El Gobierno de Corrientes continúa con la ejecución de obras de desagües pluviales en la capital para reducir el impacto de las lluvias intensas en los barrios más afectados. En ese marco, se construye un nuevo canal de 1.400 metros en los barrios Molina Punta y Jardín, que se conecta con una obra ya finalizada en el sector Perichón de 1.200 metros.
El gobernador Juan Pablo Valdés, acompañado por el intendente Claudio Polich, recorrió el fin de semana el canal derivador. Este permitirá mejorar el drenaje de una amplia área urbana y prevenir anegamientos al redirigir el escurrimiento de agua hacia un sistema preparado para mayores caudales.
El mandatario explicó que el canal “Decavial”, de 1.400 metros y 15 metros de ancho, permitirá un escurrimiento más rápido en los barrios del norte y conectará con el Canal N°5, que desemboca en el río Paraná detrás del aeropuerto Piragine Niveyro.
“Este nuevo canal va a permitir trabajar en el escurrimiento con un soporte de lluvias intensas de más de 100 milímetros. Hoy la infraestructura de la zona trabaja con 35 milímetros por hora y eso genera inundaciones”, señaló.
Valdés también adelantó que ya se planifica el futuro aliviador de la cuenca del Riachuelo, que beneficiará a San Luis del Palmar.
Canal Decavial y conexiones
El canal intercepta el flujo proveniente de Molina Punta y Jardín y lo deriva hacia el Canal 5, cuya infraestructura fue acondicionada para soportar el caudal adicional. En el cruce con el acceso al Club de la Provincia se ejecutaron tres conductos de 2.000 milímetros de diámetro para evitar estrangulamientos y garantizar la continuidad del flujo. Se intervinieron unas 430 hectáreas y movieron cerca de 25.000 metros cúbicos de suelo.
Por su parte, la obra en Perichón, ya concluida, beneficia a los barrios Los Teros y San Francisco y a sectores como Club San Patricio, Colegio de Bioquímicos, Autódromo, Velódromo, Hockey, Kartódromo y Corsódromo. Este desagüe abarca aproximadamente 8.000 habitantes, con un movimiento de suelo de 32.000 metros cúbicos en 1.200 metros lineales y una solera de 5 metros.
Estas intervenciones forman parte de la agenda de infraestructura prioritaria del Gobierno provincial y buscan adaptar la ciudad a lluvias más intensas.