Cerca de las seis de la tarde ayer los números parecían inclinar la balanza del escrutinio a favor de Sapucay. Lentamente los colores del Gallo comenzaron a invadir el parque Mitre. Aún el calor y el sol bañaban la ciudad cuando una gran caravana ingresó al lugar haciendo flamear una extensa bandera. Los números cerraron y el festejo se desató. Derredor hay abrazos, gritos roncos, emociones, cantos y sonrisas sin fin.
“Nosotros trabajamos para salir campeones. Hemos obtenido el título que buscábamos. Sabíamos que lo teníamos merecido. Trabajamos mucho para esto y la alegría ahora es un poco fruto de ese trabajo silencioso durante todo el año. Además tuvimos desde el primer momento el acompañamiento incondicional del comparcero. Entonces esto es un plus que tiene Sapucay”, resaltó Mario Yonna, presidente de Sapucay.
“Para salir campeones contamos con el voto del jurado, pero también tuvimos el gran voto del pueblo. Desde el primer momento y desde el primer día del show notamos una muy buena recepción del público. Incluso nos sentimos acompañados por un amplio sector de la prensa. Esto no siempre se logra, ya que es difícil que toda la prensa piense en un mismo sentido. No fue en vano el trabajo que hicimos”, destacó.
Mientras se siguen los saludos, alguien la abraza fuerte y la eleva muy alto. Se miran y la sonrisa les cubre el rostro. Luchi Brun celebra y advierte que trabajaron todo el año para este triunfo. “Hicimos un trabajo serio. Desde mitad de año, antes inclusive, desde marzo o abril, cuando el equipo artístico comenzó a trabajar en el Carnaval 2018. Después se fue sumando el resto de la comparsa, la comisión directiva, los comparceros, los coordinadores, la verdad es que Sapucay es una familia grande trabajando en serio. Siempre decimos que hacemos las cosas con responsabilidad, pero tenemos la finalidad de divertirnos. Obviamente que competimos, queremos ganar y acá está el resultado del esfuerzo, el sacrificio. Nosotros tenemos pasión y amor por la comparsa, pasión y amor por el carnaval correntino”, subrayó.
Las Pimientas de
la alegría y la felicidad
En la calle interna del parque Mitre Las Pimientas saltan y bullan de algarabía. El grupo de la batería les contesta y luego hacen una sola ronda de gritos y cánticos del Gallo. “La verdad es que todo resulta impagable. Todo esto que estamos viviendo, hoy tenemos la emoción a flor de piel y vamos a seguir aquí cantando, bailando y saltando. No cabemos en nosotros mismos de la alegría, se dio todo lo que queríamos con la comparsa y ganar en todo fue lo máximo”, resaltó en voz alta y feliz Karina Lencina, quien tuvo el desafío de coordinar el grupo de Las Pimientas.
“Las Pimientas festejan y está muy bien porque es un regreso con gloria para este segmento histórico de la comparsa. Es necesario aclarar que es una emoción ver como cada parte de la comparsa es un todo, entre todos somos Sapucay. Acá no hay divisiones, somos un todo y una familia grande que vamos juntos y luchamos juntos por el objetivo de salir campeones. Queríamos llevar a la comparsa a lo más alto y este año lo pudimos lograr”, destaca Lencina.
La poderosa más poderosa
En el ambiente se respiraba agitación por la comparsa del Gallo. Había mucha simpatía volcada hacia su propuesta artística. Una encuesta en redes sociales de El Litoral con más de 600 votos marcaba una tendencia hacia Sapucay de 5% sobre Ara Berá. El escrutinio finalmente fue de 477 puntos contra 441. En Escuela de Samba la comparsa obtuvo 367 sobre Copacabana que obtuvo 352 y Ará Bera 344.
“En la escuela de samba tenemos gente nueva que vino para quedarse. Hubo este año gente que volvió a la poderosa y que está muy feliz no sólo por el triunfo sino porque trabajamos como familia, con respeto, con cariño y con pasión”, explicó Luchi Brun.
Con Marcelo Gómez una noche no pudimos hablar, ya que el sonido no había sido el mejor y el pase por la avenida depende también de factores externos a la comparsa. “Ahora podemos hablar muy distendido”, advierte y pide disculpas. “Este festejo se logró con mucho trabajo y también con sufrimientos en el medio. No fue fácil. Trabajamos mucho y gracias a Dios logramos el objetivo. Ahora hay que disfrutar de esta alegría”, desliza.
En el medio de la algarabía, de las nieves que lavan los rostros Marcelo bajó un tono y recuerda: “El principio de todo esto fue hace un año, cuando estaban acá todos los chicos haciendo una ronda y llorando. Sí, todos estábamos llorando. Aquello lo tomamos como punto de partida para lograr este resultado. Hace un año perdimos por muy poco. Hoy los chicos están contentos y esta alegría tiene que explotar”, destaca.
Por su parte, Hugo Sánchez se suma a la alegría. “Ahora nos sentimos muy bien. Estoy muy contento porque este es mi primer año en Sapucay y la poderosa me recibió con los brazos abiertos. Quiero agradecer a toda la familia de la poderosa, a la escuela de samba, a los pasistas, a los coordinadores y directivos. Trabajamos y le metimos para adelante con todo lo que significa el Gallo, con la alegría y la energía que tienen es inexplicable. La energía que pusimos todos junto a Marcelo, Juan, Churro, Julián, Pablo y Marcelo empujó esta maravilla. Además, contamos con la banda de G-Latina que estuvo excelente. Hicimos una buena combinación entre todos y así formamos La Poderosa”, resaltó feliz Hugo Sánchez.
El piloto del cielo
azul y naranja
Eduardo La Rosa volvió al carnaval y celebró también esta obtención del primer premio de Sapucay. “Cuando vimos la comparsa que pusimos en la avenida nos dimos cuenta de que éramos una flor de comparsa. Creo que desde el primer día nos merecíamos un premio. Hicimos shows impresionantes. El primero no participé, lo vi desde la platea y casi me muero, superó todas mis expectativas y me levanté: saltaba y cantaba con el Gallo cuando comenzó la escuela de samba. Ese es el momento cuando uno puede descargar y largar todo lo que tiene contenido mientras va presenciando el show. En la avenida cada vez pasábamos mejor, con más energía y la gente lo nos decía, el pueblo votó a Sapucay”, concluye Eduardo y su voz se pierde mientras en el parque Mitre otra caravana emprendía el festejo eterno del Gallo.