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/Ellitoral.com.ar/ Derechos Humanos

Cómo votaron los legisladores de Corrientes a la ley del Matrimonio Igualitario

El 15 de julio de 2010 se aprobó en Argentina la ampliación de derechos que permitió casarse a personas del mismo sexo. Fueron 10 los correntinos que participaron de la votación, 5 estuvieron en contra, 4 a favor y 1 se abstuvo.

Hoy, 15 de julio, se cumplen 10 años de la aprobación en el Congreso de laLey de Matrimonio Igualitario. En esa gélida madrugada la Cámara de Senadores votó esta normativa que hizo que el país esté a la vanguardia de los derechos para la comunidad LGBTIQ+ en Latinoamérica.

Desde ese momento en Argentina se ampliaron derechos para que personas del mismo sexo puedan acceder a los beneficios civiles, sociales y económicos del matrimonio, algo que hasta el momento no se podía. Fueron 10 los correntinos que participaron de la discusiones y votaciones para concretar esta iniciativa impulsada por la gestión de Cristina Fernández de Kirchner, 7 diputados y 3 senadores nacionales.

Se trató de Eugenio “Nito” Artaza, José María Roldán y Josefina Meabe en la Cámara Alta y Hugo Perié, María Elena Chieno, María Josefa Areta, Lucio Aspiazú, José Arbó, Agustín Portela y Rodolfo “Rudy” Fernández en la baja.

DIPUTADOS

La media sanción de la ley de Matrimonio Igualitario se logró en la sesión del 4 de mayo de la cámara baja nacional. Fueron 126 los votos a favor y 110 en contra, con 4 abstenciones.

Estuvieron de acuerdo con el matrimonio de personas del mismo sexo los peronistas Hugo Períe y María Elena Chieno y la radical María Josefa Areta. Se manifestaron en contra los radicales Rodolfo Fernández y Agustín Portela y el liberal José Arbó. En tanto que el también radical Lucio Aspiazú se abstuvo.

La radical Areta fue la primera banca correntina en dar un discurso en aquella jornada, dio una extensa explicación histórica del concepto de homosexualidad para dar sustento a su postura favorable. Recordó a numerosas figuras como Alejandro Magno, García Lorca y Oscar Wilde, entre muchos otros.

“Como diputada de la Nación, acérrima defensora de los derechos humanos y psicóloga, no puedo dejar de mencionar el dolor, el oprobio y los graves problemas psicosociales que aún hoy sufre la comunidad gay. Tengo un compromiso ideológico con la libertad y la igualdad de derechos de las personas”, remarcó. “Garantizar el matrimonio heterosexual no implica de ninguna manera condenar el matrimonio homosexual. Pero ni siquiera hace falta ese razonamiento, porque en ninguno de los textos se hace mención al matrimonio heterosexual como la única forma válida de matrimonio”, explicó.

“Es necesario romper con los prejuicios de que hay una única forma de familia. Hay muchas formas de familias (..). Así está conformada hoy la sociedad. Es un hecho consumado; darle forma legal no es nada más que reconocerlo” expresó Areta. “Es mi ferviente deseo que mi país encuentre el camino del consenso en todas sus manifestaciones y espero que no seamos el último país en legitimar el derecho de las personas, sino que estemos entre los primeros”, concluyó entre aplausos.

Más adelante en la sesión fue el turno de María Elena Chieno, quien arrancó cuestionando numerosas declaraciones de opositores al matrimonio igualitario y planteándose a favor de la adopción para personas del mismo sexo, tema muy debatido por aquellos días. 

“Con conocimiento de causa puedo decir que la tan defendida familia tradicional no ha podido ofrecer garantía para sus integrantes hasta el presente” y dio cifras de abuso sexual infantil y de femicidios.  “No voy a hacer la apoteosis de la familia homosexual. No creo que ésta sea mejor o peor que una familia heterosexual. Lo que digo es que tanto en una como en otra los seres humanos corremos el mismo peligro y el mismo riesgo, porque eso depende de cada ser humano”, expresó la peronista. 

“No estamos aquí para derogar o modificar ningún sacramento religioso, de ningún credo, sino para legislar en un país laico, y considero que un Estado responsable más una comunidad comprometida van a hacer un país más justo”, concluyó Chieno.

Seguidamente fue el turno de Rodolfo Fernández, quien votó en contra. “El sistema de regulaciones y normas que rige en la Nación Argentina y los principios generales del derecho sobre los que aquéllas se sustentan se basan en una concepción occidental y cristiana con influencia en los ámbitos religioso, económico, político y social”, dijo.

El radical habló sobre la Constitución mencionando algunos artículos, especialmente el 2, que dice “El Gobierno federal sostiene el culto católico apostólico romano”. “El matrimonio no escapa a esta orientación, como tampoco lo hacen los principios de la valoración de todo ser humano”, aseguró. 

“La relevancia del verdadero matrimonio para la vida de los pueblos es tal que difícilmente se pueden encontrar razones sociales más poderosas que las que obligan al Estado a su reconocimiento, tutela y promoción. Se trata, en efecto, de una institución más primordial

que el Estado mismo, inscrita en la naturaleza de la persona como ser social”, dijo.

