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Seguidos por un objeto luminoso en Esquina

Durante la década de 1980-1990 ocurrieron en la provincia de Corrientes varios casos increíbles de aparición de ovnis, avistajes, descensos que dejaron marcas, huellas y hasta una abducción. De todos ellos, rescatamos hoy de nuestros archivos el sorprendente caso de un automóvil que fue seguido por un objeto luminoso en las afueras de Esquina.

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Por Francisco Villagrán
villagranmail@gmail.com
Especial para El Litoral

La ciudad correntina de Esquina, ubicada al sur de la provincia, fue escenario de muchos casos relacionados con el fenómeno Ovni, como por ejemplo varias observaciones en días consecutivos en el año 95, cercanos a torres de alta tensión, algunos descendieron y dejaron marcas cerca de la Laguna del Pescado, hubo algunas observaciones de luces extrañas, incluso algunas cerca del suelo, observadas por muchos testigos.
El caso que nos ocupa hoy es justamente uno de ellos, en que Esquina se vio involuntariamente involucrada en una serie de observaciones de extraños objetos voladores no identificados (Ovnis), juntamente con Resistencia, Sáenz Peña y Posadas, que en el lapso de una semana fueron escenario de estas extrañas apariciones. Se trata de un matrimonio que viajando en auto fue seguido insistentemente de cerca por un extraño objeto luminoso. Según relatan los testigos, el lunes 22 de febrero de 1988, aproximadamente a las 22.30, en el tramo que va desde el casco urbano de la ciudad y el Paso Santa Rosa, el matrimonio formado por el administrador de la Estancia Santa Rosa, Hernán Frette y su esposa Albina Morel, fueron testigos directos de lo que técnicamente puede denominarse como un “encuentro cercano del primer tipo” según la tipología instaurada por el investigador Joseph Allen Hynek.
A esa hora y viajando en su automóvil, los esposos observaron con asombro y estupor las evoluciones de un extraño objeto luminoso que al parecer seguía al vehículo, ya que según el testimonio de la pareja, los siguió de ida y de vuelta, como acompañándolos. Según la descripción que brindaron, “era una luz muy fuerte que iluminó todo como si fuera de día.”
No se produjo la detención del motor del vehículo, como suele ocurrir en estos casos y esto se debió, según lo explicado por el testigo Frette, al hecho de que el motor era Diesel y por su sistema de combustión y encendido, no se ve afectado por el campo electromagnético de estos objetos.
La calidad de los testigos en este caso, a pesar de ser sólo dos, nos exime de mayores comentarios, ya que él, siendo un administrador de la estancia mencionada, y ella una maestra, hija de un ex intendente de Esquina, pueden ser catalogados como “testigos calificados”, muy importantes a la hora de brindar detalles del evento. Un caso más de los muchos que se vienen presentando en esta zona y que año tras año vienen reafirmando la realidad de la existencia del fenómeno Ovni.

