Una joven de 27 años fue detenida en Río Grande, provincia de Tierra del Fuego, por haber asesinado a puñaladas a un hombre a quien ella acusaba de acoso y amenazas a sus hijos. La joven se filmó al salir del domicilio de la víctima y confesó el crimen.
El hecho ocurrió el domingo por la noche en el barrio Chacra XIII de Río Grande cuando Florencia Eliana Mancilla, según cuenta en el video, fue a ver a Alexis Baciocchi, un tatuador y profesor de música de 35 años, para decirle que la dejara tranquila.
En el video que ella misma grabó, y que trascendió en las redes sociales, se ve cómo Mancilla sale de un domicilio y con la voz afectada explica, de acuerdo con su versión, lo que hizo.
“Hace un tiempo estuve escribiendo sobre un sujeto que me molestó, Alexis Baciocchi. Hace un tiempo él me amenazaba. Me decía que me iba a romper el culo, que yo era de él, que era mi dueño. Tenía un par de problemas y no la paraba. Así que hoy le dije lo iba a ver. Vine a su casa y le dije lo mal que me sentía, día a día, noche a noche, todo el tiempo. Traté de ser sincera y decirle que lo quería matar porque no me dejaba tranquila y soñaba muchas cosas”, relata a cámara la mujer mientras busca unas llaves.
Entonces confiesa: “Discutimos y lo apuñalé. No sé cuántas veces, porque se movía mucho, todo el tiempo se movía. No me dejaba hacer algo limpio para que no sufriera. En realidad, sí quería que sufriera. Pero mi intención no era quitarle la vida, sino asustarlo tanto como para que no se pudiera meter nunca más conmigo”, agregó.
En las imágenes se puede ver cómo Mancilla tiene manchas rojas en las manos. Luego, intenta abrir una puerta y asegura que llamó a las fuerzas de seguridad. Además, pide perdón a sus padres y a sus hijos y afirma: “No podía permitir que alguien tan insignificante les causara dolor”.
“Llamé a la Policía hace muchos minutos. Les di mis datos, pero todavía no vienen. Siempre tardan para todo, igual que la Justicia. Espero que se apuren. Quiero salir de esta escena que no es linda para nadie. Les pido perdón a todos mis seres queridos, a los padres de mis hijos que tenían miedo. No podía permitir que alguien tan insignificante les causara dolor”, asegura.
Antes de dejar de filmar, dice: “Ya nadie va a volver a tocarme. No quería llegar a esta instancia. Quería que parara, que dejara de manosearme”.
Ese domingo, tras un llamado de un vecino al 911 por gritos en el domicilio de Baciocchi, la policía detuvo a Mancilla. Hasta hoy, la joven permanece “incomunicada” y a disposición de la jueza Cecilia Cataldo, quien ordenó la realización de una pericia psiquiátrica. Ayer fue convocada a prestar declaración indagatoria, pero ella se negó.
La Justicia también dispuso la autopsia del cuerpo de la víctima para reconstruir los momentos previos a su muerte.
(EN)