Fernández concluyó diciendo: “Soy católico y represento al pueblo de Corrientes. Soy diputado de la Nación y sostengo firmemente que la protección de instituciones jurídicas y de invalorable impacto económico, político y social, como es el matrimonio, resulta indispensable para nuestra sociedad. Ello es así en aras del bien común y del resguardo de las libertades que nuestra Nación supo conseguir. Por estas razones adelanto mi voto negativo a la iniciativa que está en tratamiento”.

SENADO

Casi 2 meses y medio después el trámite para la aprobación del Matrimonio Igualitario continuó en la Cámara de Senadores. En ese frío 14 de julio estaban sentados en el recinto la liberal Josefina Meabe y los radicales José María Roldán y Eugenio “Nito” Artaza.

“Nito” dio uno de los discursos más recordados de aquella jornada. “Este proyecto, que tiene sanción de la Cámara de Diputados y que regula el casamiento entre personas del mismo sexo, desde mi punto de vista subjetivo y en total libertad de conciencia, iguala derechos”, dijo. Fiel a su estirpe de humorista, dijo “he escuchado atentamente conceptos tan hermosos y tan loables sobre el matrimonio que me dan ganas de volverme a casar”. 

“La felicidad que causa el matrimonio entre el hombre y la mujer va a seguir, aunque hoy votemos esta iniciativa. (...) Pero resulta que hay también otras personas, otros seres humanos en la diversidad, a los cuales hoy les tenemos que reconocer este derecho. No veo por qué tenemos que hacer tanto esfuerzo –lo digo con todo respeto– por obstruir la posibilidad de que otras personas tengan el mismo derecho”, manifestó.

Explicando que hablaba como artista, el senador correntino dijo: “ustedes no saben el peso que se van a sacar de encima si pueden superar esta situación con mucho amor. Porque estamos hablando de amor. Hay que tener mucho coraje para pararse frente a un hombre o frente a una mujer, aunque sean del mismo sexo, y decirle: Me quiero casar con vos porque te amo. Es decir, estamos hablando de amor”.

“No entiendo por qué tenemos que poner tantos obstáculos a esta norma. ¿En qué me perjudica, y en qué se perjudica la sociedad con esta sanción? Lo pregunto con todo respeto y con todo amor. Hay que tratar de desdramatizar”, aseveró. “Digámosles a nuestros jóvenes que hay que militar por el amor. Salgan y abracen a quienes piensan diferente”, agregó.

También hizo un repaso por la historia: “¿Ustedes se acuerdan cuando durante el gobierno de Raúl Ricardo Alfonsín se aprobó aquí el divorcio vincular? ¿Recuerdan todos los cataclismos que nos anunciaron? Es decir, hay que ver esto con perspectiva. Esa norma, simplemente, cubrió o regularizó un vacío legal. Y esto, seguramente, irá en el mismo sentido”.

Cuando Artaza terminó su discurso el senador neuquino Marcelo Jorge Fuentes dijo “propongo una moción de agradecimiento por la frescura del senador”; “Adhiero a su moción”, dijo José Pampuro, presidente de aquella sesión.

 

 

Luego llegó el turno de Josefina Meabe, quien dio sus argumentos en contra. “En todos y cada uno de los discursos que he pronunciado a lo largo de toda mi carrera siempre he invocado a Dios y a la providencia divina, que son quienes me indican el camino a seguir”, explicó al inicio de su alocución.

“Creo en la existencia de un orden natural, (...) y me indica que no todo es lo mismo. Existen diferencias entre un macho y una hembra. Lo digo así porque me crié en el campo, y siempre he mirado las cosas de esa manera. Un macho y una hembra, que se traduce en la sociedad ciudadana como un hombre y una mujer o un varón y una mujer”, dijo. 

“Debemos legislar no para casos individuales sino teniendo en vista el interés general de la Nación. Debemos dejar de lado fundamentaciones particulares y afectivas y mirar el bien común. Con ello, no considero que se esté discriminando, ya que la igualdad de derechos no significa unificación o uniformidad de derechos. No se puede igualar aquello que no es igual. No se puede igualar, señor presidente, lo que no es igual”, aseveró. “Además, esta supuesta igualación traería aparejada la afectación de derechos a terceros. Al posibilitar la adopción de menores a parejas del mismo sexo, ¿no estaremos afectando los derechos de los niños? Los niños sí tienen derechos a ser criados por un hombre y una mujer”, aseguró Meabe diciendo que los hombres forman a sus hijos y las mujeres los educan.

“Quiero decir que la gran mayoría del pueblo de mi provincia se ha manifestado en contra de este proyecto de ley que ha venido de la Cámara de Diputados. Y estoy convencida de que la misma realidad se presenta a lo largo y a lo ancho de todo el país. Por eso, señor presidente, desde una visión teológica, antropológica, jurídica y cultural adelanto mi voto en contra de la aprobación de este proyecto de ley.

 

 

Cuando llegó el momento de votar, Artaza votó a favor al igual que otros 32 senadores, logrando la mayoría necesaria para aprobar la ley de Matrimonio Igualitario. Meabe y José María Roldán estuvieron entre los 27 que no estuvieron de acuerdo.

 

 

 

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