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Macri vinculó a Alberto con el pasado K y Fernández lo chicaneó por su gestión

Se celebró en la Universidad del Litoral, Santa Fe, y participaron los seis candidatos que superaron las Paso.
 

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Mauricio Macri, Alberto Fernández, Roberto Lavagna, José Luis Espert, Nicolás del Caño y Juan José Gómez Centurión, los seis candidatos presidenciales, debatieron por primera vez en la Universidad Nacional del Litoral, el primero de los dos encuentros previstos antes de las elecciones generales del próximo 27 de octubre.
El primer eje temático fue Relaciones Internacionales. En este punto, Alberto Fernández planteó entrar en el mundo “dignamente” y “de pie”. También se refirió al acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. “No le tengo miedo a la apertura, no voy a permitir que la apertura se lleve puesto a la industria y el trabajo”, destacó. 
En relación a esta temática, Macri señaló: “Cuando llegamos la Argentina era uno de los países más cerrados del mundo. Personalmente me dediqué a establecer una relación de confianza con los líderes del mundo”. “Revitalizamos el Mercosur, codo a codo con Brasil, y recuperamos relaciones dañadas con Paraguay y Uruguay”, agregó.
En este bloque, uno de los puntos de discusión fue la situación de Venezuela. Macri fue contundente en su denuncia contra el gobierno de Nicolás Maduro y recordó que la ex mandataria Cristina Fernández lo condecoró con la Orden de San Martín. “En esto no puede haber dobles discursos: o se está con la dictadura o se está con la democracia. La neutralidad es avalar la dictadura”, aseguró contundente.
Fernández, por su lado, dijo: “Venezuela tiene problemas, más problemas tienen los venezolanos que viven ahí y los que tuvieron que emigrar; a diferencia del presidente, yo quiero que lo venezolanos resuelvan sus problemas. El presidente tiene que decir que está preparando la ruptura de relaciones para poder intervenir, espero que ningún soldado argentino termine en tierra venezolana”.
El segundo eje fue la economía. En este punto, Macri reconoció que pensó que “iba a ser más simple ordenar la economía”, pero replicó: “Me sorprende que Alberto Fernández diga que yo destruí la economía cuando hace muy poco dijo que la ex presidenta Cristina Kirchner la destruyó; dijo cosas peores, que cerró la economía, la dejó sin reservas, aumentó la pobreza y la ocultó; digamos la verdad”.
En relación a la deuda externa, Macri señaló que “2 de cada 3 pesos” que el Gobierno tomó de deuda “fue para pagar deudas del gobierno anterior”. “Y el peso restante fue para reducir el déficit fiscal”, agregó. 
 Rápidamente, Fernández, dijo: “Estamos en un punto en el que podemos cambiar, generando consumo para que la economía vuelva a funcionar. Después tenemos que acordar cómo hacerlo, y vamos a terminar con la política de la imposición y vamos a ir a una política de consenso”.
Por su lado, Del Caño consideró que “la fuga de capitales es uno de los principales problemas que tiene el país. Proponemos una banca estatal única”.
A su turno, Gómez Centurión planteó: “Creemos que hay que achicar el gasto fiscal y público: ministerios, secretarías, subsecretarías y todo el marco de asesores del poder ejecutivo y legislativo. Con esta autoridad fiscal lo que se va a poder hacer es bajar impuestos. Dejaremos no más de 20 impuestos. Vamos a sacar el impuesto de ingresos brutos”.
Lavagna propuso: “Hay que defender el consumo, defendiendo el ingreso de la población. Hay que bajar impuestos a las Pymes. Hay que hacer de la palabra productividad un concepto válido”. 
“Argentina puede crecer tranquilamente 4% por año de manera consecutiva. Eso implica que en una generación se duplique el ingreso de los argentinos. Eso implica reconocer la importancia del consumo, pero también la importancia de la inversión, particularmente la que permite que crezca la pequeña y mediana empresa”, agregó.
A su turno, al momento de debatir sobre derechos humanos, Gómez Centurión habló de “los curros" en el área y se volvió a manifestar en contra de la ley de legalización del aborto. En sintonía se manifestó Espert: “En Argentina los derechos humanos parecen haber sido secuestrados por sólo los defensores de una parte de los asesinos durante los 70, aquellos que se esconden debajo de la pollera de Hebe de Bonafini”.
A lo largo de los diferentes ejes temáticos, Macri buscó destacar los vínculos entre Alberto Fernández y el gobierno de Cristina Fernández. Un ejemplo de esta estrategia, que busca profundizar la polarización, fueron las constantes alusiones a las políticas “del gobierno anterior” como el déficit fiscal, los vínculos con Venezuela y las políticas garantistas de seguridad. 
En cambio, Alberto Fernández se concentró en los indicadores económicos, como la deuda y la pobreza, y en las promesas no cumplidas por el Presidente. Fiel a la estrategia que implementó a lo largo de la campaña, Roberto Lavagna evitó entrar en el juego de la polarización y se enfocó en sus propuestas.
Uno de los cruces más fuertes de la noche lo protagonizaron Macri y Alberto en el bloque de educación. “Me imagino que Kicillof va a poner una narcocapacitación en las escuelas”, dijo el Presidente con ironía en referencia a las declaraciones del candidato a gobernador que aseguró la semana pasada que muchas personas comenzaron a dedicarse a la venta de droga por la crisis económica.
“Yo pensé que íbamos a hablar en serio pero lamentablemente el Presidente sigue mintiendo y diciendo disparates”, replicó rápidamente Fernández, y agregó que “los presupuestos de Educación y Ciencia y Tecnología cayeron 40% y 45%, respectivamente, entre 2015 y la actualidad”.

