ellitoral.com.ar

Domingo 08de Diciembre de 2019CORRIENTES22°Pronóstico Extendidoclima_parcial_noche

Dolar Compra:$57,75

Dolar Venta:$62,25

El trágico y enigmático caso del paso Diátlov

Montañistas se perdieron en los Montes Urales en 1959, mientras intentaban hacer cumbre en un pico. Los nueve integrantes de la expedición rusa fueron encontrados muertos de la forma más extraña, todos con signos de radiación y a algunos les sacaron los ojos y la lengua. Un caso terrorífico que hasta la actualidad no ha podido ser explicado por las autoridades rusas.

imagen_0

Por Francisco Villagrán
villagranmail@gmail.com
Especial para El Litoral

Uno de los misterios más grandes de la historia contemporánea sucedió en 1959, en Rusia. Todo comenzó un año antes, cuando un grupo de estudiantes universitarios comenzó a organizar una expedición a través de los Montes Urales, la frontera natural entre Europa y Asia. La planificación se hizo varios meses antes porque tenían un objetivo nada sencillo, como era alcanzar el pico Otorten, en el lado norte de esa cordillera. Así que nombraron a un líder: Igor Diátlov, de apenas 23 años pero con muchísima experiencia en ascensiones similares. El mismo se encargó de llevar su cámara fotográfica con la que documentó todo el recorrido, incluso parte del trágico final. ¿Qué pasó? Nadie lo sabe, pero la verdad es que ninguno regresó. Sus cuerpos fueron encontrados con signos de radiación, en extrañas posiciones y con signos de violencia. Teorías hubo muchas, pero ninguna llegó a la verdad. Y la incógnita continúa abierta, a 60 años de aquel trágico hecho, que ya se ha dado en llamar “el trágico caso del paso Diátlov”. Fue llevado a la pantalla del cine con el nombre “El paso del Diablo”.
Para encarar la expedición, el clima podría haber sido uno de los obstáculos más difíciles de superar, considerando que la zona era azotada por vientos muy fuertes, acompañados por nevadas intermitentes que elevaban aún más las complejidades del desafío. La última información que se tuvo fue que la expedición logró llegar a Vizhai, el último punto de contacto con la civilización. Fueron cinco días de caminata intensa.
Por un error de cálculo, se distanciaron del camino inicialmente elegido y debieron improvisar un campamento en la ladera de la montaña Kholat, llamada casualmente la “montaña de la muerte”. A partir de  allí comenzaron a gestarse los hechos que no han tenido explicación, en medio de un clima hostil. Cuatro días después de iniciada la búsqueda de los montañistas, un grupo llegó al lugar y solo encontraron muerte y desolación, con la certeza de que algo raro había ocurrido allí.

El lugar de los sucesos
El primer episodio que generó asombro fue ver las carpas rasgadas, como si alguien hubiera entrado de repente. Pero en el interior no había nadie, salvo las pertenencias que habían dejado acomodadas. Aparte de esos cortes en las lonas, no había otros signos de violencia. Del lado de afuera había huellas que conducían a un bosque y junto a una roca encontraron dos cadáveres en ropa interior, algo llamativo teniendo en cuenta las temperaturas bajo cero. Los cuerpos estaban casi intactos, salvo sus manos, que estaba deterioradas como si hubieran intentado trepar a los árboles para escapar en forma desesperada de no se sabe qué cosa.
Tres cadáveres más fueron encontrados en las cercanías, siendo el de Diátlov uno de ellos. Ninguno tenía golpes, pero la incógnita era muy grande. Aparecieron varios grupos de investigadores dispuestos a encontrar a los restantes expedicionarios, que fueron detectados recién dos meses más tarde. Allí sí se pudo comprobar violencia, ya que varios tenían los cráneos y costillas fracturadas. A una de las jóvenes, Ludmila Dubinina, le faltaban la lengua y los ojos, como si se los hubieran extraído. Lo más curioso es que de las muchas autopsias que se realizaron, ninguna aportó claridad al tema y, por el contrario, generaron más dudas e interrogantes. Los especialistas en la materia no tuvieron certezas y aparecieron teorías por doquier, algunas con cierta lógica y otras sin fundamentos. El acceso a la zona fue prohibido a esquiadores y otros aventureros durante tres años después del incidente. El puesto de montaña donde ocurrió el episodio fue denominado tiempo más tarde como paso Diátlov, en homenaje al líder de la expedición, Igor Diátlov.

