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14 de marzo

Por Juan Carlos Raffo

 Corría el año 1865... y Paraguay solicita permiso para cruzar territorio argentino. Esto sucedía en los días previos al inicio de la Guerra contra el Paraguay. 
Lo hace el presidente paraguayo Francisco Solano López solicitando a Mitre que le autorice cruzar con su ejército por Corrientes para enfrentar a los brasileños en tierra uruguaya.
La Cancillería de Argentina rechazó el pedido por indicación del presidente Mitre, por considerar que tal permiso significaba igual autorización para el Brasil y convertir el territorio nacional en campo de batalla. 
En el mes de abril llega la comunicación a Buenos Aires que el Congreso guaraní, en su sesión del 18 de marzo, decide declararnos la guerra. 
“Solano López quería saciar su sed de riquezas y de sangre”. 
Solano López fue ambicioso y feroz; pero no sólo eso. El Paraguay desde su independencia en 1811 vivió de dictadura en dictadura, Gaspar Rodríguez de Francia primero, casi 30 años, Carlos López, el padre de Francisco Solano lo siguió en el mismo régimen de gobierno 20 años más y el Mariscal no se apartó de ese camino. 
Y fue la situación política interior de Paraguay la que lo llevó a desatar esa guerra, y esto no aparece justamente valorado en los principales estudios sobre el conflicto. 
Su padre le heredó un legado republicano que lo debía cumplir para encauzar al Paraguay por la senda de las instituciones civilizadas. 
No sólo que Solano López no cumplió, sino que su decisión fue una de las principales causas de la guerra, pues intentó, al mejor estilo de toda dictadura, como el general Galtieri en 1982, una “fuga hacia adelante” cuando se sintió presionado por una creciente opinión pública que reclamaba una organización constitucional, lo que hubiera significado renunciar a porciones importantes de su poder omnímodo. 

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14 de marzo

Por Juan Carlos Raffo

 Corría el año 1865... y Paraguay solicita permiso para cruzar territorio argentino. Esto sucedía en los días previos al inicio de la Guerra contra el Paraguay. 
Lo hace el presidente paraguayo Francisco Solano López solicitando a Mitre que le autorice cruzar con su ejército por Corrientes para enfrentar a los brasileños en tierra uruguaya.
La Cancillería de Argentina rechazó el pedido por indicación del presidente Mitre, por considerar que tal permiso significaba igual autorización para el Brasil y convertir el territorio nacional en campo de batalla. 
En el mes de abril llega la comunicación a Buenos Aires que el Congreso guaraní, en su sesión del 18 de marzo, decide declararnos la guerra. 
“Solano López quería saciar su sed de riquezas y de sangre”. 
Solano López fue ambicioso y feroz; pero no sólo eso. El Paraguay desde su independencia en 1811 vivió de dictadura en dictadura, Gaspar Rodríguez de Francia primero, casi 30 años, Carlos López, el padre de Francisco Solano lo siguió en el mismo régimen de gobierno 20 años más y el Mariscal no se apartó de ese camino. 
Y fue la situación política interior de Paraguay la que lo llevó a desatar esa guerra, y esto no aparece justamente valorado en los principales estudios sobre el conflicto. 
Su padre le heredó un legado republicano que lo debía cumplir para encauzar al Paraguay por la senda de las instituciones civilizadas. 
No sólo que Solano López no cumplió, sino que su decisión fue una de las principales causas de la guerra, pues intentó, al mejor estilo de toda dictadura, como el general Galtieri en 1982, una “fuga hacia adelante” cuando se sintió presionado por una creciente opinión pública que reclamaba una organización constitucional, lo que hubiera significado renunciar a porciones importantes de su poder omnímodo.