Aunque no parezca, las bombas internas que se prodigaron hasta delante de las luces mediáticas Cristina Fernández de Kirchner y Alberto Fernández, siguen encendidas y son sus tropas las que se las propinan.
En Corrientes, el dirigente social Juan Grabois, durante una asamblea en el Sindicato de Empleados de Comercio, le endilgó al Gobierno nacional inacción para distribuir riqueza y evitar lo que llamó “el descarte” de los sectores más vulnerables económicamente. Pero, al mismo tiempo, cuestionó que “no alcanza” con que den bien los números del crecimiento económico o de la actividad industrial.
Claro que para que la postura de Grabois sea lo representativa que pretende, debería atender que no solo esos sectores que dice defender están siendo afectados por la gestión que él mismo contribuyó a que llegue a la Casa Rosada.
Para entenderlo mejor, la inflación de mayo fue del 5,1 %, según informó este martes el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), al dar a conocer el Índice de Precios al Consumidor (IPC). La variación interanual llega así a 60,7 %.
Con el valor de mayo, la inflación vuelve a ser un acumulado récord en términos interanuales: el 60,7 % es la cifra más alta desde 1992.
En el año, llega a acumular 29,3 %. Salud (6,2) y transporte (6,1) fueron los rubros que más subieron en la medición mensual. El organismo estadístico explicó la suba en servicios sanitarios en los aumentos en las cuotas de las prepagas y en los de movilidad, en la suba del combustible.
La ropa completó el podio con 5,8, en su categoría “prendas de vestir y calzado”.
¿Cuáles son los productos que están consumiendo menos en este contexto? Un ranking de la consultora Focus Market, muestra que —en el último año— la baja de la compra en alimentos (monitoreada en autoservicios según la metodología de Scanntech) se hizo más evidente en yogures, puré de papas, te, chocolates, flanes, harinas premezcla y congelados de pollo.
Entre las bebidas, los menos elegidos en el mismo lapso resultaron los jugos en polvo, los vinos y las cervezas que superan los envases de 500 cc. Entre los artículos de higiene, los alcoholes, el jabón de tocador y las tinturas fueron los menos demandados y en el rubro de limpieza para el hogar, la gente sumó menos al changuito, los desodorantes ambientales, los insecticidas, el jabón en polvo y los limpiadores.
Entre los alimentos que también participan en menor medida en las mesas de los hogares figura la carne vacuna. Actualmente, según datos del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (Ipcva), el consumo se redujo a 47,8 kilos per capita anuales, el menor en 100 años.
En este caso, los aumentos de precios fueron decisivos en la baja del consumo, aunque no lo explican todo ya que también incide un cambio de paradigma en la alimentación de la gente. No obstante, los precios de la carne amedrentan a cualquier consumidor: hasta abril habían tenido un alza promedio interanual del 67,9 % según el Ipcva, a pesar de las medidas tomadas por el Gobierno para intentar contener esa suba.
De hecho, una de las novedades que últimamente aparecieron en las góndolas son los envases de carne “individuales”, al mejor estilo europeo donde este alimento es un lujo desde hace mucho tiempo.
Así, la inacción oficial deja claro que la consecuencia es la afectación a las mesas de las familias argentinas.
Así, está declarado casi como un principio, dada su reiteración, que las recetas inútiles que este gobierno dice aplicar para mitigar el impacto de los precios son un entretenimiento más para los titulares de los medios.
Así, con menos comida en los hogares, la inflación ya no estanca. Esta inflación nos atrasa.