Entre los pasajeros que aguardaban sus vuelos, se encontraba la diputada de Juntos Por el Cambio, María Eugenia Vidal, quien quedó varada en el Piragine Niveyro a la espera de la llegada de su avión para regresar a Buenos Aires.
Vidal estuvo durante dos horas en la sala vip del aeropuerto. El espacio corresponde a un lugar exclusivo que posee la línea aérea que le permitió esperar con mayor comodidad su vuelo. La diputada llegó antes de las 10 de la mañana y su avión despegó hacia la Capital del país recién para las 12.05 del mediodía.
La exgobernadora de la Provincia de Buenos Aires emprendió su viaje a la región el fin de semana para realizar un recorrido por la provincia del Chaco. De esta manera, visitó a la arrocera Teko Pacú en La Leonesa, la fábrica de tanino y la planta de biomasa en La Escondida, viajó a la ciudad de Sáenz Peña y al impenetrable chaqueño. Además asistió a locales que se encuentran en la peatonal de Resistencia y charló con la gente.
En uno de los medios radiales chaqueños, explicó que su viaje a la vecina provincia fue porque “quiere representar mejor a cada argentino” y agregó que “uno no puede representar lo que no conoce”.