Un joven fue sorprendido por la policía en el interior de una casa de calle Vélez Sarsfield al 400 del barrio Bañado Norte, donde ingresó con fines delictivos tras saltar un muro.
Un perro lo atacó y, ante los insistentes ladridos, el dueño llamó a la policía, que llegó rápido y apresó al delincuente.
Según se supo, el animal alcanzó a prenderse de la pierna del intruso en plena madrugada y no tuvo tiempo de salir del mismo modo en que había ingresado, puesto que pretendía llevarse una garrafa de 10 kilogramos.
En cuestión de minutos arribó un patrullero de la Comisaría Sexta, que demoró al sospechoso y lo identificó, confirmando que registraba antecedentes por un robo de similares características perpetrado el pasado mes de agosto, cuando entró a un domicilio luego de saltar un muro para llevarse partes de una motocicleta.
(WA)