La construcción de la planta industrial de faena en la localidad correntina de Ituzaingó, una de las obras más esperadas por el sector ganadero regional, ya transita su fase de definiciones.
Según confirmaron desde el Ministerio de Producción, la infraestructura presenta un avance del 80% y se estima que los trabajos concluirán en un plazo de entre 90 y 120 días.
El frigorífico, diseñado bajo normativas del Senasa, permitirá el desarrollo de la ganadería de ciclo completo en una de las cuencas bubalinas y bovinas más importantes de la provincia.
La inversión de $1.600 millones busca fortalecer el agregado de valor en origen, permitiendo que la producción local no deba trasladarse grandes distancias para su procesamiento.
Capacidad operativa y tecnología
El ministro de Producción, Walter Chávez, destacó que la planta tendrá una capacidad de faena de entre 120 y 150 cabezas por día. "Es una gran apuesta en una cuenca ganadera y bufalera muy importante. Esta planta no solo permitirá faenar bovinos, sino también bubalinos, generando nuevas oportunidades en una actividad que viene creciendo", señaló el funcionario.
Entre las características técnicas de la planta modelo se destacan:
-
Manejo especializado: corrales y mangas adaptadas específicamente para el porte y comportamiento de los búfalos.
-
Control sanitario: diferenciación estricta de zonas limpias y sucias, con estaciones de control veterinario, tipificación y pesaje.
-
Cadena de frío: dos cámaras frigoríficas que garantizan las 24 horas de enfriamiento obligatorio, permitiendo un flujo de trabajo continuo.
Proyección nacional e internacional
Aunque el objetivo inicial es abastecer el mercado local y provincial, la infraestructura fue proyectada para obtener la habilitación de tránsito federal. Esto abrirá las puertas para comercializar carne correntina en todo el país y, en una etapa posterior, iniciar protocolos de exportación.
Además, el proyecto contempla una expansión futura hacia el denominado "Ciclo II", que incluirá el desposte y procesamiento avanzado de los cortes, lo que permitiría cerrar el círculo productivo dentro de la misma planta de Ituzaingó.
Con esta obra, la gestión provincial busca consolidar a Corrientes no solo como gran productora de terneros, sino como un polo de industria cárnica competitiva a nivel global.