En busca de la verdad
Una expedición fue organizada para recuperar un posible trozo de metal que había sido reportado por un turista muchos años después, en 2008, pero lo que se halló no aclaró nada: era un trozo de metal desconocido, que podría pertenecer a un misil o incluso a una nave desconocida de origen extraterrestre. Pero lo que más impactó a los investigadores y científicos fue la evidencia de radioactividad en los cadáveres. Un científico de alto rango dijo que las autoridades rusas  lanzaron el rumor de que podía haber sido un misil caído para desviar la atención y no decir la verdad sobre la muerte de los 9 expedicionarios. También dijo que se encontraron huellas en la nieve al lado de los cuerpos, que se ven muy claras y que él consideró eran de los asesinos. Esto nunca fue aclarado por las autoridades.
Solo una cosa es segura: el enigma del paso Diátlov es un misterio nunca develado hasta hoy. Las condiciones climáticas son muy complicadas allí y aún hoy las comunicaciones suelen fallar seguido en esa región. Resulta complejo llegar en los meses menos fríos al lugar, y en los más crudos, esa ruta es un destino entre los aficionados al esquí de altura o con motos de nieve. No es fácil acceder allí cuando las temperaturas superan los 30 grados bajo cero.
En ese contexto, todavía hay varios puntos oscuros en torno a aquellas trágicas muertes. Una que siempre quedó flotando en el ambiente y que es un verdadero enigma, apunta al fenómeno Ovni, ya que muchas veces fueron observados en la zona por muchos testigos, pero nunca confirmados por las autoridades. Otra es la existencia de hechos paranormales en toda esa zona, como que quienes allí se duermen, muchas veces se despiertan sobresaltados al sentir que “algo o alguien” los acompaña y los toca, en medio de sonidos extraños, como quejidos o ronquidos inexplicables y un montón de otras cosas que hasta la fecha no se pudieron explicar.

 

ENLACE

misteriosdelcosmosweb.blogspot.com.ar
Facebook.com/MisteriosdelCosmosPara información sobre casos misteriosos y de ovnis.
 

¿Te gustó la nota?
Comentarios
Logo

El trágico y enigmático caso del paso Diátlov

Montañistas se perdieron en los Montes Urales en 1959, mientras intentaban hacer cumbre en un pico. Los nueve integrantes de la expedición rusa fueron encontrados muertos de la forma más extraña, todos con signos de radiación y a algunos les sacaron los ojos y la lengua. Un caso terrorífico que hasta la actualidad no ha podido ser explicado por las autoridades rusas.

<p>Protagonistas. Los expedicionarios hacia su trágico destino.</p>

Protagonistas. Los expedicionarios hacia su trágico destino.

Por Francisco Villagrán
villagranmail@gmail.com
Especial para El Litoral

Uno de los misterios más grandes de la historia contemporánea sucedió en 1959, en Rusia. Todo comenzó un año antes, cuando un grupo de estudiantes universitarios comenzó a organizar una expedición a través de los Montes Urales, la frontera natural entre Europa y Asia. La planificación se hizo varios meses antes porque tenían un objetivo nada sencillo, como era alcanzar el pico Otorten, en el lado norte de esa cordillera. Así que nombraron a un líder: Igor Diátlov, de apenas 23 años pero con muchísima experiencia en ascensiones similares. El mismo se encargó de llevar su cámara fotográfica con la que documentó todo el recorrido, incluso parte del trágico final. ¿Qué pasó? Nadie lo sabe, pero la verdad es que ninguno regresó. Sus cuerpos fueron encontrados con signos de radiación, en extrañas posiciones y con signos de violencia. Teorías hubo muchas, pero ninguna llegó a la verdad. Y la incógnita continúa abierta, a 60 años de aquel trágico hecho, que ya se ha dado en llamar “el trágico caso del paso Diátlov”. Fue llevado a la pantalla del cine con el nombre “El paso del Diablo”.
Para encarar la expedición, el clima podría haber sido uno de los obstáculos más difíciles de superar, considerando que la zona era azotada por vientos muy fuertes, acompañados por nevadas intermitentes que elevaban aún más las complejidades del desafío. La última información que se tuvo fue que la expedición logró llegar a Vizhai, el último punto de contacto con la civilización. Fueron cinco días de caminata intensa.
Por un error de cálculo, se distanciaron del camino inicialmente elegido y debieron improvisar un campamento en la ladera de la montaña Kholat, llamada casualmente la “montaña de la muerte”. A partir de  allí comenzaron a gestarse los hechos que no han tenido explicación, en medio de un clima hostil. Cuatro días después de iniciada la búsqueda de los montañistas, un grupo llegó al lugar y solo encontraron muerte y desolación, con la certeza de que algo raro había ocurrido allí.

