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Intenso temporal de 150 mm volvió a anegar la ciudad y generó serias complicaciones

En unas tres horas cayeron más de 130 milímetros y el sistema pluvial capitalino se vio desbordado. El centro se inundó por completo y el agua arrastró autos. En los barrios debieron desobstruir canales de emergencia y activar el bombeo.
 

Agua. Las calles céntricas se inundaron rápidamente y algunos autos fueron arrastrados.
Anegamiento. En los barrios, el agua inundó las calles, quedando muchas intransitables.
Corriente. El agua arrastró un auto, que terminó chocando y aplastando una moto que estaba estacionada en La Rioja y San Martín.
Paseos. El parque Cambá Cuá acumuló gran cantidad de agua y esperan un lento escurrimiento.

Otra vez la ciudad se vio desbordada ayer por un fuerte temporal que se concentró mayormente en apenas unas horas de la mañana y anegó prácticamente todos las zonas capitalinas. La lluvia comenzó cerca de las 7 y en un período de máxima intensidad se extendió hasta poco después de las 10, lapso en el que cayeron más de 130 milímetros. El registro total de la jornada con varios chaparrones que siguieron después del mediodía llegó a los 150 mm.
La gran cantidad de agua caída en un corto período de tiempo generó nuevamente serias dificultades y el sistema pluvial de la ciudad no dio abasto. Lo cierto es que a los pocos minutos de iniciada la lluvia, la mayoría de las calles céntricas ya estaban inundadas y en los barrios comenzaban las complicaciones. 
El agua se acumuló rápidamente y hubo serios problemas en la zona céntrica para comerciantes, vecinos y conductores que transitaban por el lugar o habían dejado aparcado el vehículo. Se pudieron ver varios autos arrastrados por la corriente, uno de ellos en la esquina de La Rioja y San Martín, que terminó chocando y aplastando dos motocicletas que estaban estacionadas allí. 
Aunque se puede decir que la infraestructura hídrica de todo el casco céntrico colapsó, hubo algunos sectores específicos en que las consecuencias se hicieron aún más visibles. Uno de estos sitios fue Buenos Aires y Junín y el otro Tucumán y 9 de Julio, donde un auto fue también arrastrado por la fuerte corriente de agua que corría por las calles.
Fue tanta la lluvia que se acumuló que pronto dejaron de ser visibles las veredas y los cordones, acumulándose agua desde una pared a otra, afectando a las casas y comercios. Familias que viven en la zona céntrica y una gran cantidad de kioscos y otros locales sufrieron el ingreso del agua e intentaron desagotar con baldes y escurridores sin lograr que el agua baje mientras seguía la lluvia. 
En algunas avenidas la situación fue similar, con sectores que tuvieron serias complicaciones para el escurrimiento como Chacabuco e Independencia, la zona frontal del Hogar Escuela y la ya icónica esquina de España y Ferré cada vez que llueve. Autos y motos varadas fueron la postal de la mañana en la ciudad por varias horas, mientras seguía la lluvia intensa y el agua no escurría. 
El parque Cambá Cuá volvió a ser uno de los espacios verdes más afectados. El líquido no sólo colmó el espacio que actúa como reservorio de agua en la zona central sino que inundó también otros sectores, anegándolo casi completamente. Desde la Comuna explicaron que el escurrimiento se dará lentamente allí y que no será necesario el bombeo artificial. 
“Los caños con los que cuenta tienen 30 centímetros de “boca”, eso hace que el agua corra despacio”, señalaron; y explicaron que bombear el agua implicaría pasar por encima de la avenida costanera, generando contratiempos y molestias. 
Donde sí debieron colocar una bomba fue, al igual que en los últimos temporales, en el barrio San Antonio. La calle Loreto volvió a inundarse rápidamente y sigue con las mismas complicaciones desde hace años, lo que despierta el malestar y el pedido de obras definitivas por parte de los vecinos. 
Consultado sobre esta situación, el subsecretario de Gestión Integral de Riesgos y Catástrofes, José Pedro Ruíz, comentó ayer a El Litoral que “la calle Loreto tuvo que ser desagotada por los camiones desobstructores en la zona de la avenida Maipú”.
Asimismo, la Comuna instaló una bomba en la zona Este de la arteria, en el área conocida como El Cocal, para que el agua pueda correr rápidamente. Más allá de esto, por la siesta, vecinos del barrio dialogaron con este matutino y enviaron fotos demostrando que esa parte de la ciudad continuaba anegada y con dificultades. 
El Ex Aero Club en general y algunos sectores específicos como la esquina de Sarmiento y Teniente Ibáñez sufrieron también los efectos de la lluvia y el agua se acumuló rápidamente. El Aldana, Bañado Norte y otros barrios asfaltados también se inundaron y los vecinos tuvieron el líquido adentro de sus casas por algunas horas. 

