A menos de 20 kilómetros de la localidad de Mocoretá, en la madrugada del miércoles, delincuentes llamaron por teléfono a un hombre de Chajarí, Entre Ríos, diciéndole que tenían secuestrado a su hijo y exigían dinero como pago del rescate para no hacerle daño. La víctima se dio cuenta a tiempo de que se trataba de un engaño y los amenazó con llamar a la Policía. De inmediato cortaron la comunicación.
Es que 24 horas antes, con la misma modalidad, conocida como cuento del tío, en Mocoretá un hombre de 84 años, entregó una bolsa cargada con billetes en dólares estadounidenses.
Le hicieron creer que secuestraron a su hijo y que si no pagaba, no lo volvería a ver con vida.
El titular de la Unidad Fiscal de Recepción y Análisis de Casos (Ufrac), de Monte Caseros, doctor Ricardo López Ruiz, solicitó varios informes, entre ellos registros fílmicos de cámaras de seguridad de viviendas particulares de Mocoretá y del Centro de Vigilancia de esa localidad.
Lograron obtener datos concretos del vehículo en el que se desplazaban los estafadores que huyeron con la fuerte suma de dinero. También pudieron verificar que escaparon en dirección sur, por la Autovía Gervasio Artigas de la ruta nacional 14, en dirección a Chajarí, Entre Ríos, donde un día después trataron de cometer idéntica estafa.
Se cree que los autores serían los mismos que el caso del martes.
Llanto
En la madrugada del miércoles llamaron por teléfono a un hombre a quien le dijeron que tenían secuestrado a su hijo y del otro lado podía oírse el desgarrador grito de alguien que imploraba que no lo lastimaran más. El dueño de casa, en medio de la confusión, logró la ayuda de su mujer que estaba al lado.
Ella fue a otra habitación y llamó por teléfono a su hijo, a quien despertó ya que dormía en su domicilio.
La pareja, de ese modo, cayó en la cuenta de que intentaban estafarlos.
La propia mujer relató lo vivido a medios de prensa locales: “Pasamos un momento desesperante con mi esposo, llamaron diciendo que tenían secuestrado a mi hijo y pusieron al teléfono a un joven que lloraba refiriéndonos que si no pagábamos, lo iban a matar porque lo estaban apuntando con un arma”, relató la mujer.
Añadió que “mientras mi esposo extendía intencionalmente la comunicación con los presuntos secuestradores, fui a otra habitación y llamé desde el celular a mi hijo, quien respondió sin entender lo que sucedía ya que estaba durmiendo en su casa”, explicó.
Envalentonadas con la respuesta, las víctimas expresaron en voz alta que llamarían a la Policía y, de inmediato, los estafadores cortaron la comunicación.
Para que el caso no quedara en la nada, durante la mañana del miércoles fue hasta la comisaría de Chajarí para realizar una denuncia ya que incluso, le había quedado registrado un número telefónico con característica de Buenos Aires pero, según relataron, no les tomaron ni siquiera una exposición. Los policías argumentaron que solo se “trataba de simples estafadores”, se quejaron las víctimas.
El caso de Mocoretá sigue su curso y se esperan novedades ya que los investigadores tendrían identificado al vehículo e incluso a las personas, según afirmaron fuentes confiables.
(WA)