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El Taragüí Rock 2019 apostó a los cambios para afianzarse como un festival musical

La 10ª edición se llevó a cabo en el corsódromo Nolo Alías con dos escenarios donde pasaron casi 30 bandas locales y nacionales. Miles de personas disfrutaron de un espectáculo casi sin fisuras.
 

Cierre. La Beriso fue la encargada del cierre de la segunda noche y de la 10ª edición del Taragüí Rock que en esta oportunidad estrenó escenario en el corsódromo local.
Salvapantallas. La banda cordobesa se despidió de su público correntino y entrará en una pausa por tiempo indeterminado.

Por primera vez en una década de vida el Taragüí Rock cambió de lugar y en este 2019 el corsódromo capitalino Nolo Alías dejó de lado las plumas, las carrozas y los espaldares adornados para albergar a numerosas bandas rockeras que desfilaron durante las dos noches de la 10ª edición del festival temático más convocante del Nordeste argentino. El predio ubicado en la zona capitalina de El Perichón presentó múltiples ofertas gastronómicas, amplios espacios abiertos, una organización eficiente en materia de accesos y transporte (con algunos inconvenientes al final de cada jornada) y dos escenarios enfrentados que permitieron la ausencia de baches entre cada agrupación y evitó los tiempos de espera entre cada show.
Desde el Instituto de Cultura de la Provincia manifestaron que la organización del Taragüí Rock 2019 fue un desafío debido a los cambios que se proyectaron y a partir de ahora buscarán afianzar al festival como uno de los festivales temáticos más importantes no sólo del Nordeste, sino del país.
Tras diez años en un el anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola, este año el Taragüí Rock se mudó a su nuevo hogar en el corsódromo Nolo Alías, donde las sorpresas y los cambios fueron gratos para el público presente. El crecimiento registrado año tras año del show rockero hizo que el escenario del barrio Las Tejas quedara cada vez más chico y causaba múltiples quejas de los frentistas, por lo que la mudanza se hizo necesaria y generó incógnitas para este año.
Sin embargo, las dudas quedaron despejadas con la 10ª edición del Taragüí Rock en su nueva casa: si bien la distancia del predio “carnavalero” con el centro de la ciudad era uno de los principales obstáculos, el servicio de transporte gratuito se mostró eficiente, al menos en la ida y con algunos contratiempos y demoras en el regreso del público. La zona a la vera de la Ruta Nacional Nº12 contó con dos noches de masivos controles viales y operativos de seguridad.
Dentro del corsódromo los dos escenarios enfrentados fueron la novedad principal y el mayor atractivo donde casi 30 bandas pasaron durante dos noches sin baches ni tiempos de espera para el público, haciendo que los espectáculos se desarrollen uno tras otros sin fisuras (y con algunos pocos problemas técnicos en el sonido durante algunos de los shows).  Los espacios destinados a los patios de comida y bebidas, venta de merchandising y de tattoo también se configuraron como atractivos para las miles de personas que se dieron cita y que fueron desde familias enteras hasta adolescentes y adultos mayores que alentaron a sus bandas favoritas.
Los cambios de la edición 2019 del Taragüí Rock acercaron un poco más el espectáculo local a los grandes festivales de rock argentino y la región, por lo que se espera que en los próximos años los lineup de bandas tanto locales como nacionales afiancen a la escena rockera local de cara al resto del país. 
(FC)

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El Taragüí Rock 2019 apostó a los cambios para afianzarse como un festival musical

La 10ª edición se llevó a cabo en el corsódromo Nolo Alías con dos escenarios donde pasaron casi 30 bandas locales y nacionales. Miles de personas disfrutaron de un espectáculo casi sin fisuras.
 

Por primera vez en una década de vida el Taragüí Rock cambió de lugar y en este 2019 el corsódromo capitalino Nolo Alías dejó de lado las plumas, las carrozas y los espaldares adornados para albergar a numerosas bandas rockeras que desfilaron durante las dos noches de la 10ª edición del festival temático más convocante del Nordeste argentino. El predio ubicado en la zona capitalina de El Perichón presentó múltiples ofertas gastronómicas, amplios espacios abiertos, una organización eficiente en materia de accesos y transporte (con algunos inconvenientes al final de cada jornada) y dos escenarios enfrentados que permitieron la ausencia de baches entre cada agrupación y evitó los tiempos de espera entre cada show.
Desde el Instituto de Cultura de la Provincia manifestaron que la organización del Taragüí Rock 2019 fue un desafío debido a los cambios que se proyectaron y a partir de ahora buscarán afianzar al festival como uno de los festivales temáticos más importantes no sólo del Nordeste, sino del país.
Tras diez años en un el anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola, este año el Taragüí Rock se mudó a su nuevo hogar en el corsódromo Nolo Alías, donde las sorpresas y los cambios fueron gratos para el público presente. El crecimiento registrado año tras año del show rockero hizo que el escenario del barrio Las Tejas quedara cada vez más chico y causaba múltiples quejas de los frentistas, por lo que la mudanza se hizo necesaria y generó incógnitas para este año.
Sin embargo, las dudas quedaron despejadas con la 10ª edición del Taragüí Rock en su nueva casa: si bien la distancia del predio “carnavalero” con el centro de la ciudad era uno de los principales obstáculos, el servicio de transporte gratuito se mostró eficiente, al menos en la ida y con algunos contratiempos y demoras en el regreso del público. La zona a la vera de la Ruta Nacional Nº12 contó con dos noches de masivos controles viales y operativos de seguridad.
Dentro del corsódromo los dos escenarios enfrentados fueron la novedad principal y el mayor atractivo donde casi 30 bandas pasaron durante dos noches sin baches ni tiempos de espera para el público, haciendo que los espectáculos se desarrollen uno tras otros sin fisuras (y con algunos pocos problemas técnicos en el sonido durante algunos de los shows).  Los espacios destinados a los patios de comida y bebidas, venta de merchandising y de tattoo también se configuraron como atractivos para las miles de personas que se dieron cita y que fueron desde familias enteras hasta adolescentes y adultos mayores que alentaron a sus bandas favoritas.
Los cambios de la edición 2019 del Taragüí Rock acercaron un poco más el espectáculo local a los grandes festivales de rock argentino y la región, por lo que se espera que en los próximos años los lineup de bandas tanto locales como nacionales afiancen a la escena rockera local de cara al resto del país. 
(FC)