La joven que fue víctima de un abuso sexual en grupo en la localidad de Caá Catí, nuevamente tuvo que recorrer los medios de prensa para exigir justicia. El pasado lunes los tres acusados: Santiago Alberto Chávez y Lucas Almeida y Cristian Gerardo Contín fueron condenados a 9 y 7 años de prisión, pero continúan en libertad. Esta noticia causó la indignación de Rocío.
“Ese día, cuando salí de la sala dije que volvía a tener la paz que me habían quitado el 27 de febrero, pero no es así, estas personas andan libres por el pueblo”.
“Estoy triste porque sé que estas personas van a pedir la apelación y que van a pedir menos años, aunque los años ya son pocos”, sostuvo a Radio Dos.
“El día de los alegatos me presenté, quería escuchar los alegatos de mis abogados y la Fiscalía, me sorprendió que solo pidió 12 años, saber que le dieron 9 años a Chávez y Almeida y 7 a Contín me sorprendió”.
“Estoy cansada y triste, ellos no merecen 9 y 7 años, presentamos todas las pruebas suficientes, y saber que solo le dieron 9 y 7 años, es muy poco”, destacó. Al mismo tiempo, la joven manifestó: “Todo el tiempo los cuidaron más a ellos, a sus abogados y no a mí, que soy la víctima”.
“Cuando dictaron la sentencia, le tenía de la mano a mi mamá y mi papá me abrazaba. Lloramos mucho, se supo que era verdad todo lo que dije, siempre dije la verdad, nunca mentí, siempre dije lo mismo, y ese día salí muy mal”.
“No voy a estar tranquila porque ellos andan caminando como si nada en el pueblo”, remarcó.
“En el pueblo la gente habla sin saber, es ignorante. Se les aceraron en el trabajo a mi mamá hoy y le dijeron que estas personas iban a apelar el fallo. Y ella me llamó llorando y me dijo: ¿De qué sirvió todo esto?”.
En ese mismo sentido, Rocío, destacó: “Tengo impotencia, porque mi familia no puede estar tranquila. Pasaron dos días de la sentencia y mi mamá tiene que estar en el hospital. Quería volver, extraño mi casa, mis sobrinos me están esperando, y no quiero volver y estar insegura. Miran la ventana y la puerta”.
Del hecho que los tres condenados sigan en libertad, la joven sostuvo: “Tengo mucha impotencia y mucha bronca, porque creí que ese mismo día ya iban a estar presos. Y quiero decir que el sistema es responsable por lo que le pueda pasar a mi familia y a mí”.
“Desde que denuncié no me trataron bien, no me creyeron, en las pruebas psicológicas me hicieron pasar muchas cosas, muchas horas”, resaltó. A su vez, la joven mencionó: “Yo tuve que irme del pueblo, acostumbrarme a una ciudad que no conocía, con una familia con la que yo no estaba acostumbrada”. Y señaló: “Ahora, hasta los padres de los condenados me dicen de todo por redes sociales, siempre lo hicieron”.
Por su parte, la abogada querellante Evangelina Soto, manifestó: “Como mujer, me siento defraudada, por la cantidad de años que le dieron a los imputados, por el trato que recibimos, que le dieron a la familia de Rocío”.
“Nuevamente escuché los peores comentarios de un hombre hacia una mujer, del doctor Leiva a Rocío, la atacó en los alegatos”.
“La sentencia no tuvo perspectiva de género, el tribunal tuvo en cuenta el delito, pero no todo lo que contó la víctima. No se habló de sanciones para los abogados que hablaron mal de Rocío”, enfatizó.
Al mismo tiempo, la abogada de Rocío Ávalos, afirmó: “Tenemos que hablar con el resto del equipo para preparar una apelación fuerte a la sentencia, porque queremos una condena ejemplar”.
“Tenemos que pedir medidas de protección para Rocío y la familia de ella, porque viven hostigándolos”, resaltó.
(NG)