustó la nota?
Comentarios
Logo

“Somos felices por lo que damos, no por lo que recibimos”

Un club de abuelos tejió abrigos y juntó alimentos para llevarlos a otro ubicado en un barrio de la periferia de la ciudad.
 

Un club de abuelos del barrio Santa Teresita tejió abrigos, juntó alimentos no perecederos, que fueron trasladados ayer a la mañana al club La Tosquera del barrio Río Paraná. Esto se realiza en el marco de un programa que busca que los adultos mayores participen de diversas actividades e interactúen entre sí. 
“Fuimos al barrio Río Paraná donde conocimos personas que nos recibieron con un gran aprecio. Más allá del mal tiempo, tuvimos un muy lindo encuentro. En la ocasión, llevamos alimentos y algunos abrigos que confeccionaron las abuelas. Lo mismo se hace para maternidades. Más allá de las cosas que pudimos acercarles lo más importante es lo que sentimos, ayudar a nuestros pares nos pone muy contentos y también compartimos unos mates”, dijo a El Litoral Nino Cabaña del club “Che Taita”.
A la vez, agregó que la visita sirvió para “conocer que muchas veces nos quejamos de nuestra situación y algunas personas que no tienen las mismas comodidades caminan, por ejemplo, muchas cuadras para subir a un colectivo”. “Tenemos que valorar lo que tenemos y no quejarnos tanto, al igual que nuestro club, el del barrio Río Paraná tiene muchas ganas de crecer, de hacer cosas nuevas, además de ansias de juntarse con otros abuelos”, contó Nino.
“Somos felices, no con las cosas que recibimos, si no con las que somos capaces de dar”, agregó. “Se hizo un lazo de amistad porque nos dijeron que ellos después nos iban a venir a visitar, fue un lindo encuentro”, comentó a este diario. 
En el barrio Santa Teresita, la mayoría de las familias son de clase media y otras muy humildes. “Nos dijeron que necesitaban mucho y las abuelas empezaron a tejer. Sí, a todos nos cuesta, porque la mayoría cobra la jubilación mínima, pero todos trajeron algún alimento el día siguiente que propusimos esta visita. Tenemos muchas ganas de ayudar y de integrarnos a otros clubes”, contó Nino y agradeció al área de Salud Pública, a cargo de Sandra Godoy, quien organizó esta actividad en el marco de un programa para adultos mayores.