Estudian parasitosis y el estado sanitario de monos carayá que habitan en zonas pobladas
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Estudian parasitosis y el estado sanitario de monos carayá que habitan en zonas pobladas

Producto de la pérdida de sus hábitats y otros factores, cada vez es más frecuente la existencia de grupos de monos que comparten hábitat con humanos. Un estudio de la Facultad de Veterinarias de la UNNE, centrado en la ciudad de Corrientes, busca conocer el estado sanitario de estos primates que cumplen un rol de centinelas de parásitos de interés zoonóticos.

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La destrucción del hábitat de animales debido a acciones antrópicas, como la deforestación, agricultura, expansión urbana, y otras, constituye actualmente la causa más importante de la extinción de especies en el mundo.

Esta pérdida del hábitat natural afecta directamente la subsistencia de diversas especies animales, y su principal consecuencia es una disminución de la biodiversidad. Los monos o primates no humanos constituyen uno de los grupos vulnerables por la destrucción de sus hábitats. 

Entre las especies autóctonas de primates no humanos de la provincia de Corrientes se encuentran los monos aulladores y dorados (Alouatta caraya) y hace tiempo es usual la coexistencia de estos monos y las poblaciones humanas, tanto urbanas como rurales, debido a las acciones antrópicas que provocan la pérdida de su hábitat.

En ese sentido, una investigación realizada en la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNNE estudió la sanidad en grupos de primates que viven en situaciones de libertad en áreas urbanas de la ciudad de Corrientes, poniéndose énfasis en el aspecto parasitario, pues estos animales pueden ser reservorios de parásitos de interés zoonótico.

La investigación es realizada por un equipo conformado por  la doctora Teresita Rigonatto, la becaria Aranzazú Grossi y la médica veterinaria Gabriela Laffont, de la cátedra Zoología y Ecología de la Facultad de Ciencias Veterinarias, y el doctor Martín Kowaleski, director de la Estación Biológica Corrientes (EBCo).

“La presencia de estos monos en zonas urbanizadas, que en muchos casos incluye su tenencia como mascotas, pueden constituir una problemática poblacional para esta especie pero también una problemática sanitaria” explicó la Dra. Rigonatto.

En el estudio se trabajó con muestras colectadas de tres grupos familiares de Alouatta caraya, uno situado en la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNNE, otro en el Instituto Privado Nuestra Señora de Itatí, ambos ubicados en Corrientes Capital, en condiciones de libertad, y el tercer grupo en cautiverio en el Centro de Conservación Aguará localizado en Paso de la Patria.

Para la evaluación del estado sanitario de los grupos familiares se realizaron estudios coproparasitológicos, los cuales constituyen una herramienta diagnostica rápida y no invasiva muy útil. 

De acuerdo a lo observado en el estudio, en las muestras pertenecientes a la Facultad de Ciencias Veterinarias se identificaron huevos de Ascaris lumbricoides y ooquistes de coccidios, ambos en escasa cantidad, mientras que en la materia fecal recolectada del Instituto Nuestra Señora de Itatí se evidencio la presencia moderada de ooquistes de coccidios. Las muestras coprológicas provenientes del Centro de Conservación, analizadas por sedimentación, demostraron una alta carga del cestode Bertiella mucronata. 

De las especies de parásitos halladas en los distintos lugares, los investigadores consideran importante destacar que A. lumbricoides y B. mucronata pueden constituirse en zoonosis, siendo el primero una importante geohelmintiasis de presentación frecuente en niños que habitan zonas húmedas con registros elevados de mortalidad a nivel mundial.

En tanto, B. mucronata si bien no causa síntomas ni lesiones en sus hospederos definitivos, cobra importancia porque la infección en humanos puede llegar a producir dolor abdominal, diarrea intermitente, anorexia, constipación y pérdida de peso, reportada generalmente en personas que co-habitan con primates. 

Los investigadores aclaran que el estudio fue un primer acercamiento a la problemática, abarcando un reducido grupo de monos, pero sienta bases para la continuidad de estos estudios en A. caraya y otras especies de primates argentinos.

“Abarcar mayores áreas de distribución posibilitaría avanzar en el conocimiento parasitológico de especies endémicas en su hábitat natural e inferir el estado de salud de sus poblaciones” indicaron.

La Dra. Rigonatto se refirió a la importancia de las especies de primates no humanos por su rol ecológico en la regeneración de ecosistemas al dispersar semillas de su fuente de alimentación, así como su rol sanitario debido a que son centinelas de enfermedades infecciosas como Fiebre Amarilla, destacándose su papel en la prevención de brotes de esta enfermedad pues la muerte de los monos permiten prever el avance del virus.

Sin embargo, no se conocen en profundidad distintas enfermedades parasitarias e infecciosas que los pueden afectar, dificultando las medidas a adoptar en caso de epizootias.

Reiteró que el estudio es un primer paso hacia profundizar el conocimiento de la situación de los monos que comparten hábitat con humanos, los cuales además enfrentan en esos espacios un gran peligro de supervivencia.

