¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

PUBLICIDAD

Estados Unidos pone aranceles a los países que comercien con Irán

La nueva sanción para los países que se relacionen comercialmente con Teherán, es según la Administración de Trump, consecuencia de que la política iraní sigue representando un riesgo que requiere medidas adicionales.

Por El Litoral

Domingo, 08 de febrero de 2026 a las 07:45

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que establece un arancel adicional del 25 por ciento sobre productos de países que compren, importen o adquieran bienes o servicios de Irán, al considerar que las acciones de Teherán representan una amenaza para la seguridad nacional.

“Los aranceles podrán imponerse a los productos importados a Estados Unidos que sean originarios de cualquier país que, directa o indirectamente, compren, importen o adquieran de cualquier otra forma bienes o servicios de Irán”, según la orden difundida por la Casa Blanca.

La orden recuerda además que la emergencia nacional relacionada con Irán fue declarada por primera vez en 1995 y ampliada en varias ocasiones, incluyendo sanciones a sectores energéticos, petroquímicos y de derechos humanos. La nueva sanción para los países que se relacionen comercialmente con Teherán, es según la Administración de Trump, consecuencia de que la política iraní sigue representando un riesgo que requiere medidas adicionales.

Washington identificará a los países que realicen transacciones con Irán, y el secretario de Estado, en consulta con otros funcionarios, determinará la extensión del arancel. Trump podrá modificar la orden ante represalias de otros países o si Irán o los afectados adoptan medidas alineadas con la política estadounidense.

Las tasas afectarían al comercio con varios países, entre ellos Rusia, Alemania, Turquía y los Emiratos Árabes Unidos. Más de una cuarta parte del comercio de Irán es con China, por un valor de 18.000 millones de dólares en importaciones y 14.500 millones en exportaciones en 2024, según datos de la Organización Mundial del Comercio.

Las relaciones diplomáticas entre Irán y Estados Unidos se rompieron con la Revolución Islámica de 1979, que llevó al poder al actual gobierno tras la toma de rehenes en la embajada estadounidense en Teherán durante 444 días. Desde entonces, el contacto directo ha sido escaso.

Mientras tanto, el ministro de Exteriores de Irán, Abás Araqchí, aseguró este sábado que el enriquecimiento cero de uranio está fuera del alcance de las negociaciones nucleares con Estados Unidos y reafirmó que el programa nuclear iraní continuará según las necesidades del país, sin que el material enriquecido salga de su territorio. “El enriquecimiento al cero por ciento está fuera del alcance de las negociaciones. El nivel de enriquecimiento depende de nuestras necesidades, y el uranio enriquecido no saldrá de Irán”, afirmó Araqchí en una entrevista con la cadena Al Jazeera en Doha, un día después de retomar las negociaciones nucleares con EE.UU. en Mascate, Omán.

El jefe de la diplomacia iraní subrayó que el enriquecimiento de uranio es un derecho de su país y debe continuar, pero que Teherán está dispuesto a alcanzar un “acuerdo tranquilizador” sobre su programa nuclear. Araqchí dijo además que la industria misilística de Irán nunca será negociable por tratarse de un asunto estrictamente defensivo.

De este modo, Araqchí rechazó de nuevo las exigencias de Washington para que Teherán limite su programa de misiles, como una de las condiciones para firmar un acuerdo que incluya la cuestión nuclear y el apoyo de la República Islámica a grupos regionales como Hizbulá del Líbano, los palestinos de Hamás y los hutíes de Yemen. Horas antes, el presidente de Estados Unidos calificó como “muy buenas” las conversaciones del viernes con Irán y afirmó que un acuerdo que cubra solo el programa nuclear iraní sería aceptable.

Teherán y Washington retomaron el viernes sus negociaciones nucleares en Mascate, después de las amenazas de Trump de intervenir militarmente en Irán si no se alcanzaba un acuerdo o si continuaba la represión letal de los manifestantes, para lo que ha desplegado el portaaviones USS Abraham Lincoln y su grupo de combate cerca de aguas iraníes en el golfo Pérsico.

Estas negociaciones se producen en uno de los momentos más complejos de la República Islámica, tras vivir en enero las protestas más violentas desde su fundación en 1979, en medio de una grave crisis económica, un fuerte descontento de la población, su peor sequía en décadas y carencias de electricidad y gas.

Las protestas comenzaron en diciembre por la caída del rial, pero pronto se extendieron por el país pidiendo el fin de la República Islámica y llegaron a su fin en una represión en la que Teherán reconoce 3.117 muertos. Sin embargo, organizaciones opositoras como Human Rights Activists News Agency (HRANA), con sede en Estados Unidos, sitúan en 6955 los fallecidos, si bien continúa verificando más de 11.600 posibles muertes, así como 51.000 arrestos.

Página 12

Últimas noticias

PUBLICIDAD