Caso similar en Bariloche
Un hecho parecido al relatado, pero más aterrador, ocurrió más acá en el tiempo, en marzo de 1994, en San Carlos de Bariloche, cuando dos jóvenes afirmaron que fueron perseguidos por seres extraterrestres, que proyectaban fuertes luces en medio de una carretera, a altas horas de la noche. Ellos eran Carlos Arriegada y Antonio Vergara, quienes dijeron que vieron luces que “parecía que iban a aplastarnos” cuando se dirigían caminando a la localidad de Pilcaniyeu, tras sufrir un percance su automóvil, por lo que debieron dejarlo en la ruta y dirigirse al pueblo a pie.
“Estaba todo muy oscuro, relataron, y una luz en frente nuestro comenzó a moverse. Yo pensé que era una persona con una linterna y le grité. “¿Venga, por qué no nos ayuda?” Pero no contestó y la luz se fue haciendo más grande y fuerte, como si fuera un camión, parecía que nos iba a aplastar. Después miramos hacia atrás y ahí estaban dos luces fuertes sobre nuestras espaldas, pero no iluminaban tanto. Ahí pensamos que estábamos en presencia de seres extraterrestres, no cabía ninguna duda”.
Los dos amigos declararon que las luces eran de color verde y naranja y estaban situadas a unos 15 metros de distancia de ellos y manteniéndose en el aire a unos dos metros de altura, en medio de un silencio absoluto. La luz de adelante era como una especie de rayo que destellaba y las de atrás eran como luces fijas, tipo spot, aclararon. Los jóvenes estuvieron unos 10 interminables minutos paralizados y agarrados de la mano, “porque teníamos mucho miedo”, relataron.
La avería que sufrió el auto de los dos amigos, se debió a un imprevisto desgaste de la batería, y anteriormente la caja de cambios tuvo inconvenientes mecánicos y más adelante el coche sufrió desperfectos eléctricos. Todo esto quizás se debió a la cercanía de un poderoso campo electromagnético, que sin dudas debió emanar del extraño objeto luminoso que estaba tan cerca. Al detenerse el coche, porque se quedó sin energía y sin luces, decidieron bajarse para intentar arreglar el desperfecto. Pero casi sin herramientas, en medio de la oscuridad y sin medios, no pudieron, decidieron entonces ir hasta el pueblo que no estaba muy lejos a buscar ayuda. “No pudimos hacer nada, porque la batería se había agotado”, señalaron.
Cuando decidieron reanudar la marcha a pie rumbo al pueblo, ambos amigos percibieron que las luces, que dibujaban difusas imágenes en el aire, los seguían lentamente, como un globo que flotaba. Vergara aseguró que ante el terror paralizante que sufrieron, le dijo a su compañero: “Sólo nos queda rezar, pidámosle a Dios que no nos lleven, porque eso parece que quieren hacer.” Su amigo no respondió, estaba como una estatua, quieto y sin hablar. Presas del pánico y paralizados del miedo, observaron que las luces se iban elevando lentamente sobre la ruta, hasta desaparecer rápidamente en un cielo estrellado. Pasado el shock, ambos salieron corriendo hacia el pueblo y contaron su increíble historia. Al día siguiente, hubo algunos testigos que afirmaron haber visto esas extrañas luces sobre el pueblo, desplazándose a gran velocidad, a la misma hora. Su testimonio fue importante para corroborar su sorprendente historia y confirmar que todo fue real. 

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Seguidos por un objeto luminoso en Esquina

Durante la década de 1980-1990 ocurrieron en la provincia de Corrientes varios casos increíbles de aparición de ovnis, avistajes, descensos que dejaron marcas, huellas y hasta una abducción. De todos ellos, rescatamos hoy de nuestros archivos el sorprendente caso de un automóvil que fue seguido por un objeto luminoso en las afueras de Esquina.

Por Francisco Villagrán
villagranmail@gmail.com
Especial para El Litoral

La ciudad correntina de Esquina, ubicada al sur de la provincia, fue escenario de muchos casos relacionados con el fenómeno Ovni, como por ejemplo varias observaciones en días consecutivos en el año 95, cercanos a torres de alta tensión, algunos descendieron y dejaron marcas cerca de la Laguna del Pescado, hubo algunas observaciones de luces extrañas, incluso algunas cerca del suelo, observadas por muchos testigos.
El caso que nos ocupa hoy es justamente uno de ellos, en que Esquina se vio involuntariamente involucrada en una serie de observaciones de extraños objetos voladores no identificados (Ovnis), juntamente con Resistencia, Sáenz Peña y Posadas, que en el lapso de una semana fueron escenario de estas extrañas apariciones. Se trata de un matrimonio que viajando en auto fue seguido insistentemente de cerca por un extraño objeto luminoso. Según relatan los testigos, el lunes 22 de febrero de 1988, aproximadamente a las 22.30, en el tramo que va desde el casco urbano de la ciudad y el Paso Santa Rosa, el matrimonio formado por el administrador de la Estancia Santa Rosa, Hernán Frette y su esposa Albina Morel, fueron testigos directos de lo que técnicamente puede denominarse como un “encuentro cercano del primer tipo” según la tipología instaurada por el investigador Joseph Allen Hynek.
A esa hora y viajando en su automóvil, los esposos observaron con asombro y estupor las evoluciones de un extraño objeto luminoso que al parecer seguía al vehículo, ya que según el testimonio de la pareja, los siguió de ida y de vuelta, como acompañándolos. Según la descripción que brindaron, “era una luz muy fuerte que iluminó todo como si fuera de día.”
No se produjo la detención del motor del vehículo, como suele ocurrir en estos casos y esto se debió, según lo explicado por el testigo Frette, al hecho de que el motor era Diesel y por su sistema de combustión y encendido, no se ve afectado por el campo electromagnético de estos objetos.
La calidad de los testigos en este caso, a pesar de ser sólo dos, nos exime de mayores comentarios, ya que él, siendo un administrador de la estancia mencionada, y ella una maestra, hija de un ex intendente de Esquina, pueden ser catalogados como “testigos calificados”, muy importantes a la hora de brindar detalles del evento. Un caso más de los muchos que se vienen presentando en esta zona y que año tras año vienen reafirmando la realidad de la existencia del fenómeno Ovni.

