La administración encabezada por el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunció que, como medida para detener el aumento de los niveles de migración, construirá una sección del muro fronterizo en el sur de Texas.
Esta resolución contempla 32 kilómetros en el condado de Starr, a lo largo de la frontera con México, donde se registra un alto número de cruces ilegales. El muro fronterizo perteneció a las políticas más populares del expresidente Donald Trump, al que los representantes demócratas se opusieron con fuerza.
El miércoles, el gobierno del presidente Biden anunció que había dispensado 26 leyes federales para poder construir el muro en el sur de Texas. Por su parte, el Departamento de Seguridad Nacional publicó el anuncio en el Registro Federal. En la región elegida se han reportado alrededor de 245 mil ingresos ilegales en el ejercicio fiscal actual.
Mientras daba el aviso, el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, advirtió. “Actualmente existe una necesidad imperiosa e inmediata de construir barreras y caminos físicos en las inmediaciones de la frontera sur de EE.UU. a fin de evitar ingresos ilícitos hacia el país en las zonas del proyecto”.
El miércoles por la noche, en una declaración a Associated Press, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza defendió la medida. “El Congreso asignó fondos para el año fiscal 2019 para la construcción de la barrera fronteriza en el Valle del Río Grande y el DHS está obligado a usar esos fondos para su propósito apropiado”, destacó.