El deporte siempre da revancha y San Martín (7-3) buscará tenerla esta noche cuando reciba a Gimnasia (8-3) de Comodoro Rivadavia en lo que será su décima primera presentación en la actual temporada de la Liga Nacional de Básquetbol.
El cotejo de este domingo se desarrollará en el estadio “Raúl Argentino Ortíz”, ubicado en el barrio La Cruz de la capital correntina, dará inicio a las 21.30 y contará con el arbitraje de Juan Fernández, Sebastián Vasallo y Danilo Molina.
San Martín dejó su invicto como local, después de cuatro triunfos, el pasado viernes cuando perdió frente a Peñarol de Mar del Plata 86 a 72. El equipo conducido técnicamente por Diego Vadell recibió parte de su propia medicina. El rival defendió muy bien, le cortó sus primeras opciones para anotar e impuso el ritmo del juego.
El Rojinegro siempre tuvo que ir desde atrás en el marcador y por momentos, la ansiedad por descontar, lo llevó a salirse de su libreto y eso conspitó con la buena ejecución de los sistemas ofensivos.
El equipo correntino tiene un promedio de gol en contra que apenas llega a los 71.5 puntos por juego, sin embargo fue la segunda vez en el campeonato que el rival supera la barrera de los 80. La primera ocasión fue Quimsa en Santiago del Estero con 87. En los dos casos perdió.
Sin una buena defensa, sufre porque llega con necesidades en el ataque y ahí comienzan los problemas pese a que estuvo cerca su media que es de 77.3. Peñarol le congestionó la zona pintada y se vio obligada a insistir con los tiros a distancia (37% de efectividad en los triples).
Para Gimnasia será su segundo encuentro en la ciudad de Corrientes en la Liga 2021/22. El último viernes, en el estadio José Jorge Contte, perdió frente a Regatas 75 a 68 después de tener una ventaja de 15 unidades en el primer tiempo.
Los conducidos técnicamente por Martín Villagran tuvieron un primer tiempo con buen ritmo anotador (45 puntos) pero en el segundo bajó la efectividad, en parte por la buena defensa del Fantasma, y su goleo (23).
Los protagonistas afrontan el partido de hoy con los mismos objetivos: mejorar la producción individual y colectiva, y ganar para no perder terreno en la lucha por los primeros lugares.