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/Ellitoral.com.ar/ Policiales

Reeditan el juicio por Nicolás, el niño muerto por las fumigaciones en tomateras

Este nuevo juicio se concreta a partir de que el Superior Tribunal de Justicia de la Provincia de Corrientes, resolvió hacer lugar al recurso de casación interpuesto tanto por la Fiscalía y por la querella, en 2018.

Después de 5 años de pedido de justicia, y tras una decisión del Superior Tribunal de Justicia anunciaron ayer la reedición del juicio penal por la muerte del nene de 4 años Nicolás Arévalo, a causa de las fumigaciones en tomateras de Lavalle.

Los trágicos hechos ocurrieron hace 9 años, cuando el niño y su prima Celeste tomaron contacto con líquidos y gases provenientes, al parecer, de una plantación cercana a su domicilio.

El resultado de la contaminación fue la intoxicación aguda seguida de muerte, ocurrida el día 4 de abril de 2011. En tanto Celeste pasaría 3 meses en terapia intensiva en el Hospital Garrahan, donde los médicos lograron salvarle la vida. Por el caso, Ricardo Prieto, productor hortícola vuelve a ser juzgado, por la muerte a Nicolás Arévalo (4 años de edad) y por las gravísimas lesiones a Celeste Estévez (su prima de 7), por los daños causados con los agroquímicos usados en una tomatera de su propiedad.

El hecho, que causó gran conmoción en la zona, ahora vuelve al tapete de los principales escenarios públicos. Después de 5 años de pedido de justicia, movilizaciones e investigación judicial, en diciembre de 2016 se concretó el primer juicio penal en el que se juzgó como causa del homicidio, a las fumigaciones en la agricultura. 

Ese proceso judicial concluyó con la absolución por parte del Tribunal Oral Penal de Goya, al productor Ricardo Prieto por el homicidio culposo de Nicolás Arévalo, y el sobreseimiento por prescripción ante la extinción de la acción penal en el caso de Celeste.

La absolución fue duramente criticada por los familiares de los niños y por las organizaciones campesinas y ambientalistas.

"Fue un robo, producido por decisión política, no quieren que quede en evidencia que las fumigaciones matan, los agrotóxicos son venenos y los dueños de los establecimientos los usan con total impunidad", declaró Josefina Arévalo, tía de Nicolás y Celeste quien además es referente de la Federación Campesina Guaraní de Corrientes.

Nuevo

Este nuevo juicio se concreta a partir de que el Superior Tribunal de Justicia de la Provincia de Corrientes, resolvió hacer lugar al recurso de casación interpuesto tanto por la Fiscalía y por la querella, en 2018, en ese entonces a cargo del Dr. Julián Segovia, fallecido al año siguiente. "Es, fue y será claro, que hay un importante grado de contaminación rural en la zona, producto del uso intensivo de agrotóxicos en la horticultura. Este juicio y todo lo que lo rodea es parte central de la lucha por la verdad contra las mentiras que se erigen para continuar con este modelo contaminante de producción", remarcó Emilio Spataro, ecologista de la Fundación Amigos de la Tierra y testigo en la causa. Según afirmaron los familiares, la prueba principal del fiscal y la querella es la autopsia, en la que se identificó al endosulfán como causa principal de la falla hepática y el edema de pulmón que mataron a Nicolás. 

Sobre ésta prueba, familiares y ecologistas alertan sobre los peligros de contaminación en la zona.

"Vamos a estar acompañando, no solo como en el juicio en 2016, sino como todos los días, a las familias de Lavalle, en la apuesta por la producción agroecológica. Más allá de los resultados del juicio, creemos que la mayor justicia para honrar, no solo a Nicolás, sino también a José Carlos (Killy) Rivero y Rocío Pared, fallecidos por las mismas causas en 2012 y en 2017 respectivamente; es una agricultura ecológica, la agroecológica, que garantiza alimentos sanos para el consumidor y dignidad y salud para los campesinos," remarcó, Sergio Méndez, de Guardianes del Iberá.

(WA)

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