Calles de Tierra
Además del anegamiento, las calles de tierra de la mayoría de los barrios se vieron afectadas y muchas de ellas quedaron en un estado deplorable. Incluso, en algunas zonas, vecinos expresaron que se dañaron los trabajos de ripio que se realizaron en los últimos meses. 
Los asentamientos irregulares volvieron a ser ayer los sectores que generaron mayor preocupación, por la acumulación de agua y la escasa infraestructura para su desagote. Entre otros, hubo serios problemas en el Galván y en el Pirayuí, en Suecia y Ruta 12.
El Cremonte, uno de los barrios más castigados con las últimas lluvias esta vez no sufrió complicaciones tan severas. Aunque hay dificultades con la transitabilidad, esta vez no fue necesario encender la bomba de desagote que el Municipio mantiene instalada allí sobre la Ruta 5. Al respecto, Ruíz explicó que “no hubo necesidad de desagotar gracias a algunos trabajos preventivos que hicimos, como la limpieza de alcantarillas”.

Tormenta
No sólo la cantidad de agua caída generó problemas. Desde temprano, incluso antes que la lluvia, hubo una intensa actividad eléctrica con constantes rayos y truenos. La inestabilidad en este sentido acompañada por vientos levemente fuertes por momentos causó cortes de luz en varios sectores capitalinos. 
El San Antonio y el Apipé, entre varios otros barrios fueron los que sufrieron la interrupción del suministro eléctrico en varios momentos del día y por varias horas en algunos casos. 
Además, según señalaron desde la Comuna, cayeron dos árboles por la tormenta, aunque no generaron mayores complicaciones. En diversas zonas, en cambio, se desprendieron ramas de distintos tamaños que deberán ser retiradas con el correr de las horas; atentos además al pronóstico. 
En este sentido, el Servicio Meteorológico Nacional anuncia la continuidad para hoy del mal tiempo y sigue vigente el alerta por nuevas lluvias y tormentas eléctricas que serían de variada intensidad de acuerdo al momento del día. A partir de mañana, las condiciones mejorarían y llegarían varios días de buen tiempo a la ciudad. 
Mientras tanto, desde la Comuna señalaron ayer que continuarán con tareas preventivas. De esta manera, los camiones desobstructores seguirán realizando limpieza de desagües y el personal de las delegaciones acompañará con tareas de saneamiento para evitar, en caso de nuevas precipitaciones, anegamientos como el de ayer o el de lluvias anteriores. 

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El registro supera al de 2018

Aun sin terminar abril, el registro de lluvias de este mes supera al del 2018. Ahora ya van 196 milímetros, mientras que el año pasado fueron sólo 56. En el acumulado anual las precipitaciones suman 973 mm, mientras que en el mismo período de 2018 fueron 720.

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Intenso temporal de 150 mm volvió a anegar la ciudad y generó serias complicaciones

En unas tres horas cayeron más de 130 milímetros y el sistema pluvial capitalino se vio desbordado. El centro se inundó por completo y el agua arrastró autos. En los barrios debieron desobstruir canales de emergencia y activar el bombeo.
 