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Estudian parasitosis y el estado sanitario de monos carayá que habitan en zonas pobladas

Producto de la pérdida de sus hábitats y otros factores, cada vez es más frecuente la existencia de grupos de monos que comparten hábitat con humanos. Un estudio de la Facultad de Veterinarias de la UNNE, centrado en la ciudad de Corrientes, busca conocer el estado sanitario de estos primates que cumplen un rol de centinelas de parásitos de interés zoonóticos.

La destrucción del hábitat de animales debido a acciones antrópicas, como la deforestación, agricultura, expansión urbana, y otras, constituye actualmente la causa más importante de la extinción de especies en el mundo.

Esta pérdida del hábitat natural afecta directamente la subsistencia de diversas especies animales, y su principal consecuencia es una disminución de la biodiversidad. Los monos o primates no humanos constituyen uno de los grupos vulnerables por la destrucción de sus hábitats. 

Entre las especies autóctonas de primates no humanos de la provincia de Corrientes se encuentran los monos aulladores y dorados (Alouatta caraya) y hace tiempo es usual la coexistencia de estos monos y las poblaciones humanas, tanto urbanas como rurales, debido a las acciones antrópicas que provocan la pérdida de su hábitat.

En ese sentido, una investigación realizada en la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNNE estudió la sanidad en grupos de primates que viven en situaciones de libertad en áreas urbanas de la ciudad de Corrientes, poniéndose énfasis en el aspecto parasitario, pues estos animales pueden ser reservorios de parásitos de interés zoonótico.

La investigación es realizada por un equipo conformado por  la doctora Teresita Rigonatto, la becaria Aranzazú Grossi y la médica veterinaria Gabriela Laffont, de la cátedra Zoología y Ecología de la Facultad de Ciencias Veterinarias, y el doctor Martín Kowaleski, director de la Estación Biológica Corrientes (EBCo).

“La presencia de estos monos en zonas urbanizadas, que en muchos casos incluye su tenencia como mascotas, pueden constituir una problemática poblacional para esta especie pero también una problemática sanitaria” explicó la Dra. Rigonatto.

En el estudio se trabajó con muestras colectadas de tres grupos familiares de Alouatta caraya, uno situado en la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNNE, otro en el Instituto Privado Nuestra Señora de Itatí, ambos ubicados en Corrientes Capital, en condiciones de libertad, y el tercer grupo en cautiverio en el Centro de Conservación Aguará localizado en Paso de la Patria.

Para la evaluación del estado sanitario de los grupos familiares se realizaron estudios coproparasitológicos, los cuales constituyen una herramienta diagnostica rápida y no invasiva muy útil. 

De acuerdo a lo observado en el estudio, en las muestras pertenecientes a la Facultad de Ciencias Veterinarias se identificaron huevos de Ascaris lumbricoides y ooquistes de coccidios, ambos en escasa cantidad, mientras que en la materia fecal recolectada del Instituto Nuestra Señora de Itatí se evidencio la presencia moderada de ooquistes de coccidios. Las muestras coprológicas provenientes del Centro de Conservación, analizadas por sedimentación, demostraron una alta carga del cestode Bertiella mucronata. 

De las especies de parásitos halladas en los distintos lugares, los investigadores consideran importante destacar que A. lumbricoides y B. mucronata pueden constituirse en zoonosis, siendo el primero una importante geohelmintiasis de presentación frecuente en niños que habitan zonas húmedas con registros elevados de mortalidad a nivel mundial.

En tanto, B. mucronata si bien no causa síntomas ni lesiones en sus hospederos definitivos, cobra importancia porque la infección en humanos puede llegar a producir dolor abdominal, diarrea intermitente, anorexia, constipación y pérdida de peso, reportada generalmente en personas que co-habitan con primates. 

Los investigadores aclaran que el estudio fue un primer acercamiento a la problemática, abarcando un reducido grupo de monos, pero sienta bases para la continuidad de estos estudios en A. caraya y otras especies de primates argentinos.

“Abarcar mayores áreas de distribución posibilitaría avanzar en el conocimiento parasitológico de especies endémicas en su hábitat natural e inferir el estado de salud de sus poblaciones” indicaron.

La Dra. Rigonatto se refirió a la importancia de las especies de primates no humanos por su rol ecológico en la regeneración de ecosistemas al dispersar semillas de su fuente de alimentación, así como su rol sanitario debido a que son centinelas de enfermedades infecciosas como Fiebre Amarilla, destacándose su papel en la prevención de brotes de esta enfermedad pues la muerte de los monos permiten prever el avance del virus.

Sin embargo, no se conocen en profundidad distintas enfermedades parasitarias e infecciosas que los pueden afectar, dificultando las medidas a adoptar en caso de epizootias.

Reiteró que el estudio es un primer paso hacia profundizar el conocimiento de la situación de los monos que comparten hábitat con humanos, los cuales además enfrentan en esos espacios un gran peligro de supervivencia.