La calle Elías Abad fue por algún tiempo la única arteria pavimentada después de avenida Alberdi, que comunicaba el centro de la ciudad con la zona del cementerio. El pavimento con que contaba era asfáltico, el que se fue deteriorando con el tiempo y concluyó su destrucción cuando empezaron a transitar por ella equipos pesados que llevaban materiales, primero para el astillero y luego para una conocida fábrica de cervezas.
Permaneció en ese estado de abandono y destrucción hasta que la gestión del entonces intendente Tato Romero Feris tomó la decisión de construir una calle de hormigón, desde la avenida 3 de abril hasta la avenida Alberdi en cercanías del cementerio.
Hoy la calle Elias Abad se está rompiendo de nuevo, sin contar con los daños que están sufriendo las viviendas que tienen su frente hacia ella. ¿El motivo? El incontrolado tránsito de camiones de más de tres toneladas que transportaban arena desde la arenera ubicada a orillas del Paraná en la zona. Y digo incontrolado, porque basta con recorrer la paralela Blas B. de la Vega para advertir que se encuentra con carteles indicadores de prohibición de tránsito pesado. ¿Por qué esta diferencia cuando existe reglamentación expresa de tal prohibición que no se cumple por parte de la Dirección de Tránsito? Se hará cargo la Municipalidad de los daños causados por esa causa en propiedades privadas, como en mi vivienda en la que las vibraciones ya causaron rajaduras en las paredes, situación que se repiten en otras.
Ya se realizaron múltiples reclamos y hasta presencia de candidatos a concejales pero nada pasó, solo promesas.
A todo esto se debe sumar el hecho de que como transportan arena mojada, van dejando estela de arena que, una vez seca puede ser causal de accidentes viales, como ya ocurriera en Elias Abad y Necochea, con dos muertes,
DNI 10452289