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Capítulo º 01

Roca propone “Paz y Administración” - Es el representante más influyente de la denominada Generación del 80 y dirigió la política argentina durante más de treinta años a través del Partido Autonomista Nacional (PAN), partido que se mantuvo 42 años en el poder sin ninguna alternancia, tejiendo complejos sistemas de alianzas con distintas fuerzas, lo que le valió el apodo de “el Zorro”. Lideró la corriente «roquista», caracterizada por el personalismo y el control del poder político por parte de un pequeño grupo de personas, oponiéndose a las reformas electorales democratizadoras como el sufragio secreto y el voto obligatorio, que reclamaban los sectores antiroquistas.

No debe confundirse con su hijo Julio Argentino Pascual Roca, quien fuera Vicepresidente entre 1932-1938, integrando la fórmula con Agustín Pedro Justo (Hijo de quien con el mismo nombre y apellido fuerza gobernador de Corrientes en el año 1871. De Corrientes y por problemas internos del Partido Liberal su padre, que fue alumno en Goya en la escuelita que inauguró Camila O´Gorman, se fue a vivir con su esposa a Concepción del Uruguay y allí nace el Presidente argentino.  

Alejo Julio Argentino Roca nace en San Miguel de Tucumán, 17 de julio de 1843. Fue un político, militar y estadista que se desempeñó dos veces como presidente, desde 1880 hasta 1886 y desde 1898 hasta el año 1904. Con un total de doce años entre sus dos mandatos presidenciales, no consecutivos y eran de seis años. Roca es la persona que más tiempo ha ejercido la jefatura de estado constitucional de la Argentina.

La Conquista del Desierto - Es conocido por dirigir esta famosa campaña, contra los pueblos indígenas que habitaban la Patagonia y parte de la pampa.
Durante sus dos mandatos como presidente, ocurrieron muchos cambios importantes, particularmente grandes proyectos de infraestructura de ferrocarriles e instalaciones portuarias; aumento de la inversión extranjera, junto con la inmigración a gran escala desde Europa y Asia; expansión de los sectores agrícola y pastoril de la economía; y laicización de la legislación que fortalece el poder estatal (educación pública y registro civil). 

La principal preocupación de Roca en política exterior era poner límites fronterizos con Chile, que nunca se habían determinado con precisión. Roca aprovechó que en el año 1881 Chile se encontraba librando la Guerra del Pacífico contra Bolivia y Perú, por lo que para Chile era estratégicamente importante no tener un segundo frente militar. Gracias a esto Argentina ganó territorio tras la firma del tratado de 1881.

En general, existe un consenso respecto a que Roca fue uno de los presidentes más importantes y una figura determinante para la historia argentina durante la última etapa del siglo xix y principios del siglo xx, y se le recuerda en Argentina por medio de numerosos memoriales.

Sus Primeros Años - Alejo Julio Argentino Roca según su fe de bautismo - fue el quinto de ocho hijos -siete varones- del coronel Segundo Roca y Agustina Paz. Nació en la estancia “El Vizcacheral”, propiedad de sus padres, el 17 de julio de 1843. A partir de 1849 y hasta 1855 asistió a la escuela franciscana de San Miguel de Tucumán. Estudió en el Colegio Nacional de Concepción del Uruguay, adonde su padre se había trasladado llamado por Justo José de Urquiza, junto con sus hermanos Celedonio y Marcos. A pesar de presentar un alto grado de interés por la medicina, en 1858 ingresó a la carrera militar, con los despachos de alférez de artillería, sirviendo en la brigada de artillería “7 de octubre” del Regimiento 1º  de línea de Entre Ríos. Participó en la guerra entre Buenos Aires y la Confederación Argentina  ocurrida entre 1859 y 1861. Participó también en la guerra de la Triple Alianza contra el Paraguay en 1865 con 22 años de edad. En esa guerra murieron su padre y dos de sus hermanos. Regresó a su país -con el rango de coronel, ganado en la batalla de Curupaytí. Antes del final de la guerra; a fines de 1868 fue enviado a la Puna a repeler el último intento de insurrección del caudillo Felipe Varela, que fue derrotado por uno de sus subordinados. 

Ñaembé - A órdenes del gobernador correntino Santiago Baibiene combatió la rebelión federal de Ricardo López Jordán en 1871, siendo su participación crucial en la famosa batalla de Ñaembé,junto a Daniel Artaza, Plácido Martínez y Desiderio sosa, entre otros. 

La Campaña del Desierto  - La Patagonia y la porción occidental de la región pampeana habían estado habitadas antiguamente por pueblos indígenas de etnia tehuelche hasta que fueron paulatinamente absorbidos por grupos de origen mapuche que provenían de la Región de los Andes. Mapuches que provenían principalmente de territorios que hoy forman parte de Chile. Desde mediados del siglo xviii hubo avances del Imperio Español primero y las distintas conformaciones políticas de Argentina una vez independizada, con el fin de conquistar nuevos territorios y apropiarse de sus recursos ganaderos. Ante el avance por parte de "los blancos o huincas", los indígenas reaccionaron lanzando malones sobre las poblaciones hispano-argentinas y las estancias, apropiándose del ganado salvaje, principalmente para venderlo en Chile, y también para tomar cautivas mujeres, quienes eran trasladadas a los asentamientos indígenas. 

Tras la Revolución de Mayo de 1810 que inició el proceso de independencia, numerosas expediciones militares se efectuaron con la finalidad de contener los malones y avanzar sobre esas regiones para incorporarlas a la soberanía argentina. La más cruenta y despiadada de las expediciones de la primera mitad del siglo xix fue la Campaña de Rosas al Desierto. Donde el tirano la encaró para apropiarse de tierras, capturar indios y sumarlos a sus ejércitos y en ese sanguinario simulacro de expansión territorial murieron 12.000 indios.