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Macri vinculó a Alberto con el pasado K y Fernández lo chicaneó por su gestión

Se celebró en la Universidad del Litoral, Santa Fe, y participaron los seis candidatos que superaron las Paso.
 

Mauricio Macri, Alberto Fernández, Roberto Lavagna, José Luis Espert, Nicolás del Caño y Juan José Gómez Centurión, los seis candidatos presidenciales, debatieron por primera vez en la Universidad Nacional del Litoral, el primero de los dos encuentros previstos antes de las elecciones generales del próximo 27 de octubre.
El primer eje temático fue Relaciones Internacionales. En este punto, Alberto Fernández planteó entrar en el mundo “dignamente” y “de pie”. También se refirió al acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. “No le tengo miedo a la apertura, no voy a permitir que la apertura se lleve puesto a la industria y el trabajo”, destacó. 
En relación a esta temática, Macri señaló: “Cuando llegamos la Argentina era uno de los países más cerrados del mundo. Personalmente me dediqué a establecer una relación de confianza con los líderes del mundo”. “Revitalizamos el Mercosur, codo a codo con Brasil, y recuperamos relaciones dañadas con Paraguay y Uruguay”, agregó.
En este bloque, uno de los puntos de discusión fue la situación de Venezuela. Macri fue contundente en su denuncia contra el gobierno de Nicolás Maduro y recordó que la ex mandataria Cristina Fernández lo condecoró con la Orden de San Martín. “En esto no puede haber dobles discursos: o se está con la dictadura o se está con la democracia. La neutralidad es avalar la dictadura”, aseguró contundente.
Fernández, por su lado, dijo: “Venezuela tiene problemas, más problemas tienen los venezolanos que viven ahí y los que tuvieron que emigrar; a diferencia del presidente, yo quiero que lo venezolanos resuelvan sus problemas. El presidente tiene que decir que está preparando la ruptura de relaciones para poder intervenir, espero que ningún soldado argentino termine en tierra venezolana”.
El segundo eje fue la economía. En este punto, Macri reconoció que pensó que “iba a ser más simple ordenar la economía”, pero replicó: “Me sorprende que Alberto Fernández diga que yo destruí la economía cuando hace muy poco dijo que la ex presidenta Cristina Kirchner la destruyó; dijo cosas peores, que cerró la economía, la dejó sin reservas, aumentó la pobreza y la ocultó; digamos la verdad”.
En relación a la deuda externa, Macri señaló que “2 de cada 3 pesos” que el Gobierno tomó de deuda “fue para pagar deudas del gobierno anterior”. “Y el peso restante fue para reducir el déficit fiscal”, agregó. 
 Rápidamente, Fernández, dijo: “Estamos en un punto en el que podemos cambiar, generando consumo para que la economía vuelva a funcionar. Después tenemos que acordar cómo hacerlo, y vamos a terminar con la política de la imposición y vamos a ir a una política de consenso”.
Por su lado, Del Caño consideró que “la fuga de capitales es uno de los principales problemas que tiene el país. Proponemos una banca estatal única”.
A su turno, Gómez Centurión planteó: “Creemos que hay que achicar el gasto fiscal y público: ministerios, secretarías, subsecretarías y todo el marco de asesores del poder ejecutivo y legislativo. Con esta autoridad fiscal lo que se va a poder hacer es bajar impuestos. Dejaremos no más de 20 impuestos. Vamos a sacar el impuesto de ingresos brutos”.
Lavagna propuso: “Hay que defender el consumo, defendiendo el ingreso de la población. Hay que bajar impuestos a las Pymes. Hay que hacer de la palabra productividad un concepto válido”. 
“Argentina puede crecer tranquilamente 4% por año de manera consecutiva. Eso implica que en una generación se duplique el ingreso de los argentinos. Eso implica reconocer la importancia del consumo, pero también la importancia de la inversión, particularmente la que permite que crezca la pequeña y mediana empresa”, agregó.
A su turno, al momento de debatir sobre derechos humanos, Gómez Centurión habló de “los curros" en el área y se volvió a manifestar en contra de la ley de legalización del aborto. En sintonía se manifestó Espert: “En Argentina los derechos humanos parecen haber sido secuestrados por sólo los defensores de una parte de los asesinos durante los 70, aquellos que se esconden debajo de la pollera de Hebe de Bonafini”.
A lo largo de los diferentes ejes temáticos, Macri buscó destacar los vínculos entre Alberto Fernández y el gobierno de Cristina Fernández. Un ejemplo de esta estrategia, que busca profundizar la polarización, fueron las constantes alusiones a las políticas “del gobierno anterior” como el déficit fiscal, los vínculos con Venezuela y las políticas garantistas de seguridad. 
En cambio, Alberto Fernández se concentró en los indicadores económicos, como la deuda y la pobreza, y en las promesas no cumplidas por el Presidente. Fiel a la estrategia que implementó a lo largo de la campaña, Roberto Lavagna evitó entrar en el juego de la polarización y se enfocó en sus propuestas.
Uno de los cruces más fuertes de la noche lo protagonizaron Macri y Alberto en el bloque de educación. “Me imagino que Kicillof va a poner una narcocapacitación en las escuelas”, dijo el Presidente con ironía en referencia a las declaraciones del candidato a gobernador que aseguró la semana pasada que muchas personas comenzaron a dedicarse a la venta de droga por la crisis económica.
“Yo pensé que íbamos a hablar en serio pero lamentablemente el Presidente sigue mintiendo y diciendo disparates”, replicó rápidamente Fernández, y agregó que “los presupuestos de Educación y Ciencia y Tecnología cayeron 40% y 45%, respectivamente, entre 2015 y la actualidad”.