“Creemos que llevar al extremo el alcohol cero en un lugar turístico, en una zona urbana, no era lo más aceptable”, sostuvo el intendente de Paso de la Patria, Oscar “Chino” García, al referirse a la modificación del régimen de alcoholemia en la localidad.
En diálogo con la prensa, el jefe comunal explicó que la decisión respondió a numerosos reclamos y a la necesidad de recuperar un esquema que ya había funcionado anteriormente. “Lo que se hizo fue acomodar un poco la normativa, volver a un esquema que se tenía antes: 0,5 en el área urbana, 0 alcohol en rutas y 0,2 para motos”, detalló.
García remarcó que el cambio no implica relajar los controles, sino modificar su lógica. “Eso no quita que no se hagan controles. Se sigue trabajando fuertemente en prevención”, afirmó, y aseguró que el nuevo sistema ya muestra resultados positivos: “Hace diez días que estamos con este mecanismo y funciona perfectamente bien”.
“¿Quién piensa que va a una playa y no se toma una cerveza?", cuestionó el intendente en defensa de la nueva medida.
Fines recaudatorios y polémica frase
Uno de los puntos más críticos de su análisis fue la percepción que existía sobre los operativos de alcoholemia. “Veíamos que los controles estaban más direccionados a un objetivo recaudatorio que a uno de concientización y prevención”, señaló, y agregó que esa situación terminó afectando la dinámica cotidiana de la villa turística.
“¿Quién piensa que va a una playa y no se toma una cerveza? El alcohol cero en el área urbana realmente impedía que la gente se pueda mover dentro del lugar”, planteó el intendente, al tiempo que sostuvo que la normativa anterior resultaba “prejudicial” para la funcionalidad de la localidad y el retorno a esta normativa es similar a la de Capital.
En ese sentido, destacó que hoy la prioridad está puesta en la responsabilidad individual. “No hace falta tanto la normativa si la gente toma conciencia de cómo debe comportarse”, afirmó, y valoró que la comunidad haya acompañado el cambio.
En paralelo, García confirmó que se mantienen estrictas regulaciones en otros aspectos: la prohibición de ingresar botellas de vidrio a las playas, el control del consumo de alcohol en menores y la tolerancia cero para conductores profesionales.
Finalmente, el intendente se mostró optimista respecto a la temporada turística. “El fin de semana tuvimos un flujo sumamente importante. Enero viene bien y estamos apuntando fuerte a febrero”, señaló, y destacó el trabajo conjunto con el sector privado y el Instituto de Turismo local para sostener la actividad.