Hasta después de terminada la Guerra del Paraguay no se pudo tomar iniciativa importante alguna contra los indígenas, que en la década de 1870 lanzaron los ataques más grandes de su historia.

Campaña de Alsina - En 1876 -el ministro de Guerra del Presidente Nicolás Avellaneda, lanzó una nueva campaña para ocupar el oeste bonaerense, tomando los principales asentamientos de avanzada de los indígenas y construyendo una obra defensiva, conocida como la “Zanja de Alsina”, de 374 km de largo entre el sur de la provincia de Córdoba y las cercanías de Bahía Blanca. Con esta campaña ocupó los territorios utilizados para mantener alimentados a sus caballos y engordar los animales arreados por los malones. Esta circunstancia -sumada a la epidemia de viruela que costó la vida a miles de indígenas- causó una crisis militar y demográfica que los debilitó enormemente. 

La campaña de Roca - Tras la muerte de Alsina (jefe del Partido Autonomista) en diciembre de 1877, Avellaneda nombró en su reemplazo al general Julio Argentino Roca, que había criticado la supuesta actitud defensiva de Alsina. En contraste con su antecesor, que había intentado incorporar a los indígenas a la civilización occidental, Roca creía que la única solución contra la amenaza de los indígenas era su sometimiento definitivo. Plasmó su posición en el discurso que dio ante el Congreso Nacional el 13 de septiembre de 1878, en cual planteó la “absorción y asimilación” del indio: Tenemos seis mil soldados armados con los últimos inventos modernos de la guerra, para oponerlos a dos mil indios que no tienen otra defensa que la dispersión ni otras armas que la lanza primitiva.

Sobre la base de esa premisa propuso un proyecto de ley para ocupar todo el territorio indígena hasta los ríos Negro y Neuquén en dos años. La Ley Nº 947 de distribución de tierras fue sancionada el 4 de octubre de 1878, acordando 1.600.000 pesos fuertes al proyecto, cuando el plan ya estaba en marcha. En los considerandos de la ley se afirmaba que la presencia del indio impide el acceso al inmigrante que quiere trabajar. Y en el artículo 1º  de su texto se estableció la línea de fronteras; previo sometimiento o desalojo de los indios bárbaros de la Pampa. El presidente Nicolás Avellaneda apoyó el proyecto de Roca debido a que temía la ocupación y conquista de esos territorios por el ejército chileno, ya que el área al sur del río colorado estaba en disputa entre las dos naciones. En efecto, una vez concluida la Guerra del Pacífico, Chile se dedicaría de lleno a dominar a los indígenas al sur del río Bío  Bío  -antigua frontera entre el Imperio Español y el pueblo mapuche a través de la Ocupación de la Araucanía. 

Pero había también motivos políticos internos para el aval del presidente, ya que se incorporarían bajo jurisdicción nacional territorios que eran considerados parte de la provincia de Buenos Aires. Así lo explica Carlos Tejedor, entonces gobernador de la provincia: 

El Dr. Avellaneda perseguía su plan de destruir el poder económico de la Provincia. La ocasión era propicia. Acababa de morir el Dr. Alsina, y lo había reemplazado con el General Roca. Conseguía así un doble objeto, elevar con pretexto loable la candidatura de éste; y hacer daño a Buenos Aires, su sueño dorado de siempre. Era como para refregarse las manos. Luego no más, el Ministro presentó al Congreso (Agosto 1878) un proyecto para la ocupación militar del Río Negro, como frontera de la República sobre los indios de la pampa, declarando tierra nacional la comprendida entre la línea efectiva de aquella época, y la que debía establecerse.

El Congreso reformó este proyecto, declarando límite de las tierras nacionales la línea del Río Negro, desde su desembocadura en el Océano, remontando su corriente hasta encontrar el grado 5º  de longitud occidental del meridiano de Buenos Aires. Por esta traza, quedaban pertenecientes al Gobierno Nacional, no solo las tierras al Sud del Río Negro, que la Provincia entendía haber poseído como suyas, aunque no las ocupaba efectivamente sino también una población fundada con el nombre de Mercedes, en la margen derecha del río.

El 11 de octubre de 1878, mediante la Ley 954, se creó la Gobernación de la Patagonia, con sede en Mercedes de Patagones, actual Viedma, cuyo primer gobernador fue el coronel Álvaro Barros; su jurisdicción alcanzaba hasta el cabo de Hornos. A lo largo del año 1878 se lanzaron sucesivas ofensivas sobre las posiciones indígenas, causando centenares de bajas a las fuerzas de Namuncurá y la captura de los temidos caciques ranqueles Pincén, Catriel y Epumer. Unos 4.000 indígenas -en su mayoría mujeres y niños- fueron capturados en estas campañas. ?Ataque final - En abril de 1879 avanzaron cinco divisiones que sumaban 6000 hombres -incluyendo 820 indígenas aliados- avanzaron hacia el río Negro, y el ministro Roca festejó el 25 de mayo en la Isla Choele Choel. De acuerdo a la Memoria presentada por el ministro de Guerra, 1.313 indios de lanza resultaron muertos y 1271 tomados prisioneros; cinco caciques principales fueron tomados prisioneros y uno fue muerto; 10.513 indios de chusma, mujeres y niños, fueron tomados prisioneros, y otros 1049 fueron reducidos. ? De acuerdo al informe presentado por Roca ante el Congreso, se habían tomado como prisioneros a 10.539 mujeres y niños y 2320 guerreros.

Fuente: Todo es Historia Félix Luna y Juan Carlos Raffo Historias de Corrientes

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