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Los hombres y la violencia doméstica

Habitualmente, al hablar de violencia familiar se piensa en las mujeres o niños como víctimas; sin embargo, en muchas ocasiones los hombres también son maltratados por sus cónyuges, aunque esto es difícilmente admitido por ellos mismos.
Según se desprende de un informe realizado por la Oficina de Violencia Doméstica, dependiente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, el 20 por ciento de las denuncias por violencia doméstica la realizan varones, mientras que la mayoría de las víctimas no se presentan ante la Justicia porque sienten vergüenza.
En el informe de la OVD se detalla que de un total de 1.220 personas afectadas durante el mes de diciembre pasado, el 20 por ciento de los casos corresponde a varones. 
Según explicó Marcelo Godoy, magíster en Psicología Clínica y de la Salud y director de la carrera de Psicología de la Universidad de Flores, “en nuestra sociedad resulta vergonzoso para un hombre buscar a la justicia para defenderse del maltrato de una mujer”.
“Muchas veces son agredidos en forma física o verbal por su esposa, sus hijos o por quienes conviven con ellos. Lo que caracteriza esta situación es que, por una cuestión cultural, no suelen hacer la denuncia”, aseguró Godoy.
En este sentido, el especialista de la Uflo señaló que “la autoestima del hombre se ve dañada. Si no hace la denuncia vive una vida de humillaciones y golpes. Pero si la hace es visto culturalmente como un débil incapaz de valerse por sí mismo. Se interpreta como una señal de debilidad que cuestiona su virilidad”.
Godoy comentó además que el maltrato que ejercen las mujeres sobre los varones es diferente y el porcentaje más alto es de tipo emocional.
“La violencia doméstica no se limita a lo físico, hay que pensar en la agresión verbal o psicológica que muchas veces es más dolorosa. El maltrato de la mujer hacia el hombre es más sutil, mediante la humillación y descalificación en público, en particular delante de sus hijos. Las agresiones se transforman en graves denigraciones”, indica. 
Sin embargo el especialista aclaró: “Tenemos que distinguir que no se trata de violencia de género. Muchos varones agreden a las mujeres por su condición de tal. En el caso de hombres golpeados se trata de violencia doméstica. Los agreden física y psicológicamente por tratarse de una persona violenta dentro de un vínculo posiblemente violento”.
Según Wikipedia, la violencia doméstica o violencia intrafamiliar es un concepto utilizado para referirse a “la violencia ejercida en el terreno de la convivencia familiar o asimilada, por parte de uno de los miembros contra otros, contra alguno de los demás o contra todos ellos”. Comprende todos aquellos actos violentos, desde el empleo de la fuerza física, hasta el hostigamiento, acoso o la intimidación, que se producen en el seno de un hogar y que perpetra, por lo menos, un miembro de la familia contra algún otro familiar.
El término incluye una amplia variedad de fenómenos, entre los que se encuentran algunos componentes de la violencia contra las mujeres, violencia contra el hombre, maltrato infantil, o padres de ambos sexos.
No fue hasta 1980 cuando se reconoció que la violencia y el maltrato en el ámbito familiar eran un problema social. La existencia de este tipo de violencia indica un retraso cultural en cuanto a la presencia de los valores como la consideración, tolerancia, empatía y el respeto por las demás personas entre otras, independientemente de su sexo. 
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Los hombres y la violencia doméstica

Habitualmente, al hablar de violencia familiar se piensa en las mujeres o niños como víctimas; sin embargo, en muchas ocasiones los hombres también son maltratados por sus cónyuges, aunque esto es difícilmente admitido por ellos mismos.
Según se desprende de un informe realizado por la Oficina de Violencia Doméstica, dependiente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, el 20 por ciento de las denuncias por violencia doméstica la realizan varones, mientras que la mayoría de las víctimas no se presentan ante la Justicia porque sienten vergüenza.
En el informe de la OVD se detalla que de un total de 1.220 personas afectadas durante el mes de diciembre pasado, el 20 por ciento de los casos corresponde a varones. 
Según explicó Marcelo Godoy, magíster en Psicología Clínica y de la Salud y director de la carrera de Psicología de la Universidad de Flores, “en nuestra sociedad resulta vergonzoso para un hombre buscar a la justicia para defenderse del maltrato de una mujer”.
“Muchas veces son agredidos en forma física o verbal por su esposa, sus hijos o por quienes conviven con ellos. Lo que caracteriza esta situación es que, por una cuestión cultural, no suelen hacer la denuncia”, aseguró Godoy.
En este sentido, el especialista de la Uflo señaló que “la autoestima del hombre se ve dañada. Si no hace la denuncia vive una vida de humillaciones y golpes. Pero si la hace es visto culturalmente como un débil incapaz de valerse por sí mismo. Se interpreta como una señal de debilidad que cuestiona su virilidad”.
Godoy comentó además que el maltrato que ejercen las mujeres sobre los varones es diferente y el porcentaje más alto es de tipo emocional.
“La violencia doméstica no se limita a lo físico, hay que pensar en la agresión verbal o psicológica que muchas veces es más dolorosa. El maltrato de la mujer hacia el hombre es más sutil, mediante la humillación y descalificación en público, en particular delante de sus hijos. Las agresiones se transforman en graves denigraciones”, indica. 
Sin embargo el especialista aclaró: “Tenemos que distinguir que no se trata de violencia de género. Muchos varones agreden a las mujeres por su condición de tal. En el caso de hombres golpeados se trata de violencia doméstica. Los agreden física y psicológicamente por tratarse de una persona violenta dentro de un vínculo posiblemente violento”.
Según Wikipedia, la violencia doméstica o violencia intrafamiliar es un concepto utilizado para referirse a “la violencia ejercida en el terreno de la convivencia familiar o asimilada, por parte de uno de los miembros contra otros, contra alguno de los demás o contra todos ellos”. Comprende todos aquellos actos violentos, desde el empleo de la fuerza física, hasta el hostigamiento, acoso o la intimidación, que se producen en el seno de un hogar y que perpetra, por lo menos, un miembro de la familia contra algún otro familiar.
El término incluye una amplia variedad de fenómenos, entre los que se encuentran algunos componentes de la violencia contra las mujeres, violencia contra el hombre, maltrato infantil, o padres de ambos sexos.
No fue hasta 1980 cuando se reconoció que la violencia y el maltrato en el ámbito familiar eran un problema social. La existencia de este tipo de violencia indica un retraso cultural en cuanto a la presencia de los valores como la consideración, tolerancia, empatía y el respeto por las demás personas entre otras, independientemente de su sexo.