Caso similar en Bariloche
Un hecho parecido al relatado, pero más aterrador, ocurrió más acá en el tiempo, en marzo de 1994, en San Carlos de Bariloche, cuando dos jóvenes afirmaron que fueron perseguidos por seres extraterrestres, que proyectaban fuertes luces en medio de una carretera, a altas horas de la noche. Ellos eran Carlos Arriegada y Antonio Vergara, quienes dijeron que vieron luces que “parecía que iban a aplastarnos” cuando se dirigían caminando a la localidad de Pilcaniyeu, tras sufrir un percance su automóvil, por lo que debieron dejarlo en la ruta y dirigirse al pueblo a pie.
“Estaba todo muy oscuro, relataron, y una luz en frente nuestro comenzó a moverse. Yo pensé que era una persona con una linterna y le grité. “¿Venga, por qué no nos ayuda?” Pero no contestó y la luz se fue haciendo más grande y fuerte, como si fuera un camión, parecía que nos iba a aplastar. Después miramos hacia atrás y ahí estaban dos luces fuertes sobre nuestras espaldas, pero no iluminaban tanto. Ahí pensamos que estábamos en presencia de seres extraterrestres, no cabía ninguna duda”.
Los dos amigos declararon que las luces eran de color verde y naranja y estaban situadas a unos 15 metros de distancia de ellos y manteniéndose en el aire a unos dos metros de altura, en medio de un silencio absoluto. La luz de adelante era como una especie de rayo que destellaba y las de atrás eran como luces fijas, tipo spot, aclararon. Los jóvenes estuvieron unos 10 interminables minutos paralizados y agarrados de la mano, “porque teníamos mucho miedo”, relataron.
La avería que sufrió el auto de los dos amigos, se debió a un imprevisto desgaste de la batería, y anteriormente la caja de cambios tuvo inconvenientes mecánicos y más adelante el coche sufrió desperfectos eléctricos. Todo esto quizás se debió a la cercanía de un poderoso campo electromagnético, que sin dudas debió emanar del extraño objeto luminoso que estaba tan cerca. Al detenerse el coche, porque se quedó sin energía y sin luces, decidieron bajarse para intentar arreglar el desperfecto. Pero casi sin herramientas, en medio de la oscuridad y sin medios, no pudieron, decidieron entonces ir hasta el pueblo que no estaba muy lejos a buscar ayuda. “No pudimos hacer nada, porque la batería se había agotado”, señalaron.
Cuando decidieron reanudar la marcha a pie rumbo al pueblo, ambos amigos percibieron que las luces, que dibujaban difusas imágenes en el aire, los seguían lentamente, como un globo que flotaba. Vergara aseguró que ante el terror paralizante que sufrieron, le dijo a su compañero: “Sólo nos queda rezar, pidámosle a Dios que no nos lleven, porque eso parece que quieren hacer.” Su amigo no respondió, estaba como una estatua, quieto y sin hablar. Presas del pánico y paralizados del miedo, observaron que las luces se iban elevando lentamente sobre la ruta, hasta desaparecer rápidamente en un cielo estrellado. Pasado el shock, ambos salieron corriendo hacia el pueblo y contaron su increíble historia. Al día siguiente, hubo algunos testigos que afirmaron haber visto esas extrañas luces sobre el pueblo, desplazándose a gran velocidad, a la misma hora. Su testimonio fue importante para corroborar su sorprendente historia y confirmar que todo fue real.