Los dos yaguaretés que se encuentran en el Iberá de cachorros cumplieron cuatro años y recordaron sus nacimientos como un hecho histórico, luego de 70 años de extinción.
Aramí y Mbareté, las cachorras del Parque Nacional Iberá, cumplieron cuatro años el pasado lunes. Desde la Fundación Rewilding Argentina celebraron su cumpleaños y recordaron su nacimiento.
“Hace cuatro años los correntinos y el mundo festejaba el nacimiento de los primeros cachorros de yaguaretés luego de 70 años de extinción en la zona. Un hito histórico, que marcó un gran paso para la vuelta del depredador tope de Iberá”, explicaron.
“Hoy no solo festejamos sus cumpleaños, festejamos que Aramí está caminando libre en Iberá con la compañía de otros 7 yaguaretés y que Mbareté se encuentra en El Impenetrable, donde intentaremos que se reproduzca con Qaramta, el macho silvestre del monte chaqueño”, resaltaron.
“Aramí y Mbareté, con solo 4 años, son verdaderas protagonistas de la vuelta de su especie al Iberá y al monte chaqueño”, cerraron desde la Fundación.
Cabe recordar que para poner el nombre de las felinas se realizó un concurso y hubo colaboración de niños y niñas correntinas. Aramí significa cielo en guaraní mientras que Mbareté quiere decir fuerza.
El yaguareté es el mayor felino de América y actualmente se encuentra en peligro de extinción en la Argentina, después haber perdido el 95% de su distribución original. El nacimiento de estas crías en el 2018 simbolizó un gran paso para volver a conectar estas dos poblaciones a través del Gran Chaco argentino.
Después de años de consultas con expertos nacionales e internacionales, el Centro Experimental de Cría de Yaguaretés (Cecy) empezó a construirse en 2013. Se necesitó el liderazgo de ingenieros y técnicos, junto al trabajo incansable de los paisanos ibereños y el apoyo de industrias argentinas como Techint y Acindar, para lograr levantar siete recintos seminaturales con kilómetros de cercos en una de las áreas más remotas del Iberá.
Tania, la madre de los cachorros, es la hija de Tobuna y fue incorporada al plantel de cría al observar que ésta no quedaba embarazada después de copular en varios celos sucesivos con los machos.
La razón probable fue la falta de embarazos sea la edad avanzada de Tobuna, estimada en 17 años de edad. Un dato significativo de Tania es que ésta carece de una pierna, al perderla en un accidente cuando era cachorra en el zoológico. A pesar de esta minusvalía, la joven yaguareté aprendió a cazar por sí sola en el Cecy y ha sido madre de los primeros cachorros nacidos en el Iberá en cerca de medio siglo.
El padre de los cachorros es Chiqui, quien nació en la naturaleza salvaje y fue llevado al Refugio Faunístico Atinguy, después de que unos cazadores mataran a su madre.