Decenas de desplazados palestinos evacuaron este mipercoles un hospital del sur de la Franja de Gaza donde permanecieron atrapados durante semanas por los combates entre Israel y Hamas, mientras que el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, llegó a Egipto por primera vez en más de diez años para impulsar negociaciones en El Cairo en busca de una tregua.
Una delegación del grupo islamista palestino también arribó este miércoles a la capital egipcia para discutir una propuesta de Estados Unidos, Egipto y Qatar de alto el fuego tras cuatro meses de hostilidades en Gaza, un día después de que el plan fuera abordado allí por los jefes de la inteligencia estadounidense e israelí, el premier qatarí y funcionarios egipcios.
La urgencia creció luego de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ordenara al Ejército preparar un ataque terrestre contra Rafah, la más sureña de las ciudades de la Franja y último refugio de más de un millón de desplazados palestinos de otras partes de la región costera.
La ONU dijo temer una "masacre" si Israel lanza esa incursión por tierra.
La operación militar israelí contra Hamas, una de las ofensivas aéreas y terrestres más mortíferas y destructivas de la historia reciente, se centra ahora en Khan Yunis, la mayor ciudad del sur de Gaza, escasos kilómetros al norte de Rafah, donde bombardeos y combates han reducido a escombros barrios enteros.
Los tres hospitales de Khan Yunis están aislados y rodeados por el Ejército y han sufrido bombardeos que atraparon en su interior a miles de desplazados, cientos de pacientes y decenas de médicos y trabajadores de la salud.
Hoy, desplazados palestinos comenzaron a evacuar el Hospital Nasser, el más grande de Khan Yunis, cargando bolsas con sus escasas pertenencias, según videos publicados en redes sociales por doctores del hospital.
Un médico vestido con un ambo verde caminaba delante de los desplazados, algunos de los cuales llevaban banderas blancas, informó la cadena de noticias Al Jazeera.
El Ejército israelí dijo que había abierto una ruta segura para permitir que los civiles salieran del hospital, mientras que los médicos y los pacientes podían permanecer dentro.
Se ordenó a las tropas que "priorizaran la seguridad de los civiles, los pacientes, los trabajadores médicos y las instalaciones médicas durante la operación", indicó el Ejército.