El clima político en la localidad correntina de Mburucuyá alcanzó su punto máximo de tensión este miércoles tras el fracaso de la sesión extraordinaria convocada por el Ejecutivo municipal. El intendente Edgar Galarza Florentín buscaba la aprobación de dos proyectos vitales para la gobernabilidad: la declaración de Emergencia Económica y la nueva Ordenanza Tarifaria.
Sin embargo, la ausencia en bloque de la oposición impidió alcanzar el quórum necesario.
Ante las bancas vacías en el Concejo Deliberante, el concejal oficialista Fernando Pared solicitó formalmente la aplicación del Artículo 102 de la Carta Orgánica Municipal. Esta normativa faculta al cuerpo a conminar a los ediles ausentes a presentarse en la próxima citación bajo apercibimiento de ley, con el fin de evitar la parálisis institucional del municipio.
Herencia y crisis financiera
La urgencia del Ejecutivo por obtener la Emergencia Económica se fundamenta en la necesidad de "ordenar el desastre" administrativo que, según denuncian desde el entorno de Florentín, dejó la gestión saliente de Pablo "Kelo" Guastavino. La herramienta legal permitiría al municipio renegociar deudas con proveedores y agilizar el uso de partidas presupuestarias para servicios básicos que hoy se encuentran en riesgo.
Por otro lado, la falta de una nueva Ordenanza Tarifaria genera un bache fiscal inmediato. En un contexto de alta inflación, el municipio se ve imposibilitado de actualizar los valores de las tasas locales, lo que compromete la recaudación y la operatividad diaria de la ciudad.
Cruces y nueva convocatoria
Desde el bloque oficialista calificaron la actitud de la oposición como una "falta de altura política". En un comunicado, señalaron que las estrategias partidarias no deben estar por encima del bienestar de la comunidad: "El compromiso con la gente no puede esperar", afirmaron tras el levantamiento de la sesión.
Se espera que en las próximas horas el Concejo Deliberante emita una nueva convocatoria. Esta vez, la citación contará con el peso legal de la Carta Orgánica, lo que obligaría a los concejales opositores a bajar al recinto para debatir los proyectos que el intendente Florentín considera indispensables para evitar el colapso financiero de Mburucuyá