Nancy Pelosi anunció ayer su renuncia a la presidencia de la Cámara de Representantes de Estados Unidos y con ello al liderazgo del Partido Demócrata, unas horas después de que se certificara la victoria de los republicanos en ese organismo, apenas un consuelo menor tras la dura derrota que sufrieron en el Senado.
Pelosi confirmó que seguirá como congresista “hablando por la gente de San Francisco”, pero no presentará su candidatura a la reelección.
Pelosi, de 82 años, líder del partido en la Cámara de Representantes desde 2003, admitió con nostalgia que la primera vez que visitó la capital estadounidense jamás pensó en que podría pasar de ser “ama de casa a presidenta de la Cámara”.
Su dimisión se produce después de que el Partido Republicano le arrebatara ajustadamente a los demócratas el control de la Cámara de Representantes tras certificarse los resultados de las elecciones de medio mandato celebradas hace diez días.
La líder demócrata y por el momento titular de la Cámara ya adelantó hace varios días que tomaría una decisión sobre su futuro pasada la cita electoral y también considerando el suceso del que fue protagonista su marido, Paul, a finales de octubre.
(EN)