Por Juan C.Raffo
Corría el año 1771... y Juan García de Cossio asumía como Teniente de Gobernador de la ciudad de San Juan de Vera de las Siete Corrientes, cargo para el que fuera nominado el 21 de junio de ese año 1771 por el virrey Vértiz.
Comenzó entonces una etapa muy importante para su vida y la de Corrientes. Extendió límites, fundó pueblos y capillas, poniendo de manifiesto su condición de hombre inquieto y de amplia visión, la que reflejó con su accionar civilizador que no se detenía. En el aspecto de las comunicaciones prestó apoyo al establecimiento de la carrera de postas entre Buenos Aires y el Paraguay por suelo correntino.
Vivía don Juan García de Cossio como un verdadero caballero, orgulloso de su título de Maestre de Campo y del “don” que el Rey le había otorgado.
Poseyó la primera casa de alto en la ciudad de Corrientes, mandada a edificar en 1792, amueblada con suntuosidad y constituían su servidumbre 38 esclavos. Fue de los primeros en enviar a sus hijos al Colegio San Carlos de Buenos Aires, hoy “Nacional Buenos Aires”. Uno de ellos, José Simón, obtuvo el doc-torado en la Universidad de Charcas.
Juan García de Cossio fue el primero con este apellido que llega a Corrientes y cultiva una rama familiar muy importante. Nació en 1732 en España, más precisamente en Rozadios, en el hogar de Justo García de Cossio y Ana Gómez, y durante su juventud fue a estudiar a Burgos. Su espíritu de aventura lo lleva a salir de España y fue el joven ge-neral Pedro de Ceballos, quien al partir al Río de la Plata lo trajo consigo hacia el año 1756, dedicándose al comercio.
En 1759 se radicó en Corrientes, incorporándose primero a las milicias y simultáneamente prosperó económicamente en el comercio. En 1762 se casó con María Josefa Zamudio y Bolaños, introduciendo 15.000 pesos como capital. Mediante nombramiento del gobernador de Tucumán, Jerónimo de Matorras, el 6 de junio de 1769 es designado Juez de Residencia