Otra vez la ciudad se vio desbordada ayer por un fuerte temporal que se concentró mayormente en apenas unas horas de la mañana y anegó prácticamente todos las zonas capitalinas. La lluvia comenzó cerca de las 7 y en un período de máxima intensidad se extendió hasta poco después de las 10, lapso en el que cayeron más de 130 milímetros. El registro total de la jornada con varios chaparrones que siguieron después del mediodía llegó a los 150 mm.
La gran cantidad de agua caída en un corto período de tiempo generó nuevamente serias dificultades y el sistema pluvial de la ciudad no dio abasto. Lo cierto es que a los pocos minutos de iniciada la lluvia, la mayoría de las calles céntricas ya estaban inundadas y en los barrios comenzaban las complicaciones. 
El agua se acumuló rápidamente y hubo serios problemas en la zona céntrica para comerciantes, vecinos y conductores que transitaban por el lugar o habían dejado aparcado el vehículo. Se pudieron ver varios autos arrastrados por la corriente, uno de ellos en la esquina de La Rioja y San Martín, que terminó chocando y aplastando dos motocicletas que estaban estacionadas allí. 
Aunque se puede decir que la infraestructura hídrica de todo el casco céntrico colapsó, hubo algunos sectores específicos en que las consecuencias se hicieron aún más visibles. Uno de estos sitios fue Buenos Aires y Junín y el otro Tucumán y 9 de Julio, donde un auto fue también arrastrado por la fuerte corriente de agua que corría por las calles.
Fue tanta la lluvia que se acumuló que pronto dejaron de ser visibles las veredas y los cordones, acumulándose agua desde una pared a otra, afectando a las casas y comercios. Familias que viven en la zona céntrica y una gran cantidad de kioscos y otros locales sufrieron el ingreso del agua e intentaron desagotar con baldes y escurridores sin lograr que el agua baje mientras seguía la lluvia. 
En algunas avenidas la situación fue similar, con sectores que tuvieron serias complicaciones para el escurrimiento como Chacabuco e Independencia, la zona frontal del Hogar Escuela y la ya icónica esquina de España y Ferré cada vez que llueve. Autos y motos varadas fueron la postal de la mañana en la ciudad por varias horas, mientras seguía la lluvia intensa y el agua no escurría. 
El parque Cambá Cuá volvió a ser uno de los espacios verdes más afectados. El líquido no sólo colmó el espacio que actúa como reservorio de agua en la zona central sino que inundó también otros sectores, anegándolo casi completamente. Desde la Comuna explicaron que el escurrimiento se dará lentamente allí y que no será necesario el bombeo artificial. 
“Los caños con los que cuenta tienen 30 centímetros de “boca”, eso hace que el agua corra despacio”, señalaron; y explicaron que bombear el agua implicaría pasar por encima de la avenida costanera, generando contratiempos y molestias. 
Donde sí debieron colocar una bomba fue, al igual que en los últimos temporales, en el barrio San Antonio. La calle Loreto volvió a inundarse rápidamente y sigue con las mismas complicaciones desde hace años, lo que despierta el malestar y el pedido de obras definitivas por parte de los vecinos. 
Consultado sobre esta situación, el subsecretario de Gestión Integral de Riesgos y Catástrofes, José Pedro Ruíz, comentó ayer a El Litoral que “la calle Loreto tuvo que ser desagotada por los camiones desobstructores en la zona de la avenida Maipú”.
Asimismo, la Comuna instaló una bomba en la zona Este de la arteria, en el área conocida como El Cocal, para que el agua pueda correr rápidamente. Más allá de esto, por la siesta, vecinos del barrio dialogaron con este matutino y enviaron fotos demostrando que esa parte de la ciudad continuaba anegada y con dificultades. 
El Ex Aero Club en general y algunos sectores específicos como la esquina de Sarmiento y Teniente Ibáñez sufrieron también los efectos de la lluvia y el agua se acumuló rápidamente. El Aldana, Bañado Norte y otros barrios asfaltados también se inundaron y los vecinos tuvieron el líquido adentro de sus casas por algunas horas. 

Calles de Tierra
Además del anegamiento, las calles de tierra de la mayoría de los barrios se vieron afectadas y muchas de ellas quedaron en un estado deplorable. Incluso, en algunas zonas, vecinos expresaron que se dañaron los trabajos de ripio que se realizaron en los últimos meses. 
Los asentamientos irregulares volvieron a ser ayer los sectores que generaron mayor preocupación, por la acumulación de agua y la escasa infraestructura para su desagote. Entre otros, hubo serios problemas en el Galván y en el Pirayuí, en Suecia y Ruta 12.
El Cremonte, uno de los barrios más castigados con las últimas lluvias esta vez no sufrió complicaciones tan severas. Aunque hay dificultades con la transitabilidad, esta vez no fue necesario encender la bomba de desagote que el Municipio mantiene instalada allí sobre la Ruta 5. Al respecto, Ruíz explicó que “no hubo necesidad de desagotar gracias a algunos trabajos preventivos que hicimos, como la limpieza de alcantarillas”.

Tormenta
No sólo la cantidad de agua caída generó problemas. Desde temprano, incluso antes que la lluvia, hubo una intensa actividad eléctrica con constantes rayos y truenos. La inestabilidad en este sentido acompañada por vientos levemente fuertes por momentos causó cortes de luz en varios sectores capitalinos. 
El San Antonio y el Apipé, entre varios otros barrios fueron los que sufrieron la interrupción del suministro eléctrico en varios momentos del día y por varias horas en algunos casos. 
Además, según señalaron desde la Comuna, cayeron dos árboles por la tormenta, aunque no generaron mayores complicaciones. En diversas zonas, en cambio, se desprendieron ramas de distintos tamaños que deberán ser retiradas con el correr de las horas; atentos además al pronóstico. 
En este sentido, el Servicio Meteorológico Nacional anuncia la continuidad para hoy del mal tiempo y sigue vigente el alerta por nuevas lluvias y tormentas eléctricas que serían de variada intensidad de acuerdo al momento del día. A partir de mañana, las condiciones mejorarían y llegarían varios días de buen tiempo a la ciudad. 
Mientras tanto, desde la Comuna señalaron ayer que continuarán con tareas preventivas. De esta manera, los camiones desobstructores seguirán realizando limpieza de desagües y el personal de las delegaciones acompañará con tareas de saneamiento para evitar, en caso de nuevas precipitaciones, anegamientos como el de ayer o el de lluvias anteriores.