Desde el Senasa resaltaron que como resultado de este trabajo la carne de cerdo en la Argentina ha logrado una mayor calidad, acompañada por el trabajo de quienes producen y la industria de toda la cadena. Asimismo, como personas consumidoras todos tenemos un rol clave en la compra, manipulación y consumo de alimentos seguros en nuestros hogares. Por eso desde el Senasa se recomienda, entre otras cuestiones, adquirir siempre carnes de cerdo, chacinados, embutidos o salazones en lugares habilitados, con etiqueta en la que conste el nombre del establecimiento y número de registro del producto; cocinar la carne hasta que pierda el color rosado; conservar las carnes en la heladera durante su vida útil; y no volver a congelar carne descongelada, salvo que sea cocinada previamente.