El lugar de los sucesos
El primer episodio que generó asombro fue ver las carpas rasgadas, como si alguien hubiera entrado de repente. Pero en el interior no había nadie, salvo las pertenencias que habían dejado acomodadas. Aparte de esos cortes en las lonas, no había otros signos de violencia. Del lado de afuera había huellas que conducían a un bosque y junto a una roca encontraron dos cadáveres en ropa interior, algo llamativo teniendo en cuenta las temperaturas bajo cero. Los cuerpos estaban casi intactos, salvo sus manos, que estaba deterioradas como si hubieran intentado trepar a los árboles para escapar en forma desesperada de no se sabe qué cosa.
Tres cadáveres más fueron encontrados en las cercanías, siendo el de Diátlov uno de ellos. Ninguno tenía golpes, pero la incógnita era muy grande. Aparecieron varios grupos de investigadores dispuestos a encontrar a los restantes expedicionarios, que fueron detectados recién dos meses más tarde. Allí sí se pudo comprobar violencia, ya que varios tenían los cráneos y costillas fracturadas. A una de las jóvenes, Ludmila Dubinina, le faltaban la lengua y los ojos, como si se los hubieran extraído. Lo más curioso es que de las muchas autopsias que se realizaron, ninguna aportó claridad al tema y, por el contrario, generaron más dudas e interrogantes. Los especialistas en la materia no tuvieron certezas y aparecieron teorías por doquier, algunas con cierta lógica y otras sin fundamentos. El acceso a la zona fue prohibido a esquiadores y otros aventureros durante tres años después del incidente. El puesto de montaña donde ocurrió el episodio fue denominado tiempo más tarde como paso Diátlov, en homenaje al líder de la expedición, Igor Diátlov.

En busca de la verdad
Una expedición fue organizada para recuperar un posible trozo de metal que había sido reportado por un turista muchos años después, en 2008, pero lo que se halló no aclaró nada: era un trozo de metal desconocido, que podría pertenecer a un misil o incluso a una nave desconocida de origen extraterrestre. Pero lo que más impactó a los investigadores y científicos fue la evidencia de radioactividad en los cadáveres. Un científico de alto rango dijo que las autoridades rusas  lanzaron el rumor de que podía haber sido un misil caído para desviar la atención y no decir la verdad sobre la muerte de los 9 expedicionarios. También dijo que se encontraron huellas en la nieve al lado de los cuerpos, que se ven muy claras y que él consideró eran de los asesinos. Esto nunca fue aclarado por las autoridades.
Solo una cosa es segura: el enigma del paso Diátlov es un misterio nunca develado hasta hoy. Las condiciones climáticas son muy complicadas allí y aún hoy las comunicaciones suelen fallar seguido en esa región. Resulta complejo llegar en los meses menos fríos al lugar, y en los más crudos, esa ruta es un destino entre los aficionados al esquí de altura o con motos de nieve. No es fácil acceder allí cuando las temperaturas superan los 30 grados bajo cero.
En ese contexto, todavía hay varios puntos oscuros en torno a aquellas trágicas muertes. Una que siempre quedó flotando en el ambiente y que es un verdadero enigma, apunta al fenómeno Ovni, ya que muchas veces fueron observados en la zona por muchos testigos, pero nunca confirmados por las autoridades. Otra es la existencia de hechos paranormales en toda esa zona, como que quienes allí se duermen, muchas veces se despiertan sobresaltados al sentir que “algo o alguien” los acompaña y los toca, en medio de sonidos extraños, como quejidos o ronquidos inexplicables y un montón de otras cosas que hasta la fecha no se pudieron explicar.

 

ENLACE

misteriosdelcosmosweb.blogspot.com.ar
Facebook.com/MisteriosdelCosmosPara información sobre casos misteriosos y de ovnis.