Con más de un año y medio de funcionamiento, el Hospital de Campaña de Corrientes representó un caso singular en el país dentro de las respuestas en materia de infraestructura y servicios de salud para contener la pandemia de covid-19, concentrando tres niveles de atención en un mismo establecimiento.
Así lo repasan profesionales de arquitectura hospitalaria en la última edición de la revista ADNea de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Unne. La revista “Arquitectura y Diseño del Nordeste Argentino – ADNea” es una publicación de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Unne que abarca las distintas áreas académicas y campos temáticos de actuación de las carreras de la facultad, promoviendo además la participación de profesionales de toda la región.
En su última edición, Nº 9, ADNea dedica un artículo y su portada al proyecto del Hospital de Campaña de la ciudad de Corrientes, como un caso emblemático entre las respuestas del sistema sanitario frente a la pandemia.
“El Hospital de Campaña realizado en la ciudad de Corrientes es un caso singular dentro de las respuestas dadas a estas situaciones de ampliación de capacidades implementados por los sistemas de salud, que entendemos merecen una mirada particular en su conformación como una alternativa válida, ya que combina los tres estadios de la enfermedad en un solo equipamiento y centraliza la atención en un solo edificio en toda la provincia” sostienen los autores de la publicación.
Detalles de la obra
El artículo cuenta con la participación de los arquitectos Gustavo Gómez y Alan Michel Ortiz Almirón.
Los profesionales explicaron que, ante la aparición de la pandemia, a nivel mundial los edificios de salud se vieron desbordados en su capacidad a raíz de los contagios masivos del covid- 19 en todos los países afectados.
El Hospital de Campaña se diferenció por transformar en breve lapso de tiempo un edificio escolar en un centro de salud que concentró la atención de la enfermedad, con todos los estadios de atención, algo que no se observó en el país.
En esa línea, los arquitectos Gómez y Ortiz Almirón repasan que el desafío fue reacondicionar y readecuar un establecimiento educativo construido en el gobierno del presidente Juan Domingo Perón, para convertirlo en un edificio equipado para la salud, teniendo en cuenta no solo el equipamiento interno sino la infraestructura física del lugar y el contexto de su ubicación.
El Hospital de Campaña se proyectó en etapas de habilitación en función del surgimiento de casos en la provincia y en la capital de Corrientes. En una primera etapa se trabajó sobre el sector denominado “A”, al Oeste, ubicado sobre la avenida Artigas.
En este sector se ubican las áreas de Terapia Intensiva con 120 camas con respiradores y monitores multiparamétricos, un Quirófano, una Sala de Partos, un área de Internación con 200 camas pudiendo elevar el número de camas si las necesidades lo requieran.
Se construyó un laboratorio, salas de tomografía, un sector de esterilización, farmacias, accesos y egresos con controles exhaustivos desde el punto de vista infectológico, áreas de apoyos médicos, áreas de personal, un centro de operaciones general con monitores digitales, servicios de cocina y limpieza centralizados, depósitos de insumos, instalaciones eléctricas, sanitarias, gases medicinales, líneas de corrientes débiles, redes informáticas y de video completamente nuevas.
Por otro lado, la ocupación del segundo sector denominado “B” se amplió hasta 320 camas, ubicando otras actividades relacionadas al Hospital como ser emergencias, área de médicos, áreas de internaciones para pacientes leves, áreas para pacientes poscovid, laboratorios, otra sala de tomografía, entre otros espacios necesarios.
Está preparado para, en caso de contingencia mayor, albergar hasta la capacidad de 1.000 camas.
Además de la distribución funcional, al edificio se lo ha previsto de las instalaciones necesarias que complementan a cada espacio para la realización de sus funciones, las mismas van desde instalaciones de agua fría y caliente en todo el edificio como instalaciones eléctricas, cloacales, incendios y no menos importante: la instalación de gases medicinales, ubicando el tanque de oxígeno cercano al área de emergencias.
Finalizada la primera etapa del Hospital de Campaña ya contaba con aproximadamente 180 camas hospitalarias para internación y 120 en lo que corresponde a la Terapia Intensiva, siendo un total de 300, iniciado su funcionamiento.
“El éxito de la implementación de este hospital de campaña ha requerido de su inclusión dentro de una planificación estratégica y operativa racional a los recursos, de una sincronización en las etapas de proyecto, construcción, logísticas de equipamientos, logísticas de servicios, organización de los recursos humanos y la capacitación del personal que está afectado al nuevo equipamiento, más la integración de los distintos actores y sectores involucrados”, detallan los arquitectos Gómez y Ortiz Almirón.
(IRB)